Opinión

En perspectiva sobre la autonomía del campo del periodismo

Por: Gabriel A. Corral Velázquez

El trabajo del periodista es central para la consolidación democrática en cualquier sociedad. Pieza clave en el desarrollo del diálogo público, el periodismo permite la visibilidad de los actores sociales, el establecimiento de agenda respecto de los asuntos de interés colectivo y la posibilidad de conocer puntos de vista divergentes centrales en el disenso, punto esencial en la pluralidad que toda sociedad democrática debe tener.

Sin embargo, el periodista y por ende el campo del periodismo ha sido motivo de luchas al interior y con otros campos con los que tiene relación. La tentación por dominar al periodismo y a los propios periodistas por parte de otros campos y de quienes ostentan los poderes ha sido constante en distintos momentos históricos.

El investigador Quebecois Francois Demers (1997) refiere que el campo del periodismo se encuentra en la intersección de cuatro campos (empresa, tecnología, política y cultura) debido a lo débil del campo periodístico. Demers (1997) sostiene que la debilidad del campo periodístico como característica propia “es porque los actores externos pueden intervenir en las operaciones de distribución de los beneficios tangibles o simbólicos, así como en la definición del valor de cada una de sus obras.” (Demers, 1997: 180)

Producto de procesos históricos, el periodismo como lo conocemos ahora surge durante la transformación de las empresas de prensa durante el siglo XIX en los países desarrollados; se puede pensar que es, más o menos, el tiempo en el que en México se formaliza lo que conocemos como las reglas del juego, es decir, durante el Porfiriato y en los regímenes posrevolucionarios.

Estas reglas del juego institucionalizaron, de alguna forma, las prácticas bajo las cuales han operado de manera cotidiana las relaciones entre el campo del periodismo y los otros campos, obligando a una lucha constante por parte del periodismo a buscar su autonomía. En esa búsqueda los propios periodistas con los pocos recursos con los que cuenta el campo han encontrado mecanismos para sobrellevar los embates o para con las condiciones de ejercicio apropiarse de ellas y ejercer medianamente el compromiso social al cual están llamados.

Con el paso de los años en México hemos buscado, en distintos espacios, fortalecer el campo, pese a que conocemos su vulnerabilidad y su debilidad. Con estas condiciones, la reflexión siempre ha girado en torno a las condiciones de precariedad del ejercicio periodístico, a la clara ausencia de códigos deontológicos que señalen los valores bajo los cuales se ejerza el oficio y a la falta de una legislación adecuada que garantice los derechos fundamentales para la práctica periodística.

En este marco se encuentra la iniciativa de ley para la protección y garantía de la libertad de expresión y del ejercicio periodístico en el estado de Querétaro. Iniciativa que si bien recupera aspectos relevantes para la discusión, cae en las tentaciones que se han expuesto. Entre otras, sostener implícitamente que ante la debilidad del campo del periodismo, el estado, como campo político debe ejercer la tutela de los periodistas. Y en este sentido se rompe con la dinámica propia de los campos (de acuerdo con Bourdieu), que es la búsqueda de la autonomía.

Me parece que la búsqueda de autonomía por parte del campo del periodismo es una lucha legítima que se debe seguir dando, por ello es un retroceso el que el Estado busque tutelar el ejercicio periodístico. La democratización del diálogo público y de quienes deben ser promotores del disenso pasa justamente porque los distintos campos comprendan que la diversidad de manifestaciones forma parte de las dinámicas sociales que pretenden consolidar regímenes democráticos.

Bajo este marco, los actores sociales y quienes ejercen el periodismo o formamos en las aulas periodistas debemos sentirnos partícipes de ello y apropiarnos claramente de las posturas que debemos defender justamente para contribuir al diálogo que permita que de manera autónoma cada campo establezca sus reglas del juego y las formas bajo las cuales se relacionará con los otros.

Por ello es importante que regrese el debate sobre este tema pero siempre debe tenerse en perspectiva que uno de los grandes retos del campo del periodismo es la lucha por la autonomía.

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