Opinión

El líder sociópata

Su servidor se ha mantenido económicamente observando e interactuando con la conducta humana durante 30 años. Otra actividad pasiva ha sido estudiar y observar la conducta de los grupos humanos y la interacción con sus líderes en los procesos históricos, pues la Historia tiene muchos ejemplos de líderes sociópatas, que son muy difíciles de ignorar.

El concepto psiquiátrico “sociópata” es muy viejo y ya superado, pero aún sirve para describir una serie de conductas de algunos individuos que medran en la debilidades humanas para satisfacer sus necesidades internas de control sobre los demás, victimizando tanto a individuos como a grupos, para mantenerse en el poder; mientras más grandes sean los grupos, mayor es su capacidad manipuladora.

Como ejemplos muy conocidos de líderes sociópatas mencionaremos algunos: Elba Ester Gordillo, Saddam Hussein, José Stalin, Adolfo Hitler, Carlos Salinas de Gortari… etc.

Primero, de manera muy mecánica, describiremos la personalidad Sociópata, no con el fin de circunscribir, sino sólo mencionar rasgos, o sea, elementos que, entendidos de manera dinámica y en su conjunto, demuestran ciertas tendencias específicas a pensar y actuar de determinada manera. En segundo término, describiremos características del grupo social e individuos que son víctimas de sus acciones manipuladoras; y, finalmente, su emergencia histórica y pronóstico de resolución.

Características del líder sociópata

Poseen una inteligencia muy superior a la normal, con tintes de genialidad. Su elocuencia manipuladora de las emociones humanas es incomparable, teniendo respuestas para todo y acaparando la conversación para mantener el control en las discusiones. Tienen una personalidad megalomaniaca con delirios de grandeza claramente definidos. Son muy cálidos y seductores para manipular a las masas, principalmente al sexo contrario. Se sienten perseguidos, sin enfrentar de frente a sus perseguidores reales o fantaseados, usan -en la mayoría de los casos- a otros para atacar a sus perseguidores y se escudan en otros para lanzar sus ataques a esos enemigos, repito, ya sean reales o fantaseados. Trasmiten a su grupo cautivo sus temores, fantasías, personajes -reales o fantaseados- que supuestamente los persiguen a ellos, haciendo al grupo creer que también son enemigos suyos; el líder, generalmente, siempre sale con las manos limpias.

Características de las víctimas

Generalmente necesitan ayuda o dirección, están en estado de necesidad o vulnerabilidad, se encuentran en un estado de confusión o necesitan apoyo de alguna manera. Se sienten solos e indefensos ante una situación o presión de carácter social que no entienden y que solos no pueden solucionar; están en una encrucijada sin salida y el líder les manipula mediante esa necesidad, ofreciéndoles una salida que dependerá de la ciega obediencia a sus órdenes. Ante una situación difícil de comprender, preferirán el sabio liderazgo de su líder antes que analizar y decidir por sí mismos, pues esto los deja con una sensación de confusión y desprotección. Muchas veces no tienen otra fuente de información más que la que su amado líder les proporciona, y rechazarán de manera automática cualquier otra fuente, pues su estado emocional les hace creer que se encuentran en una guerra a muerte contra un enemigo real o fantaseado.

Su emergencia

La emergencia de los liderazgos sociópatas está generalmente relacionada con la agudización de la problemática económica y social, situación que predispone a los individuos o grupos sociales a un estado de vulnerabilidad e indefensión, por lo que la emergencia del líder sociópata suple o complementa la necesidad del grupo de un liderazgo fuerte y capaz de vadear las tormentas, que le ayude a salir de la situación en que se encuentran.

Resolución o pronóstico de cura

Desgraciadamente, algunos autores consideran que es un problema progresivo que se agudiza con la edad, sin una cura propiamente dicha; el líder sociópata va perdiendo contacto con el mundo real poco a poco, llegando a confundir su mundo interno persecutorio con el mundo real, pues él cree que esos enemigos -reales o fantaseados- lo quieren destruir, por eso se les adelanta, acusa e intimida, agrede antes de ser agredido a quien pueda reñirle el control de sus víctimas, pues ven a los seres humanos como cosas que pueden utilizar o aniquilar sin el más mínimo reparo de ética y humanidad. La manera en que los grupos o individuos se han liberado de sus manipuladores es creando conciencia de la existencia de un lazo enfermo que los une, y solidarizándose como grupo social para expeler o sacrificar a su atormentador; si así es, en ciertos casos la Historia ha demostrado el triste final que le espera a estas personalidades delirantes.

Cualquier comentario o duda, por favor, enviar correo a: jose_rivera453@yahoo.com.mx

José Eleuterio Rivera de la Torre

Verano de 2014

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