Opinión

El extraño caso de Tonatiuh Salinas

Por: Daniel Muñoz Vega

En el pequeño mundo político de Querétaro, donde todo funcionario público aspira a un puesto de elección popular, y más vivos algunos, aspiran a gozar de las pluris, suenan ya los nombres de quienes pueden, quieren, sueñan, alucinan, por querer ser algo. Es impresionante como hasta el burócrata con menor responsabilidad  en el organigrama, pretende colarse para aparecer en una boleta electoral. Hay quienes no aspiran,  pero empiezan a ver quien tiene posibilidades de ser y juntarse para que llegando, los jalen. A veces los burócratas tienen la mala costumbre de convertirse en futurólogos, también los que hacemos análisis político; pero los burócratas son los que están más cerca de los actores, ellos quizá tienen más conocimiento del entorno y analizan a quienes pueden llegar a ocupar las diferentes candidaturas para el 2015. En el PRI sobran candidatos, a veces faltan candidatos serios, y eso pasa en todos los partidos políticos.

 

Mencionemos nombres que en general esperan  ser algo tanto en el PRI y como en  el PAN: Roberto Loyola Vera, Pancho Domínguez, Manuel Pozo, Marcos Aguilar, Tonatiuh Salinas, Ricardo Anaya, Jorge López Portillo, por mencionar a algunos. Son ellos los que aspiran con posibilidades serias, son ellos los que se mueven, y a veces su entorno termina siendo un aburrido mundo ideal donde todo es perfecto. Nos aburren en las redes; por ejemplo, sólo porque sé que Manuel Pozo es el delegado de SEDESOL, sino juraría que es la reencarnación de Francisco de Asís, no hace otra cosa que ayudar a los pobres. Roberto Loyola podría pasar a la historia como el mejor presidente municipal de la historia, según su propio entorno generado en las redes y por lo que dice la prensa oficial. Considero que Marcos Aguilar hace buen manejo de las redes sociales, a veces su optimismo desbordado también aburre, pero podría decir que, relativamente, es el único líder opositor al régimen de Calzada. Otros son más discretos, por ejemplo López Portillo, quien calladito podría  hacerse de la candidatura a gobernador de un solo golpe, sin meterse al chocante mundo de las redes sociales, al trabajar sus aspiraciones en otro nivel.

 

Quiero hablar en particular de Tonatiuh Salinas, quien también aspira, es un tipo capaz, podría ser parte de una nueva generación de políticos dentro del PRI, pero la propia naturaleza de ese instituto político y bajo la recuperación de los espacios perdidos hace años, en el PRI es imposible cambiar de la maña a la democracia, de la corrupción a la transparencia. Diciéndolo de otra manera, Salinas Muñoz, no tiene la genética priista, ni el colmillo para posicionarse, es un tipo talentoso que está en el lugar equivocado: en el PRI. La genética de Salinas Muñoz está formada en la iniciativa privada, esa genética era adecuada cuando Calzada se presentaba como un político moderno, pero cuando el poder hizo sacar nuevamente la naturaleza del PRI en la actual administración, Salinas Muñoz dejó de encajar, como salió sobrando en la administración pública el ex secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Sergio Chufani. Tipos talentosos que se contaminan metiéndose a la política, y peor aún, en un gobierno priista.

Refiriéndonos al 2015, Salinas Muñoz es el primer expulsado de la casa de Big Brother. En pocos días ocupará el CDE del PRI, cargo que deja Alonso Landeros Tejeida, luego de que la Suprema Corte de Justicia fallara en contra de él y de otros militantes priistas. Si analizamos la proyección política de Salinas Muñoz, podríamos pensar que ha venido de más a menos: Secretario de Desarrollo Sustentable, Coordinador de la Campaña de Peña Nieto, Secretario del Trabajo y ahora, se va al triste puesto de Dirigente Estatal del PRI. Un tipo con un gran currículum como Salinas Muñoz, con capacidades empresariales, con una mentalidad ajena a la de la clase política no puede ir a un puesto de tan bajo perfil. En primera, el puesto lo deja fuera de la carrera política por la gubernatura. Salinas Muñoz no tendría que ir a hacer el trabajo sucio, hacer amarres políticos, ir a decir una cosa y hacer otra, recibir presiones de toda la mapachería priista, ir a “grillar”, literalmente.  Ese no es el papel que merecería alguien con el perfil de Salinas Muñoz.

El gobernador Calzada y Peña Nieto, habrán desechado al primer aspirante. Le habrán dado como premio de consolación la dirigencia del PRI, vaya premio, la rifa del tigre que lo proyecta para ser un político del montón, lo proyecta para una regiduría o una diputación local plurinominal, al estado de confort del congreso local o del cabildo. En el juego del estira y afloja por acomodarse dentro del espectro político, habrá que decir que Salinas Muñoz será uno de los artífices del proyecto electoral del PRI, lo que lo deja automáticamente sin ser un protagonista. Así pues, los breves acomodos dentro de la política local. Seguimos al pendiente en el ámbito nacional, en el tema de la reforma energética.

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