Opinión

Elecciones en el SUPAUAQ: ¿continuidad o cambio?

Por: Francisco Ríos Ágreda

Nunca más Tlatelolcos, Jueves de Corpus, Wolonchanes, Aguas Blancas, Acteales, Tlatlayas, ni Ayotzinapas. ¡Desaparecidos… Presentación!

Prácticamente se empataron dos procesos electorales en la UAQ. El del SUPAUAQ y el de la rectoría de la UAQ. El primero de ellos inició en el SUPAUAQ en septiembre de 2014, con el registro de tres planillas, cuyas cabezas visibles son Ariel Santiago, por “Todas la Voces, Todas”, Teresa Valerio por “Integración Sindical Universitaria” y Rosalba Flores por “Unidad Sindical Universitaria”. En mi colaboración anterior (Tribuna de Querétaro, 6-X-14, p. 3) daba cuenta de la presentación de las tres planillas y sus integrantes con la Delegación de Jubilados y Pensionados del SUPAUAQ, ocurrida el 29 de septiembre de 2014. Hacía notar que en el discurso las tres planillas contendientes estaban interesadas en las demandas de los este sector universitario con sus 450 integrantes que podrían definir la elección al interior del SUPAUAQ, para el Comité Ejecutivo que dirija al sindicato para el bienio 2014-2016. También mencionaba que los candidatos a ocupar la Secretaría General habían signado el pliego petitorio de los académicos jubilados y pensionados, con una reserva por parte de Rosalba Flores que a un costado de su firma colocó la siguiente leyenda: “Con el compromiso de revisión e integración conforme a la viabilidad legal, económica, gestión e institucional”. Los otros dos candidatos no pusieron ninguna reserva en sus firmas respectivas. ¿Algún mensaje?. Cada jubilado y pensionado tiene derecho a sus propias interpretaciones.

Personalmente entiendo que los integrantes de la delegación de jubilados y pensionados no tienen una sola tendencia de voto, pues en general mantienen vínculos con su última adscripción laboral y se aglutinan en torno a la procedencia de los candidatos y a sus relaciones amistosas con ellos, por lo que los jubilados se sienten libres de presiones corporativas, ya que no tienen que defender su permanencia en la UAQ, ni sus horas frente a grupo. En ese tenor, alguno de los compañeros de la delegación, comentó: “Los jubilados estamos más allá del bien y del mal”. En ese sentido, habiendo observado el proceso, me parece que la planilla de Rosalba Flores (Unidad Sindical Universitaria) que representa la continuidad del equipo de Ángel Balderas, con todas la ventajas y vicios del Comité Ejecutivo saliente, no ha mostrado un ápice de autocrítica, pues según su decir, todo lo que se ha hecho ha sido muy bueno. Habría que revisar el papel del Comité Ejecutivo en su cercanía con la rectoría (en algunas ocasiones, incluso con gestos más papistas que el papa), en su posicionamiento en relación a la huelga del STEUAQ de marzo de 2014 y al papel jugado por la dirigencia en relación al otorgamiento de cartas de miembro activo del SUPAUAQ a los concursantes de plazas sindicales de tiempo completo. Por otra parte, Rosalba Flores presume de su experiencia sindical, pero no escuché su voz propositiva o analítica en ninguna sesión mensual del Consejo Consultivo o en las asambleas generales del SUPAUAQ. Por otra parte, hay que recordar las fuertes contradicciones al interior del Comité Ejecutivo que minaron la unidad del gremio y que siguen latentes.

Por su parte, Teresa Valerio, con interesantes propuestas, ha intentado equilibrios para no entrar en contradicción con el Comité Ejecutivo actual, al plantear que “a Ángel Balderas la Historia lo juzgará”. Sería importante que hubiera más claridad al respecto. Sin embargo, cabe recordar que en la elección de comisiones autónomas, aunque aún no se habían registrado formalmente como planillas, compartieron listas de candidatos los equipos de Rosalba Flores y de Teresa Valerio. Un punto interesante para el análisis es que ambas planillas compartían el nombre de “Unidad Sindical Universitaria” que la Comisión Electoral del SUPAUAQ solamente le reconoció a la planilla de Rosalba Flores, en tanto que la de Teresa Valerio se vio en la necesidad de cambiar la primera palabra quedando su planilla como “Integración Sindical Universitaria”. Probablemente esa cuestión haya sido una expresión de distanciamiento entre ambos equipos. Mientras tanto, a pesar del mosaico de corrientes que integran el equipo de la planilla “Todas las Voces Todas”, de Ariel Santiago, éste se ha mostrado muy propositivo en las presentaciones y ha expresado serías diferencias con Comité Ejecutivo presidido por Ángel Balderas. Paralelamente se han dado indicios de acercamiento político entre las planillas de Teresa Valerio y de Ariel Santiago. Habrá que ver los resultados electorales de las próximas asambleas y definir estrategias.

La primera asamblea electoral del SUPAUAQ convocada para el 16 de octubre, a las 18 horas, en segunda convocatoria, en la Facultad de Derecho, no pudo realizarse al no reunirse el quórum necesario, pues apenas acudieron un centenar de académicos, por lo que habrá que esperar la celebración una nueva asamblea electoral a realizarse el próximo jueves 23, en cinco centros de votación, a partir de las nueve de la mañana. Si aún fuera insuficiente el número de sufragantes para que una planilla resultara ganadora (dos tercios) se iría a una última vuelta para el 30 de octubre, en los mismos cinco centros de votación acordados, a partir de las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, en donde habría un nuevo Comité Ejecutivo electo. Ya veremos cómo ocurren estas dos fases electorales. Mientras ello se define, ya habría rector electo de la UAQ. Qué dicen los sindicalistas del SUPAUAQ: ¿Continuidad o cambio?.

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