Opinión

Excedentes petroleros y la absurda importación de petrolíferos

Por: Ángel Balderas Puga

anbapu05@yahoo.com.mx

En la entrega de la semana pasada dimos datos concretos y oficiales (tomados del sitio web de Pemex) sobre el precio de petróleo mexicano entre 2010 y 2015.

En esta época de vacas flacas, es importante señalar que hubo una época de vacas gordas. Sólo para estar en los tiempos recientes es necesario recordar el concepto de excedente petrolero.

El Congreso federal, a finales de cada año, prevé un precio internacional del precio del barril de petróleo mexicano, precio que, lógicamente, no coincide con el precio real del año siguiente pues es imposible prever el futuro. Por ejemplo, en 2006, el Congreso previó un precio de 31.5 dólares por barril, pero el petróleo se vendió en 53.04 dólares, a la diferencia se le llama “excedente petrolero”, se trata de un dinero no presupuestado como ingreso por el gobierno federal, por lo que se trata de algo extra, que puede invertirse o guardarse para tiempos no tan buenos (como ahora). Así, en 2006, por cada barril vendido se ganó 21.54 dólares. Esto debe multiplicarse por el número de barriles exportados, que en ese año fue de un millón 793 mil barriles diarios por lo que el gobierno recibió 14 mil 97 millones de dólares extra, los que multiplicados por 10.92 (tipo de cambio dólar-peso en promedio en 2006) dan la fabulosa cantidad de 153 mil 936 millones de pesos.

Los excedentes petroleros 2001-2015

El gobierno de Vicente Fox recibió 469 mil 679 millones de pesos de excedentes petroleros y el de Felipe Calderón 391 mil 130 millones de pesos. Es decir, los gobiernos federales panistas recibieron, en dos sexenios, 857 mil 483 millones de pesos extra, adicionales. ¿En dónde está ese dinero? ¿Qué se hizo con él?

En 2013 el gobierno de Peña Nieto recibió excedentes por 41 mil 586 millones de pesos y en 2014, a pesar de que comenzó la caída en el precio internacional del petróleo, recibió 2 mil 750 millones de pesos adicionales.

La debacle de 2015 no sólo dejó al gobierno de Peña Nieto sin excedentes petroleros sino que se generó un déficit en las finanzas públicas pues mientras que el Congreso previó un precio de 82 dólares, cada barril se vendió en apenas 44 dólares. Recordemos que esto no significa que haya habido pérdidas, pues como mostramos en el número anterior, en 2015 nos costó 26 dólares producir cada barril por lo que, de todas formas hubo una ganancia de 18 dólares por barril, 125 mil millones de pesos de ganancia en el peor año, hasta ahora.

La importación de petrolíferos

Por la estúpida irresponsabilidad de los gobiernos que van desde Miguel de la Madrid hasta al actual de Peña Nieto, en nuestro país no se construyen refinerías desde 1979 lo que implica que el país, siendo uno de los principales productores de petróleo del mundo se haya dedicado a vender materia prima sin valor agregado y, por lo tanto, a la importación de productos derivados de la refinación del petróleo. Los principales petrolíferos son las gasolinas, el diesel, la turbosina (combustible que usan los aviones) y el combustóleo. Estos productos deberían estarse produciendo en nuestro país, lo que nos permitiría ahorrar dinero en importaciones, generar empleos en nuestro país (que tanta falta nos hacen) y detonar una cadena productiva asociada a los productos antes mencionados.

En 2010 se importaron 20 mil millones de dólares de petrolíferos, esta cifra aumentó a 29 mil millones de dólares en 2011 y también en 2012, en 2013 fue de 26 mil millones de dólares, en 2014 fueron 25 mil millones de dólares y en 2015 se importó 20 mil millones de dólares. Es decir estamos importando, en promedio, 25 mil millones de dólares de petrolíferos, lo que implica una sangría de 400 mil millones de pesos al año. Esta enorme mole de dinero casi equivale al presupuesto total en 2016 para educación pública (302 mil millones de pesos) junto con el presupuesto para desarrollo social (109 mil millones de pesos) y es más de tres veces lo que se destinará a salud en 2016 (132 mil millones de pesos).

Con 16 mil millones de dólares pueden construirse dos refinerías con una capacidad de refinación conjunta de 500 mil barriles diarios de petróleo, con lo que no sólo dejaríamos de importar petrolíferos, sino que incluso exportaríamos 100 mil barriles diarios de producto con valor agregado, aumentando notablemente los ingresos del país. No habría necesidad de ningún recorte al gasto público.

 

 

 

 

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