Buzón del lectorOpinión

El triunfo de las juventudes milenials: Más allá de los colores políticos

Las recientes elecciones del pasado 2 de junio en nuestra entidad queretana han traído consigo un mensaje claro y preciso, la ciudadanía ha votado por una nueva generación de líderes, encabezada por los milenials. Esto, se puede ver más allá de las líneas partidistas, es un llamado a la transición del poder de los viejos “dinosaurios” a las mentes propositivas y frescas de la juventud, dicho de otra forma, quitarle el poder a los mañosos de siempre.

Hoy más que nunca son las juventudes quienes están tomando la delantera en las alcaldías, marcando así un cambio de paradigma político, un tema pendiente desde hace mucho tiempo. Las reglas siempre han sido desafiadas y es probable que necesitemos reformar el manual político para adaptarnos a esta nueva realidad que, sin duda, es el inicio de una nueva era.

Sin embargo, algunos supuestos expertos en política, alejados del verdadero pulso ciudadano, intentan minimizar este cambio o de plano lo ignoran. Argumentan que el voto fue un castigo al partido en turno, ignorando la contundente victoria de las juventudes en diversos municipios. Es hora de dejar de lado las preferencias y reconocer el mensaje y los intereses de la ciudadanía, no los intereses de grupos de poder.

Morena ha logrado triunfos SIGNIFICATIVOS con jóvenes de poco más de 30 años en municipios como Tequisquiapan con Héctor Magaña, Ezequiel Montes con el joven padre de familia Iván Reséndiz, en Cadereyta la marca se nutre con mujer joven, Astrid Ortega y en Pedro Escobedo con el joven padre de familia, Beto Nava; territorios emblemáticos que demuestran el apoyo contundente a nuevas propuestas y liderazgos. Vemos el ascenso de jóvenes milenials, evidenciando que el cambio es inevitable.

A destacar que el voto de castigo no es hacia ningún partido político en particular, sino hacia los viejos dinosaurios de la política, aquellos que se aferran a métodos siniestros, que se resisten al cambio y se aferran a técnicas obsoletas.

De izquierda a derecha: Beto Nava, presidente electo de Pedro Escobedo; Astrid Ortega, presidenta electa de Cadereyta; Iván Reséndiz, presidente electo de Ezequiel Montes; Héctor Magaña, presidente electo de Tequisquiapan y Tonatiuh Mondragón, estratega territorial.

En 2027 se vislumbra como el tiempo de las y los jóvenes quienes establecen puentes generacionales, quienes son incluyentes, quienes están listos para gobernar con frescura, innovación y compromiso. Es hora de dejar el espacio y apoyar la visión de un futuro mejor para todas y todos en donde sean representadas todas las voces.

El pulso ciudadano ha hablado, y su mensaje es claro: es tiempo de dar paso a una nueva generación de líderes. Las juventudes han llegado para ser el relevo, y es responsabilidad de todas y todos.

Janneth Hernández Colín / @jannethdzcolin

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba