Opinión

Discriminación

Sólo para nostálgicos…

Por: Salvador Rangel

Según el diccionario la palabra discriminar es: seleccionar excluyendo. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc. Si se le pregunta a una persona si actúa con discriminación lo más probable es que diga que no y hasta sancione esta conducta, sin embargo en la vida diaria probablemente de forma inconsciente o por costumbre lo haga.

Es común en la familia, en la escuela y entre los amigos aplicar apodos, que por lo general son peyorativos o bien resaltan una particularidad de la persona, no siempre de cualidad.

Lo que inicia como broma o como “cariño” se convierte con el tiempo en una marca indeleble. En la casa los apodos son “negrito”, “gordito”, etc., y cuando se cuestiona el motivo del sobrenombre dirán que es de cariño; es común que se recuerde a un compañero de clase más por el apodo que por su nombre.

En México existe el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, su fundador fue el licenciado Gilberto Rincón Gallardo, quien sufrió en carne propia la discriminación por tener un defecto congénito.

Su trayectoria política es larga y fructífera, miembro fundador del Partido de la Revolución Democrática en 1989, diputado federal por ese partido. En el 2000 candidato presidencial por el partido Democracia Nacional. Fundador del Partido Mexicano Socialista, así como del Partido Socialista Unido de México (PSUM).

Rincón Gallardo, fue un hombre convencido de sus ideas políticas, las que defendió a costa de su libertad, fue huésped de la cárcel en más de 18 ocasiones. Fue preso político, del 31 de julio de 1968 al 22 de diciembre de 1971, recluido en el “Palacio Negro” de Lecumberri. Estaba acusado de motín y específicamente de tratar de quemar un autobús con una bomba molotov, situación imposible por su imposibilidad física para hacerlo.

En 1971 el presidente Luis Echeverria, otorgó la amnistía a los presos políticos relacionados con los sucesos del 1968, Rincón Gallardo no la aceptó porque decía que era aceptar tácitamente las acusaciones, por lo que se negaba a salir de la cárcel, finalmente salió bajo el concepto de libertad bajo palabra. Se dice que fue el último preso político del movimiento del 68.

En julio de 2003 fue designado presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

A pesar de los esfuerzos de Rincón Gallardo, la discriminación sigue en México, la desigualdad por preferencia sexual, religión, color de piel, nivel económico, etc., prevalecen en la sociedad mexicana.

En las empresas es común que exijan el certificado de no embarazo a las mujeres a efecto de otorgar empleo. También el aspecto físico es factor determinante para encontrar empleo, en algunas empresas vale más la imagen que el conocimiento.

Y que decir de los medios de comunicación, donde hacen reportajes únicamente a “gente bonita”, no realizan una entrevista a una mujer campesina o a una madre soltera que lucha diariamente por el sustento familiar y el progreso de sus hijos.

El problema de la discriminación debe erradicarse desde el hogar, evitando apodos o “consentidos”, que en muchas ocasiones dejan resentimientos de por vida.

Y los nostálgicos ven en la televisión un anuncio de una empresa tequilera donde promueven que todos los habitantes de México tengan apodo. No hay autoridad para impedir este desaguisado.

rangel_salvador@hotmail.com

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