El internado médico: un año decisivo en la formación profesional

El pasado 4 de diciembre, en el auditorio “Dr. Víctor Manuel Calderón Calderón” de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro, se llevó a cabo la ceremonia de asignación de plazas para el Internado Médico de Pregrado correspondiente al periodo 2026.
Más allá de un acto protocolario, este evento simboliza un paso crucial en la formación de las y los futuros médicos: el tránsito de la teoría a la práctica, del aula al hospital, del aprendizaje guiado al compromiso con la vida humana.
El internado médico constituye una de las etapas más significativas del plan de estudios, al integrar los conocimientos adquiridos en la carrera con la experiencia directa en la atención de pacientes. Es un año que exige disciplina, empatía, fortaleza emocional y, sobre todo, un profundo sentido ético. En esta etapa, el estudiante deja de ser un observador para convertirse en parte activa del equipo de salud, asumiendo responsabilidades reales bajo la guía y supervisión de sus profesores y médicas y médicos adscritos.
Durante la ceremonia estuvieron presentes autoridades académicas y de las principales
instituciones del sector salud: el Dr. Rodrigo Miguel González Sánchez, director de la Facultad; el Dr. Eduardo Morales Andrade, subdirector de Enseñanza e Investigación de SESEQ; el Dr. Juan Carlos Torres Molina, del IMSS; la Dra. Ana Karen Pérez Trujillo, del ISSSTE; y representantes de hospitales privados y de enseñanza de Querétaro. Su presencia reafirmó la importancia de la colaboración interinstitucional para garantizar que nuestros estudiantes realicen su internado en espacios donde puedan desarrollar competencias clínicas y humanas de manera integral.
El ambiente fue de entusiasmo y nerviosismo a la vez. Cada estudiante eligió el lugar donde pasará un año decisivo, sabiendo que las experiencias que vivirá marcarán su visión de la medicina para siempre. El internado no solo consolida habilidades técnicas, sino que moldea la identidad profesional: enseña a escuchar, a discernir, a tomar decisiones bajo presión y a valorar la dignidad de cada paciente.
Desde la Facultad de Medicina, acompañamos con orgullo a esta generación que inicia su travesía hacia la práctica médica. Les recordamos que el conocimiento, sin humanidad, carece de sentido; y que cada guardia, cada diagnóstico y cada gesto de cuidado son oportunidades para crecer como profesionales y como personas.
A todas y todos los internos de pregrado que hoy comienzan este camino, nuestra más sincera felicitación. Que este año de retos y aprendizaje reafirme su vocación y fortalezca el compromiso con la salud de nuestra sociedad.
*Coordinadora de Área Clínica e Internado, Facultad de Medicina UAQ



