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El grado cero de la política cultural…. o el rosario de yerros y atropellos de Marcela Herbert

Durante los últimos tres sexenios en Querétaro, la política e institucionalidad cultural han experimentado una degradación ininterrumpida que ahora explota cuando la mayoría de la comunidad artística y cultural exige la renuncia de la titular de la Secretaría de Cultura (Secult), Marcela Herbert Pesquera.

Desde la administración priista de Laura Corvera, hasta la actual, pasando por Paulina Aguado, ambas panistas, ha habido una continuidad en la destrucción y desmontaje de las instituciones culturales y de la precarización y ninguneo a los artistas locales. La huelga en el Colegio Nacional de Danza el año pasado por retraso en los salarios de los docentes y el abandono presupuestal a la máxima instancia educativa de la danza en Querétaro es sólo uno en el largo rosario de agravios y falta de sentido común más básico de parte de la actual secretaria de Cultura.

En 2023, un excolaborador cercano de la titular de la Secult, nos informó, en privado, que semanas antes de que estallara esta huelga de bailarines, llevó a Herbert a la sede del Colegio Nacional de Danza (parece que nunca había puesto un pie ahí). Después de ser informada de la situación y de contarle la historia, trayectoria e importancia en la cultura nacional tanto del colegio, como de la extinta Compañía Nacional de Danza Contemporánea y de su directora y fundadora Guillermina Bravo, por parte de los directivos, al abandonar el recinto el único comentario que le hizo Herbert a su-excolaborador, fue: “¿Por qué le tengo que dar dinero a esta gente?”. Meses después despidió a este excolaborador, muy a su estilo majadero, despótico e injustificado.

El colofón de este lamentable episodio fue el deceso, acaecido en esos mismos días, del maestro Jaime Blanc, uno de los docentes y bailarines más reconocidos de la danza contemporánea en México. En el homenaje que la comunidad le hizo en Querétaro, su pareja habló de las precarias condiciones económicas y de salud que sufrió el artista en sus últimos años de vida, ante la indiferencia y la falta de apoyo de las instituciones culturales de este país.

Casi de manera simultánea, el entonces Consejo Consultivo de Teatro denunció a Herbert Pesquera a través de un comunicado público, reproducimos un fragmento del mismo: “(…) después de buscar reiterada e infructuosamente el apoyo, la apertura y la empatía por parte de la Lic. Herbert, hemos decidido manifestar nuestro absoluto rechazo en relación a las prácticas despóticas, discrecionales y oscuras que han precarizado nuestro trabajo desde que la mencionada funcionaria asumió su cargo. Las omisiones y faltas de respeto han sido variadas y reiteradas, pero en este escrito nos permitimos compartir las que nos parecen más graves: 1.- Selección discrecional de grupos para el festival Internacional de Artes Escénicas, 2.- nula presencia de la oferta teatral en las carteleras de la secretaría de cultura, 3.- reducción del presupuesto para actividades previamente pactadas (se refieren al Día Mundial del Teatro 2023, razón por la cual los grupos de teatro que participaron en dicho evento realizaron protestas por el mísero pago que se les dio por sus presentaciones, inferior a los de años pasados.) 4.- Asignación de recursos públicos a la iniciativa privada” (Cosa que ya había iniciado Paulina Aguado con la llamada “Ruta del queso, vino y arte”, en donde la Secult pagaba con recursos públicos a grupos artísticos para animar las ventas de casas de empresas inmobiliarias en los municipios de El Marqués, Colón y Ezequiel Montes). Luego de esta denuncia, el siete de septiembre de 2023, el recién nombrado director de la Orquesta Filarmónica de Querétaro, el maestro búlgaro Mark Kadin, en una entrevista para el Diario de Querétaro, expresó: “Mark aún no cumple un mes de haberse mudado a México para ser el director titular de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro(OFEQ). En una cafetería de esta ciudad nos habla de lo que ha podido planear en un par de semanas, y eso incluye mejorar las condiciones laborales de los más de 60 instrumentistas que se encuentran ahora a su cargo. ¿A qué se refiere el director cuando habla de mejores condiciones laborales? Por un lado, a un espacio de ensayos adecuado para los músicos, ya que actualmente la orquesta realiza sus prácticas en el Salón de danza del Teatro Metropolitano; un rincón que– queda claro en su nombre– no está pensado para una orquesta”.

