Opinión

El gasolinazo: ustedes ¿qué habrían hecho?

Ángel Balderas Puga / anbapu05@yahoo.com.mx

PARA DESTACAR: En muchos medios se escuchan spots en los que se dice que “hay que pagar la gasolina lo que cuesta”, si eso fuera verdad, los mexicanos estaríamos pagando la gasolina magna a 6.80 pesos el litro. La balanza comercial de hidrocarburos en México debería ser favorable para nuestro país, y en ese caso hasta nos favorecería la devaluación.

El gobierno federal sigue entrampado en sus mentiras. Pasa de un pretexto a otro para tratar de justificar lo injustificable. En muchos medios se escuchan spots en los que se dice que “hay que pagar la gasolina lo que cuesta”, si eso fuera verdad, los mexicanos estaríamos pagando la gasolina magna a 6.80 pesos el litro; también nos dicen que “importamos más de la mitad de la gasolina que consumimos” sin reparar en el absurdo de que un país petrolero tenga que importar gasolina.

Hacer esto último es tan absurdo como si un país productor de jitomate exportara jitomate e importara salsa cátsup o un país productor de naranja exportara sus naranjas para que otro país se las exprimiera y luego importara jugo de naranja.

El gobierno federal, legisladores y sus corifeos hablan de la importación de gasolina como si fuera un destino fatal, como si sus decisiones nada tuvieran que ver, como si su cerebro no funcionara, como si no tuvieran grupos de asesores, como si tuvieran magníficos sueldos, como si no tuvieran acceso a información relevante.

La pregunta de Peña Nieto refleja una soberana estupidez, además de una retórica inútil, pues la pregunta se da en un contexto totalmente unidireccional, en el que sabe que no habrá interlocutor que le responda.

Para comenzar, señor Peña Nieto, lo primero que usted debería haber hecho al tomar posesión es actuar como lo está haciendo Donald Trump, en el sentido de tomar medidas inmediatas pensando en el interés de los ciudadanos de su propio país. Y una de las principales decisiones era la de iniciar la construcción de dos refinerías con capacidad de refinar 250 mil barriles de petróleo cada una.

Ya hemos comentado en otros artículos que una refinería es una estructura compleja, que se necesitan cuatro años para construirla y ponerla a trabajar. Si Peña Nieto hubiera tenido la iniciativa de construir dos refinerías, a mediados de este año podríamos ya ser autosuficientes en la producción de gasolina, con lo que se detendría la sangría anual de 335 mil millones de pesos, dinero que se destina para la importación de petrolíferos de los Estados Unidos.

Pero no lo hizo, tal como tampoco lo hicieron Felipe Calderón, Vicente Fox, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas de Gortari y Miguel de la Madrid.

La última refinería que se construyó en México fue la de Cadereyta, Nuevo León. y eso fue en 1979, en los tiempos de López Portillo. Por si fuera poco, Carlos Salinas de Gortari cerró, en 1991 la refinería de Azcapotzalco, sin que fuera sustituida por alguna otra refinería.

México cuenta sólo con seis refinerías, a todas luces insuficientes para procesar nuestro propio petróleo y producir petrolíferos (gasolinas, diésel, turbosina y combustóleo, entre otras cosas), creando fuentes de empleo en nuestro propio país en vez de darles trabajo a los trabajadores de las refinerías norteamericanas.

Por si fuera poco, como denunció la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP), en diciembre del año pasado, las pocas refinerías mexicanas están subutilizadas. En el sexenio de Miguel de la Madrid las refinerías trabajaban al 91.2 por ciento, con Carlos Salinas de Gortari bajaron al 84.4 por ciento, con Zedillo bajaron al 82.8 por ciento, porcentaje que se mantuvo con Vicente Fox pero que volvió a disminuir con Felipe Calderón cuando trabajaron sólo al 77.6 por ciento. En lo que va del sexenio de Peña Nieto, el porcentaje ha bajado aún más, hasta el 68.9 por ciento.

En este sexenio ha habido períodos en los que incluso algunas de nuestras refinerías han venido trabajando al 45, al 40 o incluso al 30 por ciento (como señaló en agosto de 2016, el director de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Popular Autónoma de Puebla).

Toda esta baja en nuestra capacidad de refinación se subsana con la absurda importación de gasolina de Estados Unidos.

En 2006 importábamos 200 mil barriles diarios de gasolina, al terminar el sexenio de Felipe Calderón se importaba ya el doble, 400 mil barriles diarios. En 2006 salían del país por este concepto mil 298 millones de dólares, cantidad que se elevó a 10 mil 535 millones de dólares en 2011. Es decir, la sangría aumentó más de ocho veces más.

Es inútil que los corifeos del gobierno se lamenten de la devaluación del peso frente al dólar. La balanza comercial de hidrocarburos en México debería ser favorable para nuestro país, y en ese caso hasta nos favorecería la devaluación. Pero no es así por la absurda importación de petrolíferos.

Este desastre tiene nombre y apellido. Pues el PRI y el PAN han venido gobernando Pemex en los últimos sexenios, ellos han tomado las decisiones, ellos son los únicos responsables, ellos son los que han administrado la compañía, son los que han permitido la corrupción de su sindicato, los que han permitido la ordeña de ductos. Lector ¿le quedan ganas de seguir votando por el PRI o por el PAN?

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