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¡Diabetes a toda velocidad! Un reto alcanzable.

¿Sabías que menos del 1% de los pilotos profesionales de autos vive con diabetes? Esto nos comenta en entrevista Eliseo Urióstegui, joven de 17 años quien ha vivido 13 de ellos con diabetes tipo 1 y quién desde niño ha sido fan del automovilismo.

Nos cuenta que fue durante la pandemia de COVID-19 cuando tuvo su primer acercamiento a este deporte, en una pista de kart de renta al aire libre. Debido al temor de su familia a que se enfermara de COVID, fue que accedieron a llevarlo a este lugar donde se cumplía a cabalidad con la sana distancia. Primero fue una visita de entretenimiento y posteriormente ingresó a la academia de pilotos, actividad que realizaba semanal o quincenalmente, con base en sus actividades escolares y recursos económicos. A partir de ahí, el amor por la velocidad fue creciendo, llevándolo a competir y ganar sus primeros podios en carreras de resistencia, con duración aproximada de 45 minutos.

Pero ¿es el automovilismo realmente un deporte? A esta pregunta, Eliseo nos explica que la demanda física de un piloto de carreras es muy alta, no solo para maniobrar el auto, sino por las circunstancias ambientales que se agregan, como las altas temperaturas o las condiciones de la pista en lluvia. Un piloto de Fórmula uno puede perder hasta 5 kilogramos de peso durante una carrera, por perdida de líquidos a través del sudor. Para poder contender con esas condiciones, los pilotos deben tener un entrenamiento físico integral, que incluye entrenamiento aeróbico para mejorar la actividad cardiovascular, así como entrenamiento anaeróbico para fortalecer los distintos grupos musculares: brazos y piernas, para poder maniobrar el auto, considerando que muchos de los sistemas de los autos, como volante y frenos, son mecánicos y se requiere de mucha fuerza para poder manejarlos. Pero también es muy importante el fortalecimiento de los músculos del tronco (abdomen, espalda alta y baja) y del cuello para contender contra las fuerzas G que se generan por las altas velocidad. Sin embargo, el “músculo” más importante que se debe entrenar es el cerebro, ya que se requiere una gran concentración, analizar todos los detalles y dar respuestas rápidas y precisas durante la carrera.

En relación a la diabetes tipo 1, Eliseo la define como “una condición de vida, para toda la vida, porque aún no se ha encontrado una cura para ella” y para su tratamiento es indispensable la administración de insulina. Sin embargo, para lograr un adecuado manejo es muy importante la educación en diabetes y rodearse de una red de apoyo (médicos, nutriólogos, psicólogos y familiares) que en conjunto lo ayuden a tomar las mejores decisiones en cuanto a alimentación, actividad física y dosificación de insulina. Esta toma de decisiones es indispensable para un buen desempeño físico, tanto durante los entrenamientos como en la pista, así como para la vida diaria en general.

Eliseo concluye diciendo que la diabetes es como un coche, si tú la tratas bien y la cuidas, ella hará lo propio. Y nos invita a acompañarlo en su debut profesional, este domingo 25 de mayo, en el autódromo de Querétaro, en la carrera “5h de Querétaro” de la Copa Notiauto, como parte de la escudería queretana Dizzy Racing Team. Irá acompañado de miembros de las facultades de medicina y química de la UAQ, así como por integrantes de “Fundación Chabely Educación en Diabetes”, quienes estarán realizando actividades de divulgación y promoción para la salud, enfocada en diabetes.

📧 María Carlota García Gutiérrez (maria.carlota.garcia@uaq.edu.mx)

Eliseo Urióstegui (@dt1_racing)

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