Opinión

El origen de la contaminación atmosférica en Tequisquiapan:  Los mercaderes de la muerte

La emisión 2625 toneladas anuales de dioxinas, furanos, bifenilos policlorados, hexaclorobenceno y otros contaminantes, por los 525 hornos ladrilleros artesanales ubicados en Tequisquiapan, San Juan del Río, El Marqués, Pedro Escobedo y Querétaro tiene un origen específico: la quema de residuos peligrosos e industriales. Pero ¿cómo llegan esos materiales a los productores ladrilleros? A través de algunas empresas prestadoras de servicios para la recolección y transporte de residuos peligrosos, biológico-infecciosos e industriales que operan en Querétaro, en algunos casos propiedad de políticos municipales de los regímenes neoliberales o sus familiares, en contubernio con entidades gubernamentales, ya que esas empresas están autorizadas por SEMARNAT para recolectar y transportar los desechos, su deber es entregarlos a otras empresas para su debido procesamiento o confinamiento. La venta y quema a cielo abierto de residuos peligrosos e industriales es un delito federal y tiene como castigo la cárcel sin derecho a fianza.

Las empresas dedicadas a la recolección y transporte de residuos peligrosos, biológico-infecciosos e industriales autorizadas por SEMARNAT para el estado de Querétaro están descritas en el directorio público (https://www.gob.mx/semarnat/documentos/empresas-autorizadas-para-el-manejo-de-residuos-peligroso)

Todas estas empresas deben disponer de una bitácora donde registran los residuos tóxico peligrosos recolectados, transportados y vertidos, así como sus cantidades, si ocurre la venta de residuos tóxico peligrosos a los productores ladrilleros por parte de alguna de ellas, es porque existe corrupción en las entidades gubernamentales.

Será obligatorio que el próximo gobierno municipal de Tequisquiapan, encabezado por Héctor Magaña Rentería, realice una investigación exhaustiva para encontrar a los responsables, verdaderos mercaderes de la muerte, realizar las denuncias pertinentes contra quien resulte responsable, suprimir estas prácticas y eliminar la contaminación generada por la quema de residuos peligrosos e industriales en los 225 hornos ladrilleros artesanales ubicados en Tequisquiapan, así mismo promover el uso de combustibles amigables con el ambiente para no dañar la precaria economía de los productores ladrilleros, porque como dice Andrés Manuel López Obrador, “Por el bien de todos, primero los pobres”.

Como una forma de contribuir para que la administración municipal 2024-2027 encabezada por Héctor Magaña Rentería, cuente con la información necesaria para entender el problema de la contaminación atmosférica generada por los hornos ladrilleros artesanales, le fue entregado por parte de los autores, el libro publicado por la UNAM “Entre humo y arcilla, contaminación ambiental y sobrevivencia humana en la producción artesanal de ladrillos” y se le ofreció toda la asesoría necesaria, sin ningún costo para el ayuntamiento.

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