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Donación de cuerpos a través del programa “Antonio Manuel de Asco Mirassou” de la Facultad de Medicina

Hace siete años, la valiente y futurista decisión por parte de nuestro primer donador, el Señor Antonio Manuel de Asco Mirassou, abrió un nuevo panorama y una gran oportunidad para la situación por la que atravesábamos en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro, ya que no contábamos con estructuras anatómicas adecuadas, que permitieran el minucioso estudio del cuerpo humano, que requieren las licenciaturas que alberga esta Facultad. Así, en enero del 2019, se concretó la primera donación de cuerpo humano, en nuestro estado.

A partir de éste acto de enorme calidad humana, surgió la necesidad de crear el Programa de Donación de Cuerpos “Antonio Manuel de Asco Mirassou”, de la Universidad Autónoma de Querétaro, a través de la Facultad de Medicina, nombrado así, en honor, reconocimiento y recuerdo de nuestro primer donador.

Los objetivos del programa se dirigen a orientar a las personas que tienen la intención de donar su cuerpo para la investigación y la docencia, para que puedan hacerlo con asesoría e información; y finalmente, favorecer el estudio del cuerpo humano real, que permite en nuestros estudiantes, un acercamiento multisensorial a las estructuras anatómicas exactas y a sus variantes anatómicas; que de ninguna manera pueden realizarse con las imágenes de los libros o con los medios audiovisuales electrónicos.

Así, es como siete años después de nuestra primera donación; el pasado miércoles 23 de septiembre del año en curso, los familiares de nuestro segundo donador; tuvieron a bien, concretar la decisión que tomara en vida el Señor Sergio Marín Montiel✝; que en paz descanse.

Ante estos generosos actos, nuestra comunidad académica se encuentra comprometida a obtener el mejor provecho académico; pero, además, a reflexionar e introyectar la enseñanza que este último acto de donación en sí, conlleva. Un acto de bondad y generosidad dirigida «en primera instancia» al área de la salud. Área que, en su momento, no tuvo una solución, y en algunos casos ni el tacto, para orientar o tratar el padecimiento que acompaño al Señor Sergio toda su vida (hipoplasia pulmonar); enfermedad que -en palabras de su hermana- lo hizo sufrir no solo físicamente, ya que fue objeto de discriminación por propios y extraños.

Y a pesar de esta insuficiencia del área de la salud para encontrar una solución o por lo menos un buen trato a su persona; y sufrir discriminación no solo por el área médica si por algunas personas de la sociedad en general; el Señor Sergio, tomó la decisión -en vida- de «ofrecer su cuerpo una vez que trascendiera» para el beneficio de aquellos que no lo pudieron ayudar; pero también en beneficio -incluso- de quienes lo discriminaron. La reflexión que nos deja el Señor Sergio Marín Montiel✝, con este acto de bondad es que, si bien, la medicina puede no contar con la solución para todas las enfermedades; siempre tenemos la mínima obligación ética de tratar con dignidad y respeto a todos nuestros pacientes; ya que, a ellos nos debemos y de ellos seguiremos aprendiendo siempre.

Reconocemos la fortaleza de los familiares de nuestros donadores, quienes a pesar de todos los embates por documentos -que inevitablemente- tuvieron que tramitar, y a pesar del dolor por su irremediable pérdida, dieron continuidad al deseo que expresaron sus familiares en vida, por lo que agradecemos la extraordinaria oportunidad que nos brindan a la vez que lamentamos profundamente su sensible pérdida.

Responsable del laboratorio de Anatomía de la Facultad de Medicina

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