Opinión

El debate

Por Ángel Balderas Puga

Ocultar el debate

La única razón para que las televisoras se negaran a transmitir ampliamente el debate de los candidatos a la Presidencia era su pavor de que se exhibieran las debilidades de su candidato, Enrique Peña Nieto, quien ha exhibido temor para debatir y confrontarse con ciudadanos en temas abiertos, como lo muestra la cancelación de sus encuentros con estudiantes de universidades privadas como el ITAM, la Universidad Iberoamericana y el Tecnológico de Monterrey campus Monterrey (Proceso, 01/05/12). En este mismo contexto se inscribe la negativa de Peña Nieto de debatir con los demás candidatos en el programa de Carmen Aristegui.

Verdaderamente vergonzosa la posición del IFE, incapaz de ejercer su autoridad y defender el interés ciudadano por encima de los dueños de las televisoras. Vergonzosa también la actitud del dueño de Tv Azteca, Ricardo Salinas Pliego, que prefirió transmitir un irrelevante partido de futbol en vez del debate presidencial, amparado en el “rating”.

¿Qué implicaciones tendrá en la vida de los mexicanos el resultado de un partido de futbol? ¡Absolutamente ninguna! En cambio quien llegue a la Presidencia de la República tendrá consecuencias importantes en las familias mexicanas. Baste pensar en la imposición de Felipe Calderón, mediante un fraude electoral, y los, hasta ahora, más de 60 mil muertos derivados de la insensata y mal pensada “guerra” contra la delincuencia.

Es necesario recordar que, en 1993, el gobierno del ideólogo neoliberal priista, Carlos Salinas de Gortari, privatizó los canales públicos 7 y 13, los que fueron entregados a Salinas Pliego, uno más de los que se hacen ricos a partir de la privatización de bienes públicos. Salinas Pliego no es el dueño del espectro televisivo, es sólo un concesionario. En un país más avanzado democráticamente, los ciudadanos responderíamos con un boicot a Tv Azteca y a las empresas de Salinas Pliego para hacerle pagar su arrogancia y su actitud antidemocrática de ocultar un debate presidencial.

Pésimo formato

El debate inició sin una introducción de ninguna autoridad del IFE. En cambio, se dio atención a una edecán con ropa que evidenciaba las formas de su cuerpo, totalmente fuera de lugar para un evento de esa naturaleza y todo porque el IFE concesionó a privados la organización del evento.

El formato fue rígido en extremo: ¿qué se puede exponer en intervenciones máximas de dos minutos? ¡Casi nada! Y las réplicas eran de máximo un minuto, un minuto y medio. Temas y preguntas ya determinados en vez de dejar temas más abiertos. Rigidez extrema de las cámaras, algunas imágenes ni siquiera se vieron. También hubo censura, como cuando Andrés Manuel López Obrador presentó una fotografía de Peña Nieto con su tío Arturo Montiel, acusado de fuerte corrupción cuando fue gobernador del Estado de México.

La conductora del debate mantuvo una risa, sin sentido y sin razones evidentes, ante cualquier cosa que hubieran dicho los candidatos.

Se le paga mucho a los funcionarios del IFE como para que no sepan cuáles son los formatos, mucho más abiertos y libres que se usan en países como Estados Unidos, Francia o España.

Este formato, de intervenciones cortas como cápsulas, de manera evidente, benefició a Peña Nieto al que hemos visto en dificultades cuando tiene que esbozar ideas más elaboradas, como cuando no supo mencionar tres libros que hubiera leído y que hubieran tenido alguna influencia relevante en su vida.

La privatización de Pemex

Una parte que me parece relevante evidenciar es que tres candidatos, Peña Nieto, Vázquez Mota y Quadri se manifestaron, abiertamente, por la privatización de Pemex. Peña Nieto y Quadri mencionaron explícitamente que Pemex debería copiar a la empresa brasileña Petrobras. Sin embargo, de acuerdo al ranking internacional anual de Petroleum Intelligence Weekly (PIW), Pemex ocupa, actualmente, el número 11 a nivel mundial mientras que Petrobras pasó del lugar 14 en 2005 al lugar 15 en 2011 y entonces, ¿qué es lo que Pemex debería copiar a Petrobras, una empresa inferior a Pemex? ¿Por qué no copiar a empresas 100 por ciento estatales como Saudi Aramco, número uno en el mundo; National Iranian Oil Company (NIOC), número dos en el mundo; Petróleos de Venezuela, número cuatro en el mundo o China National Petroleum Company (CNPC), número cinco a nivel mundial? ¿Por qué copiar a los de abajo y no a los de arriba?

Peña Nieto se atrevió incluso a señalar que ¡Pemex debería copiar a Colombia! En el ranking de PIW, la única compañía petrolera colombiana Ecopetrol pasó del lugar 40 en 2005 al lugar 50 en 2008 y entonces, ¿qué es lo que Pemex debería copiar de Ecopetrol?

En todo caso, lo que no dicen los candidatos privatizadores, es que Petrobras ha sido manejada por políticos de izquierda, honestos, desde la llegada de Lula al gobierno brasileño y que ese gobierno brasileño, de izquierda, le ha apostado a una fuerte inversión en ciencia y tecnología y en educación superior lo que ha mejorado la posición de Brasil en el mundo.

anbapu05@yahoo.com.mx

 

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