Opinión

En riesgo la salud humana en la Escuela de Laudería del INBAL

Joaquín Antonio Quiroz Carranza

PARA DESTACAR: Los resultados obtenidos evidenciaron que la concentración de polvos de madera, presentes en el aire de interiores de los tres talleres de construcción de la Escuela de Laudería del INBAL, supera los límites marcados por la legislación mexicana y las normas de países desarrollados como Francia, Canadá y Dinamarca.

 

Como resultado de un estudio científico realizado por profesores e investigadores de la Universidad Autónoma de Querétaro, el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica y de la propia Escuela de Laudería del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), se determinó que hay riesgo para la salud humana de alumnos, profesores y auxiliares, debido a la exposición a polvos de madera que se generan en los talleres de la mencionada escuela.

El artículo fue publicado en la ‘Revista Internacional de Contaminación Ambiental’, de la Universidad Nacional Autónoma de México, la cual cuenta con distribución mundial y factor de impacto positivo, lo que la hace representativa en el ámbito científico internacional. El estudio mencionado describe la abundancia de polvos de madera generada en los procesos de construcción de instrumentos musicales de cuerda frotada en la Escuela de Laudería del INBAL, subrayándose el riesgo a la salud humana de los polvos de madera allí generados, los cuales causan daño por vía dérmica, ocular y respiratoria.

Publicado en el número 33 (1):65-73, 2017 de la revista mencionada, este artículo explica que un violín clásico contiene únicamente el 15 por ciento de la madera inicial, lo que implica que el 85 por ciento de la madera original se convierte en viruta, aserrín y polvos de diversos tamaños. Los autores, sustentados en una amplia bibliografía científica internacional y en procesos experimentales, explican el riesgo a la salud humana que los polvos de madera provocan, ya que son causa de enfermedades leves, crónicas y graves, como rinitis, asma, alergias, bronquitis y cáncer.

Para realizar el estudio, los autores realizaron un análisis gravimétrico de polvos de madera en aire de interiores de los tres talleres de construcción de instrumentos musicales de cuerda frotada de la Escuela de Laudería del INBAL, usando un muestreador táctico para partículas suspendidas (Airmetrics), con un impactador para retener únicamente las partículas con diámetros iguales o menores de 2.5 micras, las cuales resultan ser las más peligrosas para la salud humana.

Este estudio se realizó con base en métodos estándar internacionales. Además del estudio gravimétrico, se llevó a cabo una encuesta perceptual con docentes y alumnos de la institución, donde se consideró lo que sienten, opinan y saben sobre los riesgos ocasionados por los polvos de madera.

Los resultados obtenidos evidenciaron que la concentración de polvos de madera, presentes en el aire de interiores de los tres talleres de construcción de instrumentos musicales de cuerda frotada de la Escuela de Laudería del INBAL, supera los límites marcados por la legislación mexicana y las normas de países desarrollados como Francia, Canadá y Dinamarca.

Por su parte, los resultados de la encuesta, demostraron que en promedio los alumnos y profesores están en contacto directo con polvos de madera 5.7 horas diarias. De los 20 usuarios que respondieron la encuesta, ocho mencionaron haber presentado alguna enfermedad relacionada con los ojos, nueve con la nariz, ocho con la garganta y ocho con la piel. Pero solamente ocho señalaron percibir una relación directa entre enfermedad y polvos de madera.

Internacionalmente se reconoce que la presencia de polvos de madera en el aire de interiores es un factor de riesgo laboral que afecta negativamente la salud humana, debido a la composición química de los polvos, así como por ser un medio de transporte de bacterias y hongos. Algunas de las enfermedades que provocan los polvos de madera son: asma no alérgica, rinitis, bronquitis crónica, obstrucción crónica, alveolitis alérgica, y cáncer, entre otras.

La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 513, reconoce como enfermedades de trabajo las afecciones debidas a la inhalación de polvos de madera, ésta reconoce como límite máximo de exposición a polvos de maderas duras 1 miligramo por metro cúbico, mientras que la normatividad francesa y canadiense señala como límite de tolerancia 1 miligramo por metro cúbico y en Dinamarca y Suecia 2 miligramo por metro cúbico. Los resultados obtenidos en el estudio arrojó un promedio de 1.47 y 2 miligramo por metro cúbico, lo cual supera la norma mexicana y de otros países.

Los autores del estudio señalan la necesidad de que la Escuela de Laudería del INBAL cumpla con la legislación mexicana, implementando medidas de seguridad en los talleres de construcción de instrumentos musicales, otorgue equipos de seguridad a los usuarios y fomente la cultura del cuidado individual de la salud. Situación que a lo largo de casi 30 años se ha omitido.

Este estudio abre la posibilidad de acciones legales de profesores y alumnos en contra del INBAL, por daños y perjuicios a la salud humana, acciones que están al amparo de la Ley Federal del Trabajo. Los directivos de la Escuela del Laudería y del INBAL, conocen y son responsables de la situación, por omitir la legislación correspondiente.

Este texto y el artículo científico original, serán remitidos a las autoridades para que realicen las averiguaciones legales correspondientes y se adjudique la responsabilidad contra quien resulte responsable.

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