Y esto es de llamar la atención, porque la OFEQ llegó a Querétaro, procedente de Guanajuato en 1994, siendo su director el maestro Sergio Cárdenas. Pues el primer gobierno panista de ese estado decidió quitarle el subsidio a la entonces orquesta de Guanajuato. El gobernador queretano Enrique Burgos acogió a la agrupación desechada por el recién inaugurado neoliberalismo. Desde entonces han pasado 30 años, en donde las penurias no han cesado. En 1997, cuando llegó a la gubernatura de Querétaro el primer gobierno panista de Ignacio Loyola Vera, también hubo una crisis por las casi inexistentes condiciones laborales de los músicos. ¡30 años sin resolver los problemas básicos de la OFEQ! También en 2023, el maestro Guillermo Velázquez informó en las redes sociales que después de más de 25 años de realizar ininterrumpidamente la topada en la Casa del Faldón de Querétaro, ésta se suspendería debido a las trabas administrativas sinsentido que la Secult se sacó de la nada a solo días del evento que anualmente se hacía para recabar fondos para la topada de fin de año en Xichú, y que convocaba a la amplia y diversa comunidad huapanguera de la ciudad. Nunca la Secult informó al respecto, volviendo a mostrar su permanente desdén por los artistas y sus públicos. A fines del año pasado, Guillermo Velázquez recibió el Premio Nacional de Arte Popular.

Por el contrario, Herbert Pesquera está hoy en la picota de su renuncia exigida por centenares de artistas queretanos. Se le podría a ella también premiar … como la peor funcionaria cultural que ha sufrido Querétaro. Este mismo 2023 hubo una denuncia más y muy grave de Rubí Acevedo Cervantes, curadora en la convocatoria del “Festival Internacional de Artes Escénicas 2023”, quien denunció “la omisión inexplicada” de uno de los proyectos participantes (en términos más coloquiales podríamos decir “que alguien lo desapareció”, lo que ya prueba una práctica denunciada desde hace años por muchos artistas queretanos). Ya en este año de 2024 ahora fueron los músicos los que manifestaron su furia por los atropellos de la Herbert Pesquera: Reproducimos el comunicado que emitió en sus redes sociales el maestro Cristopher Mandujano, en los primeros días de junio de este año:“Una vez más, la Secretaría de Cultura le da la espalda a la cultura (…) Hace aproximadamente dos meses, fue obligado a firmar su jubilación, después de más de 50 años de servicio para los queretanos. Tristemente, fue despedido en la secretaría con unas tortas de jamón y agua de Tang, pidiendo que no se hiciera ruido. Se desconoce el motivo (…) Los queretanos hubieran deseado despedir al Mtro. Yeyo por la puerta grande, tal vez con un magnífico concierto con su banda. Pero no fue así”.

Y finalmente, la denuncia de Sheila Caballero, promotora cultural muy reconocida entre la comunidad, quien siendo trabajadora de Secult, desde 2020 y contratada por petición expresa de la titular, Marcela Herbert, fue despedida por ésta de manera injustificada y violentando sus derechos humanos, pues se le cuestionó y acosó permanentemente por divorciarse y convertirse en novia de una mujer.

En el colmo de la intromisión y falta de respeto absoluto, funcionarias de la Secult le recomendaron a Shei Caballero una “asesoría con una organización católica” para que se reconciliara con su exesposo, mostrando un sesgo ideológico filo-panista totalmente fuera de lugar.

Pero este no es un caso aislado, sino una práctica sistemática en la Secult, pues un antecedente de éste lo reportó el Diario de Querétaro el 1 de diciembre de 2022: “Tras las recientes acusaciones de la artista Fausto Gracia de haber sufrido discriminación en razón de género y disidencias sexuales por parte del Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ), el extitular de este recinto, Papús von Saenger denunció haber sufrido acoso laboral y abuso de poder por parte de la Secretaría de Cultura de Querétaro, antes y después de ser despedido en agosto. Son varias las formas de violencia que la SECULT ha reproducido hacia mi persona y hacia mi equipo de trabajo, durante y después de mi despido: acoso laboral, discriminación, difamación y abuso de poder”.

Sólo meses después, otra directora del museo de arte contemporáneo fue objeto del mismo trato y despido. Consigna El Universal Querétaro el 14 de diciembre de 2022: “María Rosa Zorrilla renunció a la dirección del Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro, no por el caso de presunta discriminación a Fausto Gracia, sino porque, aseguran, que fue objeto de malos tratos por parte de Marcela Herbert, titular de la Secretaría de Cultura (…) Dicen que los conflictos iniciaron porque le reclamaron a María Rosa no respetar los protocolos, pues previo a una inauguración abrieron las salas para que la artista explicara a la prensa su trabajo, situación que nos aseguran enfadó a doña Marcela  Herbert, quien le dijo a Zorrilla que ella trabajaba para el gobierno y no para los artistas”.

El otro caso al que alude esta nota volvió a ser noticia hace apenas unos días, el 19 de junio de 2024, cuando el semanario Tribuna publicó esta noticia: “A la titular de la Secretaría de Cultura estatal le llueve sobre mojado, ya que de nuevo se le acumulan señalamientos de discriminación al interior de su dependencia. De igual forma, la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro acaba de emitir una recomendación por discriminación de la dependencia contra Fauste Gracia, artista no binarie. En esta recomendación, se acreditó que la persona quejosa sufrió discriminación en razón de género, la invisibilización de su identidad de género, actitudes prepotentes por parte del personal del Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ), y la falta de traducción de su obra, a pesar de haber público angloparlante. Esto ocurrió en octubre de 2022.”

