Opinión

El Consejo Ciudadano Juvenil, “Kybernus” y el empresariado voraz

Por: Rafael Vázquez Díaz

PARA DESTACAR: Por qué elegir a México como destinatario para establecer una empresa?  Respondería sin duda alguna: invierten aquí porque todo se puede hacer. La crisis del Estado es bastante conveniente para poder inyectar dinero y llevarse las ganancias a países más estables.

 

 

La lógica del neoliberalismo desde finales de los años 80´s buscó reducir el Estado  utilizando el discurso liberal (libertad de comercio, de libre flujo de capitales, de establecimiento de relaciones laborales… ¡outsourcing!), quebró y privatizó empresas clave para el desarrollo de las naciones; remató bancos pero también grandes áreas forestales y de recursos minerales, concesionó pozos de agua y grandes extensiones de cultivo que anteriormente eran terrenos ejidales; ¿Cuál fue el resultado? El ascenso del coeficiente Gini  que mide la disparidad entre los más ricos y los más pobres. En Latinoamérica,  pero particularmente en México,  la distribución de la riqueza nunca había sido tan brutal.

 

¿Cuándo fue rebasado el pacto social que busca que el fruto del trabajo se quede en manos del trabajador? ¿Cuándo el neoliberalismo puso como premisa el liderazgo antes que la cooperación?  ¿Cuándo las empresas empezaron a imponer su ley? ¿Por qué elegir a México como destinatario de inversión?

El país ha vivido una tradición antidemocrática; los fraudes electorales del 88 y del 2006, aunado a la compra vulgar de votos en 2012 lo convierte en uno de los países más inestables y cuyas prácticas delincuenciales en temas electorales ha sido señalado  constantemente. México también sufre una crisis en temas de derechos humanos; no es sólo la desaparición de los 43 normalistas, fue la resolución en las ejecuciones de Tlatlaya, es también el caso de la guardería ABC donde murieron decenas de infantes y no olvidemos el reporte de la ONU respecto al tema de tortura de las fuerzas de seguridad.

 

 

Repito la pregunta para no perder el punto: ¿Por qué elegir a México como destinatario para establecer una empresa?  Respondería sin duda alguna: invierten aquí porque todo se puede hacer. La crisis del Estado es bastante conveniente para inyectar dinero y llevarse las ganancias a países más estables, así como huir a la primera crisis (como en el 94). Desde el punto de vista empresarial no hay pérdida; tras la reforma laboral, la precarización del trabajo es una constante. Los derechos laborales son letra muerta, el outsourcing quedó prácticamente legalizado y los efectos devastadores en el bolsillo del trabajador son señalados por… ¿la izquierda? ¿los inconformes que se oponen al desarrollo de la nación?… ¡No! Son señalados por los mismos organismos que fueron impulsores de éste modelo económico; el Banco de México en su último reporte trimestral, señaló que en el país ha pesar de que ha aumentado el empleo, la calidad del mismo va en detrimento; cientos de nuevos empleos con calidades miserables, trabajadores que entran a maquilar, producir, desarrollar e innovar y cuyas aspiraciones salariales alcanzan para comprar la despensa de la semana y nada más.

 

La famosa revista Forbes, señalaba ya desde 2014 el impacto negativo de la reforma laboral en el empleo (en el cual, por poner un ejemplo, Querétaro estaba por encima de la media nacional en la creación de empleo eventual); no poder brindar certezas económicas o en temas de salud va de la mano con la perdida de poder adquisitivo del salario.

 

¿En qué momento y bajo cuáles mecanismos el Estado permitió que la voluntad de las empresas fuese impuesto por sobre el bienestar de la población?

 

Recordemos que en la última mitad del siglo XX, los llamados think thanks o centros de pensamiento económico que se desarrollaron en EUA y en los principales países occidentales capitalistas, desarrollaron una serie de políticas a aplicarse a rajatabla; la competencia mordaz como ideología educativa, la privatización de todos los servicios del Estado, el libre tránsito económico y el asistencialismo como política pública fue la constante.

 

Uno de estos centros de pensamiento económico (think thank) fue el Instituto Aspen, fundado a mediados del siglo XX, financiado por la Carnegie Corporation, la Fundación Rockefeller y la Fundación Ford cuya inversión en la educación de “líderes” en todo el mundo, fue hecha para que lograran llegar a puestos de poder y así conseguir cómplices regionales que preservaran los privilegios fiscales y de negocios para las grandes empresas.

 

¿Es muy lejana la problemática? No, se encuentra a la vuelta de la esquina y financiada por los gobiernos locales.  Fernando Espinosa de los Reyes, quien fuese director del Instituto Aspen México,  organización constituida por empresarios mexicanos (Luis Berrondo Ávalos, presidente de MABE; Francisco Garza Zambrano, vicepresidente de CEMEX; Angélica Fuentes, del grupo OMNILIFE y Ricardo Salinas Pliego, Presidente del Grupo Salinas), hoy en día es director general de “Kybernus” una organización financiada por Grupo Salinas, que articula agenda pública convocando a diferentes actores del empresariado y de los tres principales partidos colaboradores del Pacto por México que impuso con la fuerza pública las reformas (laboral, educativa y energética) y que aun hoy encuentran resistencia en la población organizada.

 

El capítulo en Querétaro se llama “Consejo Ciudadano Juvenil”; ¿podemos creer que los representantes partidistas que colaboraron a la imposición de las reformas lesivas a la población propondrán legislación que se salga de esta lógica? ¿qué los jóvenes representantes de las cámaras empresariales votarán por volver a poner en cintura a las empresas que buscan cualquier resquicio legal para evadir el pago de impuestos? ¿podremos creer que legislarán algo que se salga del tradicional esquema asistencialistas?.

 

Yo no, sorpréndanme.

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