Opinión

Día veintitrés

Bitácora de Viaje (de Estudios Socioterritoriales)

 

Por: Manuel Basaldúa Hernández

Los lugares van esculpiéndose con los significados que los hombres les otorgan y les depositan, tanto emotivamente o por su experiencia con ellos. En este sentido, la representación de un espacio depende de la frecuencia del uso, de la intensidad del contacto y de su ubicación estratégica. El lugar se puede concentrar en un edificio, en un intersticio, o en un hueco.

También se puede encontrar en algo palpable y en un punto georeferencial que se comparta socialmente. Ante este fenómeno uno piensa en un lugar fijo, en un espacio que se convierte en un punto referencial, definido por unas coordenadas y paralelos.

¿Pero qué sucede con el espacio que se recrea durante un viaje? Hay traslados que son únicos y no se repiten, y en ésos uno deja parte de su vida y se lleva algo del lugar a su punto de origen. Ya nos ocuparemos de ello en otra ocasión, por ahora abordaremos a los viajes frecuentes, de corta distancia. A los recorridos que hacemos dentro de nuestra vida cotidiana en la ciudad huésped.

Aquí encontramos representaciones que se experimentan con la frecuencia del tiempo. Pero a la larga, hacemos el recuento y se convierten en un importante segmento del tiempo de nuestra vida. Por eso cobra importancia el puente, el hueco del puente, y las pinturas o anuncios pegados en los pilares del puente. Un punto geográfico que nos indica las marcas en nuestro viaje cotidiano y en nuestra vida pasajera. El mapa es material, físico. Pero luego nos vamos dando cuenta que el mapa humano también es importante e interesante.

Nos encontramos en nuestro recorrido diario, cotidiano, que hay personas que son puntos humano-georeferenciales. Las personas son lugares móviles, como también uno es un punto de referencia para los otros, querámoslo o no, sean conscientes o no, las representaciones del espacio humano también son importantes y fundamentales en el estudio de los recursos humanos.

Para poder dimensionar más la cuestión de las representaciones del espacio: ¿Usted ha observado cuáles son las marcas de representación del espacio que tiene ubicadas durante sus recorridos de negocios, de cultivo de la cultura, de ocio, la ubicación de su casa y su negocio en donde labora? ¿Tiene que ver en la ruta económica? ¿Con esas demarcaciones se contribuye al territorio cultural?

Pareciera que son inconexos estos puntos, pero vemos que se entretejen a medida que vamos relacionándolos con los intereses de la vida cotidiana y las áreas de interés de las personas. Si nos atreviéramos a dibujar un mapa, veríamos como se va construyendo un dibujo similar a nuestra huella digital en términos geográficos. Pero también quedarían plasmadas una serie de marcas del uso social del espacio. Marcas sin importancia aparente, pero son los mapas georeferenciales que van esculpiendo nuestro destino. Es ahí donde el espacio va cobrando sentido. Los viajes de la vida cotidiana se transforman en el paisaje social y temporal de nuestra vida particular y de la sociedad en su conjunto

twitter@manuel.basaldua

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