Opinión

ESTE ARTÍCULO ES DE FUTBOL Y ESTÁ BUENÍSIMO

AMOR, HUMOR Y MUERTE

Por: Edmundo González Llaca

Varios amigos me amenazan con no volver a leerme hasta que deje de escribir de futbol. Afirman que las pruebas de la amistad tienen un límite y que asestar reflexiones -dizque  sesudas-  sobre el tema es peor que recibir un balonazo en la cara. A mis amigos, y también a mis enemigos, les pido una nueva oportunidad y les comento que el presente artículo que están a punto de leer y los próximos serán realmente muy buenos.

Les explico por qué. Miren, le doy gusto a los que detestan el futbol y transcribo opiniones de gente famosa que documenta su aberración. Luego abordo la importancia del juego, su visión en algunas culturas del mundo y, algo importantísimo e inédito, logro aclarar lo que no habían hecho ni los sicoanalistas ni los estudiosos del balompié: ¿Por qué perdemos en el futbol con una costumbre inexplicable? Finalmente, para que se animen a seguir leyendo, narro el origen de este deporte.

En estos momentos de euforia por el futbol, es necesario recordar los juicios despiadados de sus grandes impugnadores; uno de ellos es el talentosísimo Umberto Eco, quien escribe: «Debo aclarar ahora que, en realidad, no tengo nada en contra de la pasión futbolística. Al contrario, la apruebo y la considero providencial. Esas multitudes de hinchas apasionados, segados por el infarto en las graderías, esos árbitros que pagan un domingo de celebridad exponiendo su persona a graves injurias, esos excursionistas que descienden ensangrentados del autocar, heridos por los vidrios rotos a pedradas, esos festivos mozuelos que, borrachos, recorren por la tarde las calles, asomando su bandera por la ventanilla del camión sobrecargado y se estrellan contra un poste, esos atletas destruidos psíquicamente por lacerantes abstinencias sexuales, esas familias arruinadas económicamente por ceder a insanas reventas en el mercado negro, esos entusiastas cegados por el estallido de un petardo celebratorio me llenan de alegría el corazón. Soy tan partidario de la pasión futbolística como lo soy de las carreras, de las competiciones motociclistas al borde de los precipicios, del paracaidismo desatinado, del alpinismo místico, de la travesía de los océanos en botes de goma, de la ruleta rusa y del uso de drogas. Las carreras mejoran las razas y todos estos juegos que acabo de enumerar conducen afortunadamente a la muerte de los mejores y permiten que la humanidad continúe tranquilamente sus vicisitudes con protagonistas normales y medianamente desarrollados».

En el fondo de su divertidísima crítica, Eco hace gala de lo que por ahí alguien dijera: respetar a los demás es aceptar el hecho de no comprenderles. Desavenencia que no es obstáculo para estimularlos a que sigan con su gusto, más aún cuando su afición parece condenarlos a su exterminio.

Borges dedicó un sinnúmero de juicios despectivos al deporte. Los defensores del futbol argumentan que odio tan visceral corresponde a que fue un jugador frustrado e, incluso, que su antipatía tiene como origen su ceguera, la que fue producto de un cabezazo en un partido. Su frase es feroz: «El futbol es popular porque la estupidez es popular”.

Partamos de una realidad: el hombre y el animal juegan, la única diferencia es que el hombre juega toda la vida. Será por eso que aplicamos la palabra a un sinnúmero de cuestiones: “jugamos” al amor, a la guerra, a todo, siempre y cuando haya algo en “juego” por lo cual “jugársela”, sin importarnos el “juego” de lágrimas. Tal vez porque sabemos que somos simples “juguetes” del destino y que lo único que nos queda es hacer “juegos” de palabras.

Mensaje a los que odian al futbol: reconozcan que el juego, el trabajo y la religión son pilares fundamentales de la cultura de cualquier pueblo. No se le puede despreciar así como así, más aún cuando es el juego más visto y practicado en el mundo. En fin, como sé que a los que el futbol les saca urticaria resisten poco el tema, no agotemos sus reservas de paciencia y vamos dejando el balón aquí, perdón el artículo.

Espero sus comentarios en www.dialogoqueretano.com.mx donde también encontrarán mejores artículos que este.

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