Opinión

El Tribunal Electoral: caro e inútil

Por: Ángel Balderas Puga

En el momento de escribir este artículo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) acaba de entregar a Enrique Peña Nieto la constancia de Presidente electo. Ya se esperaba tal decisión luego que el tribunal desechó sin discusión y en bloque todas las impugnaciones presentadas tanto por el Movimiento Progresista como por el PAN.

También en este momento hay una marcha fúnebre en el Distrito Federal por parte del movimiento #YoSoy132, “la democracia ha muerto”, de CU al TEPJF. Al mismo tiempo se está convocando a movilizaciones en diferentes partes del país.

Una foto de La Jornada (31/08/12) muestra en todo su esplendor lo que ha significado la complicidad de dicho Tribunal a este nuevo fraude electoral en las elecciones presidenciales, el segundo consecutivo en seis años. La foto muestra a un sonriente Alejandro Luna Ramos, magistrado presidente del TEPJF, orgulloso de su complicidad en turno.

El tal Luna Ramos, como señala Álvaro Delgado (Proceso, 15/08/12) es un “priista empanizado” por su “confesa pertenencia al PRI y el acreditado patrocinio de Felipe Calderón, en pago por haberlo declarado ganador en la elección de 2006”. Lo de “priista empanizado” se debe al constitucionalista Raúl Carrancá y Rivas.

Caros e inútiles

Los magistrados del TEPJF le salen muy, pero muy caros al país. Se les olvida que llevan de comer a su casa gracias a lo que les pagamos los ciudadanos, no gracias a los políticos a los que sirven de manera lacayuna. El año pasado los magistrados tuvieron un sueldo neto de 343 mil pesos. Sin embargo, ese sueldo no lo desquitan. Por ejemplo, el presidente del TEPJF tiene la facultad de requerir información a particulares antes de emitir un dictamen sobre las elecciones, pero no lo hizo, no utilizó sus facultades para requerir documentos u ordenar las diligencias necesarias para resolver el expediente y entonces ¿para qué les pagamos?

Es verdaderamente risible que el Tribunal haya concluido que ¡el PRI no rebasó los topes de campaña! Cuando esto estuvo, durante meses, a la vista de todos.

La Constitución sólo cuando les conviene

Los magistrados del TEPJF apelan a la Constitución sólo cuando les conviene. Para emitir su dictamen ignoraron el artículo 41 constitucional que señala que en las elecciones los principios rectores deben ser la certeza, la legalidad, la independencia, la imparcialidad y la objetividad.

Sin embargo, en octubre del año pasado defendieron como perros su salario y sus privilegios, apelando precisamente a la Constitución, señalando que su salario lo establece nuestra ley máxima. ¡Qué cumplidores de la ley!

Luna Ramos tuvo el cinismo de quejarse de la reducción en su salario pues precisó que en 2008 un magistrado ganaba ocho millones 579 mil pesos anuales mientras que en 2011 su salario se redujo a sólo cinco millones 892 mil pesos.

En esa ocasión de defensa de su salario y de sus privilegios, el magistrado Manuel González Oropeza se atrevió a justificar sus enormes salarios señalando que se trata del “costo de la democracia” y que ese precio teníamos que pagar los mexicanos por el “blindaje” de las elecciones con el fin de ¡“establecer mecanismos de salvaguarda para evitar fraudes”! Ya ni la burla perdonan.

Luna Ramos, también cínico, afirmó que la elección “quedó atrás” y que la decisión del Tribunal puso fin “a las diferencias político-electorales en defensa del interés general” (El Universal, 31/08/12). El señor parece olvidar que la realidad es más terca de lo que él piensa.

anbapu05@yahoo.com.mx

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