El 1 de mayo de 2024, el Diario de Querétaro publicó otro dislate de Marcela Herbert, una cuenta más en su interminable rosario de yerros y atropellos: “Era la celebración del Día de la Niñez en el Centro de las Artes de Querétaro, y lacompañía Avatares Cia Teatralse encontraba escenificando El príncipe feliz feliz feliz”, cuando la titular de la Secretaría de Cultura de Querétaro, Marcela Herbert Pesquera, en plena función pidió que se interrumpiera la obra infantil por tratar temas políticos.

Colofón

Respecto a las gestiones de Laura Corvera y de Paulina Aguado, y solo por documentar que esta degradación de la política cultural ya lleva tres sexenios seguidos, les comparto algo de lo que se publicó en 2010 y 2018, en medios locales. Al igual que sus sucesoras, Laura Corvera directora del entonces Instituto Queretano de la Cultura y las Artes (IQCA) de 2009 a 2015, inició su sexenio con una denuncia de manejos mafiosos en las convocatorias y otorgamientos de becas y financiamientos del Instituto, como lo comunicó públicamente el ya extinto poeta Luis Alberto Arellano en el periódico digital Diálogo Queretano, en 2010, y del cual citamos lo siguiente: “En el rubro Música el jurado (el maestro Francisco Núñez, amigo y mentor de Laura Corvera) otorgó cinco apoyos y tres fueron para estudiantes de la escuela que dirige. El mayor problema fue Literatura, Miguel Aguilar Carrillo fue jurado y le otorgó el único apoyo a Separata, la magnífica revista que dirige Federico de la Vega. ¿Problema?: Miguel es parte del consejo editorial de la revista y las bases de la convocatoria explicitan que no debe presentarse un proyecto en el que los jurados formen parte”. Y terminó su sexenio, 2015, con el mismo tipo de denuncia, ahora presentada por la escritora Romina Cazón.

Sobre Paulina Aguado (2015-2021) realicé un extenso reportaje titulado: “La involución de la política cultural queretana”, publicado en el semanario Tribuna el 12 de febrero de 2018, en donde se lee en la primera plana: “La transformación del Instituto de Cultura en Secretaría fue un retroceso en materia para Querétaro. No sólo por los recortes de personal y el aumento de su estructura burocrática, sino por el nulo apoyo a los artistas locales y sus actividades. La dependencia encabezada por Paulina Aguado Romero ha privilegiado los servicios de artistas ajenos al estado en temas que no son prioridad, como la contratación de ‘mapping’ y promoción de sitios turísticos. Por si fuera poco, en un intento de rescatar el teatro en Querétaro, la Secretaría de Cultura estatal avaló que varios empresarios fueran jueces y beneficiarios en la repartición de recursos para este rubro”.Una de las metas del plan de cultura que presentó Paulina Aguado fue “el recorte de la tercera parte del personal” de la Secult. Bajo esta misma administración, en 2017 la convocatoria para la muestra estatal de teatro fue severamente cuestionada por favoritismos y corrupción, que creó un profundo malestar en la comunidad teatral. Es pertinente señalar que toda la información vertida en este reportaje fue de primera mano, aunque por el temor a las represalias, me pidieron omitir sus nombres. Y mis informantes no exageraron pues por órdenes de la propia Paulina Aguado, todos los ejemplares del periódico Tribuna fueron confiscados de los diferentes espacios culturales bajo su administración.

Ya en suma, el actual movimiento de indignación y hartazgo de la mayor parte de la comunidad cultural que exige la renuncia de Herbert Pesquera, no solo es legítimo, sino que es necesario para cambiar el rumbo destructivo que la máxima instancia de la política cultural del estado ha tomado en los últimos 15 años porque la Secretaría de Cultura no sólo se ha convertido en un ente amorfo, incompetente e inservible, sino que, además, es el principal enemigo de los artistas y del desarrollo cultural de Querétaro.

Es hora que la comunidad artística y cultural se organicé realmente, democráticamente, y no con la tutela autoritaria de las autoridades culturales, como lo han sido los llamados consejos consultivos, auspiciados y hasta nombrados por la propia Secretaría de Cultura y que, si bien empiezan con buenas intenciones, terminan siendo grupos de interés que indebidamente dicen representar a todos, cuando negocian solo para ellos mismos, convirtiéndose en una especie de corte de incondicionales al servicio de la funcionaria en turno. Hace falta que la comunidad en lucha se autoconvoque a la organización y se convierta en un real interlocutor frente al Estado. Y un buen principio sería realizar un foro de análisis y propuestas para diseñar una nueva política cultural en Querétaro.

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