Opinión

Día veintidós

Bitácora de Viaje (de Estudios Socioterritoriales)

por: Manuel Basaldúa Hernández

Bernal ha sido escenario de muchas películas, de miles de fotografías y de recuerdos para quien visita el lugar. La Peña de Bernal tiene una personalidad por sí sola, y se ha hecho el foco de atención para mucha gente, no sólo de México sino a nivel internacional. Quizá Querétaro sea famoso a ese nivel, entre otras cosas por la Peña de Bernal y de quienes se acuerdan del fenómeno mundial del agua de Tlacote.

 

Ahora me detengo para referirme a Bernal en el terreno de las redes sociales. Gracias a una crónica-ficción que hace el abogado Andrés Garrido del Toral realizo esta referencia sobre Bernal. Descriptivo como es, Garrido nos platica en su columna que aparece los domingos en el periódico Plaza de Armas, de la visita que hizo el joven tenor Helmut Lotti al estado de Querétaro, y los periplos de este cantante belga al grabar dos videos con canciones populares: “Somos novios” y “María Elena”. Se hace referencia al tango “Volver”, pero no sucede nada de lo que señala Garrido del Toral, quizá vio otra versión antes de que YouTube la desapareciera, supongo.

Las tomas de grabación fueron hechas, en su mayoría, en el poblado de Bernal y otras en las instalaciones de la hacienda del hotel La Mansión Galindo. Contrastando con el número de visitantes físicamente éste es muy superior a las visitas realizadas en las redes sociales, porque el número de visitas en YouTube apenas alcanzan las 348 veces que ha sido visto. En contraparte con la misma producción en Querétaro de “María Elena” en La Mansión Galindo con 60 mil 900 visitas. Y ya ni se diga de “La Malagueña”, interpretación de este mismo cantante en la ciudad de León, Guanajuato. Que ya alcanza el número de 29 mil 700 visitas.

De las 348 visitas al video de YouTube, ocho corresponden a las que yo hice, y quizá una o dos de Andrés Garrido (o quizá 40 para ver la fachada de su casa), y una más por el mismo Lotti para ver cómo quedo su trabajo. Lo que trato de exponer en esta ocasión es que las redes sociales no son una garantía para la difusión y el interés de un lugar.

El interés verdadero se despierta por la tradición oral o por las recomendaciones personales y hay que apersonarse. En este sentido, la apropiación territorial destaca por estas redes sociales no tecnologizadas.

La construcción del lugar es una construcción social. El territorio tiene historia, es inherente a hechos, a procesos de grupos humanos. Los lugares tienen también una fuerte carga subjetiva que es imposible evitar. En la Licenciatura de Estudios Socioterritoriales es lo que discutimos sobre la creación de estas figuras materiales y físicas debidamente georeferenciadas, pero fundamentalmente basadas en rasgos sociales.

Las redes sociales han mostrado su limitación cuando no hay un interés de los consumidores, o en este caso de los usuarios que dejan de lado un lugar al que pueden disfrutar y recrear físicamente y se puede prescindir de una imagen. Tampoco Telcel y su campaña publicitaria impactó en el interés de la población por la Peña de Bernal y su población.

Es ese imaginario de la supuesta energía que se genera a cada solsticio y llena de blanco cada año en primavera al tercer monolito más famoso de la tierra el que debe ser tema de estudio y de investigación, sobre todo porque ha sido el que ha generado el despliegue económico más importante de la región.

twitter@manuel.basaldua

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