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Estudiar no debería ser un privilegio

Entrar a la Facultad de Medicina no es fácil. Para cada lugar hay decenas de aspirantes, y quienes logran ingresar saben que lo más difícil apenas comienza. Las jornadas largas, la exigencia académica, los turnos en hospitales, el gasto en transporte, materiales, libros, guardias. Todo eso mientras, afuera, la vida no se detiene. Hay quienes tienen que vender postres, dar clases, atender un negocio, cuidar a un familiar o trabajar en lo que sea para poder seguir.

Por eso, la Universidad Autónoma de Querétaro no solo forma médicos, odontólogos, optometristas o técnicos, sino que reconoce algo más profundo: estudiar es un derecho, no un favor. Y ese derecho, para hacerse posible, requiere condiciones materiales que no siempre están garantizadas. Las becas internas 2025-2 de la Facultad de Medicina nacen desde esa convicción.

Del 4 al 8 de agosto, las y los estudiantes de Licenciatura y Técnico Superior Universitario  -a partir del tercer semestre- podrán postularse a cuatro modalidades de becas que no solo apoyan económicamente, sino que entienden las distintas realidades por las que atraviesa la comunidad estudiantil.

La Beca Impulso, por ejemplo, reconoce a quienes han optado por emprender como forma de sostener su camino universitario. No es raro ver estudiantes vendiendo desayunos, haciendo uñas, dibujando retratos o arreglando celulares. Esta beca – 2 mil pesos mensuales por dos meses – busca reconocer ese esfuerzo cotidiano que muchas veces se hace invisible.

La Beca Virtud y Logro está pensada para quienes, además de estudiar, se han destacado en lo artístico o lo deportivo, sin descuidar su rendimiento académico. Porque sí, hay quienes ensayan danza o entrenan a diario y, al mismo tiempo, presentan exámenes de fisiología o anatomía. Este apoyo es de mil 500 pesos mensuales por cuatro meses.

Pero no todo se trata de rendimiento o esfuerzo productivo. También está la Beca Fortaleza y Esperanza, dirigida a quienes atraviesan situaciones personales, familiares o económicas complejas. Porque hay momentos en que, aunque se quiera seguir, el ánimo, la salud o las condiciones no lo permiten. Este apoyo incluye mil 500 pesos mensuales por cuatro meses, más acompañamiento psicológico y académico.

La Beca Apoyo Operativo, en cambio, ofrece una alternativa para integrarse a tareas administrativas dentro de la Facultad, fortaleciendo habilidades organizativas y, al mismo tiempo, generando un ingreso mensual de 3 mil pesos durante cuatro meses.

El proceso de postulación es accesible: se llena un formulario en línea, se adjuntan documentos como kárdex, comprobante de domicilio y carta de motivos, y en algunos casos, evidencias que respalden lo que se declara -fotos, informes médicos, certificados, etc. Estas becas no son premios. Son un compromiso institucional para no perder a quienes ya hicieron el esfuerzo de entrar. Porque en un país donde la deserción universitaria alcanza a tres de cada 10 estudiantes, y donde estudiar una carrera como Medicina implica años de esfuerzo, nadie debería tener que abandonar por falta de recursos.

Desde la Coordinación de Becas, la Facultad de Medicina apuesta por sostener trayectorias, reconocer historias y acompañar realidades. Porque el talento, la vocación y la voluntad no bastan si no se garantiza que todas y todos puedan quedarse.

Y quedarse, en esta Facultad, también es resistir.

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