Opinión

El poder y lo demás

Por Ricardo Rivón Lazcano


Uno

Ella se regocija sabiendo que la vida es una apuesta. Afirma, ardiente, que no hay instrumento, ideología, método de razonamiento, artimaña para que hombres y mujeres actúen con plena certeza y puedan prever cómo doblegar la suerte en su beneficio.

 

Dos

Él siente un leve desprecio por quienes creen poseer la certeza de lo que viene, más por aquellos o aquellas que creen que poniendo toda su fe en una teoría pueden mejorar sus posibilidades. ¿Por qué esperan que alguien prediga a manera de profecía? ¿Por qué?

 

Tres

Él ha observado que ella brilla cuando habla de la cultura y las tradiciones, un conocimiento aparentemente sencillo pero que la hacen responder con agilidad a las circunstancias. La vida misma –afirma– es un juego cuyo desenlace nadie conoce. Ella se convierte en una mente juiciosa que acepta las limitaciones de su conocimiento y apuesta consciente de los riesgos que toda apuesta conlleva. Dirá que la sabiduría es olfato y no puede reducirse a los ladrillos teóricos o a los manuales de cocina.

 

Cuatro

Él recuerda la estampa del director de orquesta que aquel ser olvidado entendía como la expresión más viva del poder:

El director está de pie. El erguirse del hombre tiene significado incluso como viejo recuerdo de muchas representaciones de poder. Está de pie solo. Alrededor suyo está sentada su orquesta, tras él están sentados los oyentes; llama la atención el que esté de pie solo. Está de pie elevado y es visible por delante y de espalda. Por delante sus movimientos actúan sobre la orquesta, por detrás sobre los oyentes. Las disposiciones propiamente dichas las imparte con la mano sola o con la mano y la batuta. Con un movimiento mínimo despierta a la vida de pronto esta o aquella voz, y lo que él quiere que enmudezca, enmudece. Así tiene poder sobre la vida y la muerte de las voces. Una voz, que durante mucho tiempo está muerta, por orden suya puede resucitar.

 

Cinco

Un día se me ocurrió –piensa el olvidado– que el mundo no podía ya ser recreado como en las novelas de antes, es decir, desde la perspectiva de un escritor; el mundo estaba desintegrado, y sólo si se tenía el valor de mostrarlo en su desintegración era posible ofrecer de él una imagen verosímil

 

Seis

Ella piensa que la acción de gobierno no es demostrativa. La gobernación es el tanteo de la acción que debe esperar el eco para modular el siguiente movimiento. La política, pues, no es ciencia, no es tampoco arte: es juego. E insiste en hacer girar esta idea para verla desde todos los ángulos posibles. Descubrir y sentir su presencia voluble y caprichosa le hace sentir un clímax intelectual. Reacciona inmediatamente, sabe que debe cuidarse de las seducciones del poder que proporciona el saber. Conversar, conversar, conversar con las circunstancias, nunca decretar su sometimiento. Surfear para acomodarse. Acomodarse, comodidad, confort.

 

Siete

Inmediatamente él regresa a una reflexión dejada en los pendientes. Tan pendiente e inacabada como el lenguaje mental antiguo que se despliega en su mente. Mientras reflexiona se cuela la imagen de ella sin entorpecer: Los espíritus puramente lógicos, los dialécticos, son los más dañinos. La existencia es ya de suyo de lo más ilógico y milagroso. En el engranaje silogístico, perfecto y ruin de un abogado ergotista muchas instituciones jugosas y lozanas se prensan y se destruyen. Líbrennos los dioses de estos malos bichos teorizantes, fanáticos, rectilíneos, aniquiladores de la vida.

 

(PARÉNTESIS. Con los ojos entrecerrados y la mirada muy de frente, escrutinio y reto simultáneo, Cesar Cansino –@cesarcansino–, con sus más de 50 libros y más de 300 artículos publicados en distintos idiomas, se define como “Expolitólogo, aprendiz de todo y oficial de nada, crítico por necesidad y escritor por vocación”. Cansino se divierte en Tuiter, se aliviana. Por ejemplo, en un decálogo herético escribe los refranes de Felipe Calderón:

1. Árbol que nace torcido… le hecho al ejército

2. Dios aprieta… yo extermino

3. Aunque la mona se vista de seda… a Elba Esther no me la toquen

4. No hay mal… que por mis güevos no ocurra

5. Los niños y los borrachos… siempre decimos salud

6. Más vale tarde… pero ya que se acabe mi pinche sexenio

7. Cría cuervos… y los sacaré del gabinete

8. Después de la tormenta… llegará un tifón (Peña Nieto)

9. Más vale ser cabeza de ratón… qué ¿me saben algo?

10. Al PAN PAN… y a mí el vino…)

 

Ocho

Ella captura el mensaje y se dispone a contribuir con una variación, con una fuga melódica. El trabajo del racionalista consiste en trazar un diseño político para después implantarlo en la realidad, lo que debe hacer en primer lugar es limpiar su mesa de trabajo de todos los viejos papeles, las fotografías familiares, los restos del café y galletas que quedaron de la noche anterior. Ningún recuerdo, ningún afecto debe ensuciar el plano del racionalista. Pero el racionalismo claudica porque en la mesa está todo y ahí queda, pegado o, mejor dicho, pegajoso. Todo es posible en la imaginación desde que vislumbramos la perfección. Sin embargo –dice ella–, puedo hablar de la democracia perfecta y traicionar en los hechos el principio básico de la mayoría. Igual que, pensando por él, imagina hablar de pureza moral mientras construyes la mentira más deliberada, etc.


(…para cerrar paréntesis, y descomponer esquemas aún usados, Cansino ofrece las diez razones para desechar la dicotomía izquierda/derecha. Tal vez debiéramos decir, las 10 acciones.

 

1. Yo acuso de cobardes a los que siempre necesitan la clasificación izquierda/derecha para sobrevivir intelectualmente

 

2. Yo acuso de totalitarios a los que siguen considerando teóricamente significativa la oposición izquierda/derecha

 

3. Yo acuso por obtusos a los que persisten dogmáticamente en distinguir a la izquierda/derecha por la ecología, el feminismo, el aborto y la libertad sexual

 

4. Yo acuso de fascistas/estalinistas a los que reducen la política a la fórmula propagandística de distinción izquierda/izquierda

 

5. Yo acuso de mentirosos a los que hablan de “política” izquierda/derecha cuando quieren ensuciar cualquier acción humana

 

6. Yo acuso de mafiosos intelectuales a los que denigran el “pensamiento único” desde la plataforma sectaria y hueca que les brinda la distinción izquierda/derecha

 

7. Yo acuso por acomodaticios a los pseudos-intelectuales que siguen escudándose en la vieja distinción izquierda/derecha para ahorrarse la reflexión

 

8. Yo acuso por cínicos a quienes con la fórmula izquierda-derecha defienden un sistema de partidos antidemocráticos para promocionar la democracia

 

9. Yo acuso por vagos y maleantes de ideas a todos los que descalifican la relatividad de la distinción izquierda/derecha

 

10. Yo acuso por intoxicadores a los publicistas que no dejan de soltar escupitajos de agitación contra los que cuestionan un sistema “político” que arruina la representación política a través de la distinción izquierda-derecha)

 

(Lo del poder, con base en La Idiotez de lo perfecto, de Silva-Herzog Márquez)

 

rivonrl@gmail.com 

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