Opinión

Elba Esther Gordillo

PENSANDO EN VOZ ALTA

Por: Marco Antonio Lara

Las primeras reacciones en las redes sociales, una vez que se dio a conocer la detención en el aeropuerto de Toluca de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo Morales, eran en el sentido de equiparar su detención, a la del líder petrolero en la década de los ochenta, Joaquín Hernández Galicia, quien fue acusado de posesión y acopio de armas, delitos por los cuales fue condenado a 35 años de prisión con la consecuente destitución de su encargo como dirigente de uno de los sindicatos más poderosos de México.

Inmediatamente cientos de comentarios en las redes le daban a la detención de Elba Esther el calificativo de “El Quinazo de Peña Nieto”. Lo cierto es que hay circunstancias semejantes en ambos casos, Carlos Salinas de Gortari llegó al poder después de una controvertida elección presidencial, y desde candidato pretendía impulsar políticas encaminadas a la inversión de la iniciativa privada en la paraestatal Petróleos Mexicanos, circunstancia a la que se opuso abiertamente el líder petrolero en aquel entonces; ahora bien, en el caso de la profesora, sucede que de igual forma el candidato que obtiene el triunfo, y que por cierto de igual forma es emanado de las filas del Revolucionario Institucional, llega a la Presidencia después de un proceso electoral en donde se señaló hubo compra de votos y rebase en los presupuestos de los gastos de campaña; es el mismo Enrique Peña Nieto quien al dirigir su primer mensaje a la nación una vez que le fue impuesta la banda presidencial, es que anuncia los primeros 13 puntos de lo que será su plan de trabajo, entre ellos la llamada reforma educativa, la cual fue promulgada una horas antes del operativo en el aeropuerto de Toluca, reforma que fue cuestionada abiertamente por la eterna líder de los maestros; hasta aquí las similitudes.

Ahora las reflexiones de los dos casos citados en este espacio: ¿Qué beneficio tuvo el sindicato petrolero con la aprehensión de su líder? Al día de hoy no se ve en un primer plano ningún beneficio substancial para los trabajadores petroleros en retrospectiva; a menos que los yates, viajes, comidas, propiedades en Miami y demás lujos del senador priista Romero Deschamps sean de uso común de la clase trabajadora de Pemex. ¿A quién le beneficia la detención de la señora Gordillo? ¿A los profesores a los alumnos a los padres de familia, a la clase política mexicana al CNTE, al Secretario de Educación Pública, a Peña Nieto? ¿Por qué en el sexenio de Zedillo, Salinas Fox y Calderón a nadie se le ocurrió investigar de dónde provenían los evidentes y excesivos gastos de la líder, acaso era una omisión pertinente para intereses políticos? Por supuesto que así lo fue, aunque el ex Secretario de Hacienda alegue que no había nada cuando el era el encargado de las Finanzas, ¿cuál será el final de la señora?

¿Qué sucede al interior de algunos de los sindicatos más grandes de nuestro país? Y en concreto ¿Qué les sucede a sus líderes que se llegan a perpetuar en el poder? ¿Acaso no hay quien desee asumir la responsabilidad de dirigir un gremio laboral? ¿No hay gente capaz de sustituirlos (a los líderes eternos) y mejorar sus liderazgos? ¿De qué privilegios disfrutan los lideres sindicales que no están dispuestos a cederlos?

El sindicato es definido como la asociación de trabajadores o patrones, constituida para el estudio, mejoramiento y defensa de sus respectivos intereses, de acuerdo al concepto señalado en la Ley Federal del Trabajo (reformada en 2012) pero es claro que muchos sindicatos defienden los intereses de sólo los patrones y de su comité ejecutivo, el sindicalismo en México o retoma sus planteamientos sociales o está condenado a ser un apéndice más de la sociedad mexicana.

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