El proyecto Batán, una amenaza para las finanzas públicas de Querétaro

Con respecto al proyecto “El Batán” muchas cifras no les cuadran a los panistas, principales impulsores de ese proyecto cuyo objetivo, totalmente opuesto a las normativas de la Secretaría de Salud, es dar a las y los queretanos agua para uso y consumo humano proveniente de aguas residuales tratadas, un verdadero despropósito y una verdadera afrenta para la salud pública en el estado.
En enero de 2024, en una entrevista para la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS), el titular de la CEA, de Querétaro, Luis Alberto Vega Ricoy, afirmó que el proyecto “Batán Agua para Todos” contemplaba una inversión de mil 500 millones de pesos, que garantizaría el abasto de agua potable a la zona metropolitana de Querétaro por los próximos 20 años.
Posteriormente, en julio del mismo año, el gobernador, Mauricio Kuri se refirió al proyecto “El Batán” como un sistema que tendría una inversión de 4 mil 200 millones de pesos. Es decir, en seis meses, el proyecto ya se había encarecido a casi el triple (Diario de Querétaro, 06/07/2024).
Sin embargo, el 3 de junio de este año, el gobernador Kuri envió al congreso estatal una propuesta para desarrollar el proyecto llamado “Sistema Batán” con un costo de 41 mil millones de pesos. Es decir, en menos de un año, el proyecto al que hacía referencia Kuri en 2024, ya se había encarecido 10 veces más y con respecto a la cifra dada por el titular de la CEA, a principios del año pasado, el costo sería 27 veces superior.
El proyecto de 41 mil millones de pesos implicaría un endeudamiento para el estado. Todas y todos tendríamos que pagar un mínimo de mil 500 millones de pesos durante 30 años. En efecto, en el documento enviado por el gobernador al congreso local, se señala que la cantidad de los 41 mil millones de pesos “será actualizable anualmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor y/o cualquier otro índice que resulte aplicable y/o conforme a losmecanismos de variación previstos en la legislación aplicable y/o el Contrato de Asociación Público-Privada del Proyecto Sistema Batán”.
Es hasta incongruente que un gobernador al que le quedan poco más de dos años de gobierno pretenda, al final de su mandato, dejar endeudado al estado por 30 años.
Como es evidente, se hace referencia a un oscuro contrato de una “asociación público-privada”. Aquí es necesario recordar que cuando, en agosto de 2024, se le preguntó a la presidenta, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, su opinión sobre las llamadas “asociaciones público-privadas” (surgidas durante el neoliberalismo), su rechazo fue tajante, al señalar que“en ese esquema el único que pierde es el Estado, y el único que gana es el privado” y, conociendo a los panistas, esta no tendría por qué ser una excepción.
En comparación, podemos contrastar con el proyecto israelí Shafdan que implicó (datos de 2022) el tratamiento de 186 millones de m3 al año con agua de acuíferos, 110 millones de m3 al año para agua industrial tratada, 64 millones de m3 al año de agua dulce y 20 millones de m3 de agua salubre tratada y agua no potable. Todo ese proyecto, de 380 millones de m3 al año, tuvo un costo de 6 mil millones de pesos, es decir, 15.80 pesos por metro cúbico.
En cambio, con el proyecto “Batán”, el PAN quiere gastarse 41 mil millones de pesos para tratar 56.8 metros cúbicos(m3) de agua al año lo que implica un costo de 722 pesos por metro cúbico, es decir, 46 veces más caro que el proyecto Shafdan.
Lo que no suena lógico, suena a metálico.



