Opinión

El diccionario Attali del siglo XXI

Por Ricardo Rivón Lazcano

Cuando se habla del siglo XXI muchos miembros de las generaciones adultas sentimos que lo nuestro es el pasado. Pensamos que ya nada empieza, que todo está dicho de una vez y hasta la hora de nuestra muerte. Es decir, si lo importante en nuestra vida se dio en un presente duradero, lo que va del actual siglo no cuenta sino como una extensión del pasado. Sin embargo, el siglo XXI está en curso, aunque sea un capricho su calendarización.

 

Attali no es un autor popular. Su aventura intelectual puede ser, como lo ha sido, descalificada con una facilidad pasmosa. Sus intuiciones, producto de una larga experiencia, de una mirada abarcadora y privilegiada, rayan en la ficción. En el futuro todos estaremos muertos y creo que más concretamente el propio Attali, por eso no preocupa. Y equivocados estaremos también.

 

Elegí unas entradas considerando temas que parecen estar a la orden del día, por tanto es arbitraria.

 

Violencia

Así como el siglo XX llegó al apogeo de la violencia política con el sacrificio mediante las armas de más de cien millones de individuos, el siglo XXI podría llegar al apogeo de la violencia económica con el sacrificio por el hambre y la epidemia de muchos de cientos de miles de personas.

 

Pero, una vez más, la imaginación del político podría hacerle ganar la carrera en esta macabra competición. Bastaría con que el sedentario se opusiera al nacimiento del nomadismo; o que el nómada quisiera ocupar el puesto del sedentario; o que las civilizaciones se decidieran a embarcarse en conflictos geopolíticos. Bastaría también con que se decidiera la utilización de una sola de las armas nucleares, químicas o bacteriológicas ya disponibles.

 

La violencia económica remite a la concepción marxista de la historia; la violencia política. A su concepción shakespeariana. Juntas, la economía y la política podrían contribuir a arreglar un mundo donde el hambre, la epidemia y la guerra quedaran lejos y donde la no violencia encontrara al fin su puesto, no como fin en sí, sino como método necesario para la solución de los antagonismos.

 

Libertad

Ante todo el derecho de comer hasta hartarse, de aprender, de ir y de venir, de cambiar de opinión, de liberarse de la influencia de los demás, de elegir su camino y sus propias etapas de abandonar la caravana, de desengancharse. El derecho a la soledad.

 

En fin, el derecho a la simultaneidad de elecciones contradictorias.

 

Ley

Necesaria para el funcionamiento de una colectividad si se puede aplicar y castigar a quienes no la tienen en cuenta.

 

Mañana el debilitamiento del Estado y la dominación del mercado harán que sea con frecuencia inaplicable. Quedará reemplazada por un contrato que vincule a los individuos o a las personas morales por medio de normas dictadas por comités de ética y donde sea posible, por convenciones institucionales o por reglamentos continentales. Quizás un día si se llega a una democracia sin fronteras, la ley tome la delantera al derecho.

 

Migración

Decenas de millones de individuos cambiarán de país cada año para sobrevivir.

 

Lo esencial de las migraciones tendrá lugar en el interior del continente africano, después se hará en cascada: de África hacia Europa, de América del Sur hacia México, de México hacia Estados Unidos, de Asia Central hacia Rusia, de Rusia hacia Polonia, de Polonia hacia Alemania…

 

Habrá poblaciones de emigrantes que se instalarán en espacios recientemente habilitados para el cultivo (Amazonia, África Central, Siberia, Escandinavia, Canadá.

 

Para dominar estos movimientos será preciso conciliar nomadismo y democracia y otorgar a los emigrantes derechos y deberes de cuasi ciudadanos.

 

Descubrimientos

Sus próximas metas: explorar la materia viva, asediar el inconsciente, colonizar el sistema solar, viajar por la infinidad de universos virtuales que puede crear el cerebro humano. Quizá también aprender a convivir.

 

Deseo

Instrumento de la desesperación y la desgracia, del descubrimiento y del sufrimiento. Donde se le combata triunfará la desgracia; donde se lo aliente se extenderá la frustración. Para escapar a ese dilema se propondrá satisfacer deseos virtuales, experimentar delirios, perder la conciencia de sí para vivir lo inconsciente de otro en una especie de carnaval de los apetitos y de los fantasmas.

 

Desgracia

Compañera inseparable de todos los hombres, a través de los tiempos y de todas las épocas. Sombra adherida a la insatisfacción a la que el futuro reserva sus días de mayor esplendor.

 

Gastronomía

Más que nunca, una forma de arte que combina los elementos más refinados de una cultura. Se orientará hacia comidas más ligeras a las que hoy se consideraría como dietéticas. De carácter nómada, obligará, más que nunca, a viajar, mezclando productos cuya combinación es actualmente poco probable. Será un mestizaje, reconstrucciones a partir de elementos dispares, yuxtaposiciones inéditas olfativas, de colores y de sabores inesperados. Utilizará productos completamente nuevos: hierbas desconocidas, legumbres carnes o pescados hasta ahora insólitos, ingredientes considerados no aptos para el consumo. Mezclará sabiamente todas las sensaciones, y no solamente las que se refieren al gusto. Se convertirá, mucho más de lo que es hoy en día, en un espectáculo completo en el que la orfebrería, el servicio y el arte de la mesa ocuparán un lugar preeminente. (Tal vez en la mente de Attali, en su siglo mental, no existirá la pobreza o la pobreza no importa para este tema)

 

Filosofía

Es una de las formas de saber más solicitadas y necesarias que volverá con fuerza, no sólo a los sistemas universitarios, sino también a muchos lugares públicos y a las redes de convivencia.

 

Como algo esencial para pensar y conceptualizar la ética del mercado, para organizar la democracia sin fronteras y pensar más allá de la precariedad, no se establecerá al margen de la ciencia y menos contra ella, sino para intentar responder a las cuestiones que ésta no puede por sí sola.

 

La genética, las ciencias del cerebro y de la virtualidad, pondrán de nuevo sobre el tapete la problemática de la política, de la libertad, de la moral y de la autoconciencia.

 

El filósofo tendrá que delimitar la frontera entre lo humano y el artefacto, entre lo que tiene que ser irreversible sin cuestionamiento alguno y lo que de ningún modo puede convertirse en tal. El filósofo, como cartógrafo, mediador e inventor de armisticios, será un impulsor de la paz.

 

Desarrollo

Indicador de riqueza cada vez más independiente del crecimiento económico, constituido por esas mil y una dimensiones que son la calidad de vida, la esperanza de vida, la justicia social, la equidad fiscal, pasando por la alfabetización, el sistema de asistencia social, la protección del entorno, etc. A fin de medirlo surgirá una nueva contabilidad mundial, multidimensional, multisectorial.

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