ColumnistasOpinión

Dorsal, un poemario que atraviesa el cuerpo

En la Librería del Fondo de Cultura Económica “Hugo Gutiérrez Vega” se presentó el poemario Dorsal de la autoría de Nadia López García, coordinadora nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), obra con la que obtuvo en 2021 el XVI Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón.

Este poemario se refiere a las violencias vividas en el Valle de San Quintín, Baja California, relacionadas con la identidad de género y la migración. Se centra en Apulina Estrella, una mujer trans que sufrió el repudio de la comunidad y cuyo cuerpo fue encontrado un día en un lago. Estrella fue borrada del imaginario colectivo hasta que Nadia la rescató del olvido con Dorsal.

En palabras de Mariana Durand, de la Biblioteca LEMI, Laboratorio de Educación y Mediación Intercultural de la Facultad de Filosofía de la UAQ, Dorsal es un poemario lleno de sensaciones que te atraviesan todo el cuerpo, mientras vas leyendo se van enunciando cada una de esas sensaciones, permitiendo revivir, pero también sanar ciertos recuerdos.

La autora, Nadia López García, nació en Oaxaca, pero fue llevada cuando era niña a San Quintín, Baja California. Sus padres trabajaban en la pisca de fresas y ella a su corta edad observó las dificultades y violencias que se viven en la cotidianidad de la frontera y de los casos de inmigración que abundan en el territorio.

Todo lo que veía y escuchaba formó parte de su etapa más constitutiva como persona y es por ello que también recuerda el tiempo allá como uno donde tuvo que alejarse de su lengua mixteca, que si bien la tuvo presente siempre, se encontraba lejana al mismo tiempo ya que al vivir en esta zona, pasar desapercibido era la única forma de sobrevivir y hablar una lengua originaria hubiera sido como poner un foco de atención sobre toda su familia.

Es por ello que Nadia empieza a escribir con mucha rabia en sus inicios como escritora, sin embargo, poco a poco decidió alejarse y dejar de escribir desde la herida, buscaba la forma de cerrarla y aceptar todo lo que es parte de la vida, para seguir siendo una persona con todo lo que la constituye, con todo lo bueno y todo lo malo, pero también porque sentir tiene que ver con la posibilidad de narrarlo desde lo más profundo.

Ya que a veces para tener un poco de paz, hay que aceptar que hay casos que no tendrán justicia institucional, como fue el caso que narra en su libro. Sin embargo, existe la justicia de la memoria y esa no te la pueden arrebatar jamás, pues al compartirla con otros se cumple con el gran objetivo de narrar desde la justicia colectiva y que quede grabada en la memoria de toda la comunidad, señaló.

La literatura visibiliza, pero también es resistencia y es una defensa situada donde cada palabra es diversidad porque la literatura no sólo está en libros, sino en muchos otros espacios y es por ello que Nadia desde su lugar de enunciación como escritora y poeta hace visible este caso de violencia e injusticia que, si bien era muy joven cuando estuvo cerca de ese asesinato, para Nadia siempre fue como tener una deuda pendiente, por sentir que de alguna manera pudo haber hecho algo más y es así como nace Dorsal para ser cicatriz y un cierre emocional necesario para ella. Así, la poesía que forma parte de su libro, es una herramienta para sanar y conectar con lo más profundo del ser.

Divulgación, Facultad de Filosofía, UAQ.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba