Opinión

Día treinta

Bitácora de Viaje (de Estudios Socioterritoriales)

Por: Manuel Basaldúa Hernández

Los profesores investigadores al realizar sus viajes, cristalizan sus reflexiones en el salón de clases. Algunos lo hacen de manera explícita, pero en la mayoría de los casos lo podemos percibir de manera implícita. La comparación del medio ambiente que se ha recorrido con el del lugar de origen lleva a una evaluación obligatoria, tanto en lo que respecta al entorno geográfico como en el entorno social. 

Al contar con un importante número de profesores que han viajado, nuestra comunidad universitaria se enriquece con su mirada, y es posible construir una reflexión sobre el proceso de globalización. Pero más aun, de hacer un balance respecto al cambio social, no de un grupo o una sociedad particular, sino de la sociedad en general.

Estas reflexiones muchas veces no se concretan en los escritos de los profesores, sino que están plasmadas en las ideas generales de su producción, o en las exposiciones veladas en la impartición de sus sesiones de clase. El análisis de sus escritos nos trae dentro de su contenido señalamientos sobre el cambio social. Veamos cómo es que se opera esta observación.

Wallerstein en su libro Conocer el mundo, saber el mundo menciona: “permítanme comenzar por examinar el concepto más tradicional de la sociología: el concepto de sociedad. Se dice que vivimos en sociedades, que formamos parte de sociedades. Se supone que hay muchas sociedades, pero (en el uso general del término) cada uno de nosotros sólo forma parte de una, y en el mejor de los casos es visitante en otra. ¿Pero cuáles son las fronteras de esas sociedades? Es ésta una pregunta que en muchas formas ha sido deliberada y enérgicamente ignorada por los científicos sociales. Pero no por los políticos, porque el origen de nuestro concepto actual de “sociedad” no está muy lejos en el pasado.

Me llamó la atención esta referencia de las fronteras de esas sociedades. La miríada de los investigadores a los territorios visitados construye una idea del mundo y de la sociedad, pero con un doble propósito, la integración del mundo en una sola unidad y la separación entre dos sociedades diferentes. La evaluación de esta experiencia contribuye a la construcción de la idea de un cambio social, de cómo avanza este cambio social. De tal forma que las exposiciones de sus clases tienen otra connotación, y las referencias cotidianas dentro del ámbito laboral también lo tienen para la construcción de una imagen diferente del mundo.

Las universidades deben promover que los profesores viajen constantemente, que participen lo más que puedan en los eventos académicos de sus disciplinas respectivas para acercar esas fronteras, acercarlas a nuestro conocimiento y a nuestro centro gravitacional de análisis del desarrollo del mundo.

En resumen, el turismo científico, como se le ha llamado en ocasiones, tiene muchas ventajas sobre nuestra comunidad académica, pero también para dimensionar cómo se ha dado el cambio social en el mundo y en nuestra propia comunidad. La globalización nos ha traído la necesidad de pensar en la mundialización de nuestras actividades, la universalidad de las ideas y de los problemas. Es decir, de la plasticidad de los territorios y de una flexibilidad de acción de la sociedad contemporánea. No hacerlo en estos momentos es quedar relegado del avance de las sociedades progresistas.

twitter@manuel.basaldua

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