Opinión

El gasolinazo: y ustedes ¿qué habrían hecho?

Ángel Balderas Puga

PARA DESTACAR: Peña Nieto recibió en 2012, 165 mil millones de dólares en reservas internacionales. Con el 10 por ciento de esa cantidad se podrían haber financiado dos refinerías; deberían haber comenzado su construcción a mediados de 2013 para que a mediados de este año fuésemos autosuficientes en el consumo de gasolina. Claro eso requiere algo que ni Peña Nieto ni los panistas tienen: visión amplia de largo plazo y amor a la patria.

En otra más de sus patéticas intervenciones para tratar de justificar el injustificable y salvaje aumento en el precio de la gasolina y el diésel, aumento de más de 2 pesos el litro, Enrique Peña Nieto nos preguntó a los mexicanos, por televisión, que qué habríamos hecho en su lugar. La respuesta es concreta y muy sencilla: una administración de Pemex eficiente, honesta y con sentido nacionalista.

Las cantaletas de que “no había de otra”, “era ineludible”, “no había otra opción”, “no hacerlo habría sido irresponsable”, etc. no tienen ningún sustento.

Para empezar, el gobierno federal y sus cómplices (todos aquellos que tratan de justificar el ‘gasolinazo’) hablan con fatalismo de la necesidad de importar gasolina extranjera. Ya hemos señalado que esa es una gran mentira, pues México no importa gasolina sino que manda refinar su petróleo a –principalmente- Estados Unidos.

Y eso es muy diferente, pues no tenemos que pagar el costo del petróleo, que representa la mitad del costo de la gasolina, sino sólo el servicio de refinación, que amonta a un 12 por ciento del costo total (1 peso con 19 centavos por litro) y el costo del envío del petróleo y de la traída de la gasolina. Y si no es una mentira entonces es una estupidez, pues eso significaría que México exporta petróleo e importa gasolina.

Lo que el señor Peña Nieto debería haber hecho desde que tomó la posesión de la presidencia es lo que no hizo, así como tampoco lo hicieron Felipe Calderón, Vicente Fox, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas y Miguel de la Madrid: aumentar la capacidad de refinación de nuestro país.

De acuerdo al British Petroleum Statistical Review of World Energy, de junio de 2016, nuestro país ha disminuido su capacidad de refinación. En 2005 se refinaban en el país un millón 284 mil barriles de petróleo al día. Esta cantidad ha disminuido año con año hasta llegar al millón 64 mil barriles en 2015. Tenemos sólo seis refinerías en el país y una en Texas.

No sólo tenemos refinerías insuficientes sino que además, las pocas que tenemos están subutilizadas. Como señaló la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) en un boletín del 30 de diciembre del año pasado; las refinerías en el gobierno de Miguel de la Madrid trabajaban al 91.2 por ciento, con Carlos Salinas bajaron al 84.4 por ciento, con Ernesto Zedillo al 82.8, con Vicente Fox se mantuvieron en el 82.7, con Felipe Calderón bajó al 77.6 y en lo que va del sexenio de Peña Nieto ha bajado hasta el 68.9 por ciento con puntas que llegan incluso al 30 por ciento. Esta es la verdadera razón por la que tenemos que traer gasolina de los Estados Unidos, lo que implica una sangría anual de 335 mil millones de pesos que podrían estarse invirtiendo en desarrollo social.

Estamos importando 400 mil barriles diarios de gasolina, por lo que bastaría construir dos refinerías con una capacidad de procesamiento de 250 mil barriles diarios para ser autosuficientes en gasolina. Hasta nos sobrarían cien mil barriles diarios para exportar en vez de exportar petróleo.

Priistas y panistas en su campaña antinacionalista de la reforma energética sostenían que “la refinación no es negocio” dado el “bajo margen de ganancias”. Si eso fuera cierto nos tendrían que explicar porque países no petroleros como Japón cuentan con 28 refinerías o porque países no petroleros, como Francia y Alemania tienen una capacidad de refinación superior a México. Francia refina diariamente un millón 151 mil barriles y Alemania un millón 876 mil barriles.

Una refinería con capacidad de refinación de 250 mil barriles diarios cuesta alrededor de 8 mil millones de dólares. Así que con 16 mil millones de dólares dejaríamos de importar gasolina y de darle trabajo a los trabajadores de las refinerías norteamericanas para dar trabajo a mexicanos en su propio país.

Priistas y panistas sostienen que “no hay dinero para construir refinerías” y que “tendríamos que pedir prestado” lo que es totalmente falso.

Peña Nieto recibió en 2012, 165 mil millones de dólares en reservas internacionales. Con el 10 por ciento de esa cantidad se podrían haber financiado las dos refinerías.

Su construcción requiere cuatro años. Peña Nieto debería haber comenzado su construcción a mediados de 2013. De esta manera, a mediados de este año seríamos autosuficientes en el consumo de gasolina.

Claro eso requiere algo que ni Peña Nieto ni los panistas tienen: visión amplia de largo plazo y amor a la patria. En vez de eso, sólo velan por los estrechos intereses de sus familiares, amigos, incondicionales y achichincles.

Los 335 mil millones de pesos que salen del país por la importación de petrolíferos superan a los 266 mil millones de pesos del presupuesto de toda la educación pública para 2017. Sin esa sangría podría aumentarse el presupuesto de educación al doble. De ese tamaño es la irresponsabilidad de nuestra clase política.

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