Opinión

El efecto 131

Por Salvador Rangel

Tal parece que existe relación entre leyes físicas y movimientos sociales. La tercera Ley de Newton: por cada fuerza que actúa sobre un cuerpo, éste realiza una fuerza de igual intensidad, pero en sentido contrario.

Algo parecido sucedió cuando Peña Nieto acudió a la Universidad Iberoamericana y fue recibido con pancartas donde cuestionaban su actuación con relación a la represión de los habitantes de Atenco, alguien señalaba que Elba Esther Gordillo había sido su maestra, otros portaban máscaras del innombrable Carlos Salinas de Gortari, letreros que indicaban que Peña Nieto es el candidato de las televisoras y el coro era “¡Fuera! ¡Fuera!”

Las reacciones de los dirigentes del partido no se hicieron esperar y con falta de sentido de común y atentando contra la inteligencia señalaban que los “provocadores” eran infiltrados y Pedro Joaquín Coldwell presidente del PRI, señaló que los jóvenes están “envenenados”.

Él quisiera ver a jóvenes y adultos como mansos corderos que acepten a su candidato sin cuestionar nada, olvidar la dictablanda.

No hacer caso de años de represión política, como en 1959 en la huelga de maestros del DF que fueron acorralados en las inmediaciones de la SEP con caballos de la policía capitalina, de los presos políticos del movimiento ferrocarrilero en 1960 encabezado por Demetrio Vallejo y Valentín Campa, de la prisión política del pintor David Alfaro Siqueiros, del escritor José Revueltas, autor de El Apando, novela que escribió en 1969 cuando estaba preso en Lecumberri, acusado del delito de disolución social, arma efectiva que usaban los gobiernos priistas para encarcelar a los envenenados. Cómo olvidar el movimiento estudiantil de 1968 y la secuela de presos políticos, desparecidos y muertos, ¿cuántos?

Después el Jueves de Corpus, 10 de junio de 1971: grupos paramilitares en contra de pacifica marcha estudiantil.

Con el temblor del 19 de septiembre de 1985 el pueblo salió a las calles, ante la ineficacia del gobierno capitalino y federal qué no supo que hacer frente a la catástrofe. La sociedad civil se organizó y se dio cuenta de su poder y actuó.

Y después las devaluaciones que provocaron la desesperación económica de la clase media y baja, incremento en las tasas de interés, pérdida de empleos y abandono de casas ante la incapacidad de pagar los abonos que tenían interés flotante.

Y ahora el “nuevo” PRI, nos presenta un candidato que es reflejo de ese PRI que desea volver por sus fueros, de “carro completo” en la cámaras de diputados y senadores, para aprobar cuanta iniciativa venga de Los Pinos, sin cuestionar nada.

Y el efecto que provocó la visita de Peña Nieto a la Ibero se ha extendido por todo el país, en un movimiento apolítico, no tiene dirigentes, no tiene consigna de un partido, lo que piden es equilibrio en la información de los medios televisivos, quienes consideran al candidato como una “estrella más en su programación”, con pago de por medio.

Los dirigentes del PRI lograron lo que no hizo la oposición, aglutinar a quienes cuestionan la candidatura de Peña Nieto, esos “131” estudiantes que se identificaron con sus credenciales, convocaron al “estudiante 132”.

Y las televisoras manipulan la información de las marchas, editorializan las imágenes, no faltan pancartas con el logo de un partido o voces que invocan el nombre de un candidato opositor y son magnificadas, una y otra vez.

Ya en 1988, el ocho de marzo, Manuel Clouthier, entonces candidatos del PAN a la Presidencia de la República protestó frente al edificio de Televisa por la falta de cobertura imparcial a los demás candidatos. Han pasado años y años y no cambia nada, las televisoras son dueñas de la información sesgada que engaña a quien se deja.

Ahora existen las redes sociales que tienen presencia y comunican lo que las televisoras censuran, así se cubre la desinformación y la sociedad civil se organiza, sin necesidad de líderes.

Y los nostálgicos se quedan con lo expresado en una cartulina de un “132”. “No vengo por mi torta… vengo por mis huevos”.

rangel_salvador@hotmail.com

 

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba