Opinión

Guardería ABC… herida abierta

Por Salvador Rangel

Cada Gobierno Federal tiene cargas de omisión, desatención, violencia, en una palabra saldo negro o, más bien, rojo de sangre.

En la historia reciente, el gobierno de Adolfo López Mateos (1958-1964) en 1959 reprimió a los disidentes magisteriales del Movimiento Revolucionario Magisterial, encabezado por Othón Salazar; los ferrocarriles también fueron objeto de sus “atenciones” y encarceló a Demetrio Vallejo y Valentín Campa; en 1962 David Alfaro Siqueiros fue huésped de la cárcel de Lecumberri, el líder agrarista morelense Rubén Jaramillo y su familia fueron asesinados en Xochicalco, Morelos, el 23 de mayo de 1962.

Y como olvidar el 2 de octubre de 1968, siendo Presidente de la República Gustavo Díaz Ordaz, el número de muertos reconocidos por la Secretaría Particular de la Presidencia de la República en la noche de ese día ascendía a 20, las desapariciones, detenciones arbitrarias y torturas por parte de la policía capitalina y el Ejército no fueron pocas.

Y el 10 de junio de 1971, “El halconazo” en el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, estudiantes reprimidos a garrotazos por grupos paramilitares del Gobierno Federal y del DF.

Así cada gobierno tiene su página negra, el gobierno de Vicente Fox y de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, la persecución, encarcelamiento y atropello a los líderes de Atenco, donde las autoridades federales pretendían construir el aeropuerto internacional sin consultar e indemnizar conforme a un avaluo justo a los propietarios de la tierra.

Y ahora en este gobierno, la llamada “guerra contra el narcotráfico” ha dejado decenas de muertes por “daños colaterales”, que si se atravesaron en la refriega en contra de los malosos, que los confundieron con delincuentes, que no hicieron caso a un retén militar y la familia fue acribillada por las fuerzas del orden.

Y en algunas casos hasta les sembraron armas para justificar su error, no se olvida la muerte de los estudiantes del Tecnológico de Monterrey en la capital de Nuevo León.

Y a esta larga lista de la muerte de inocentes, se suman 49 niños que tuvieron la desgracia de estar en una guardería en Hermosillo, Sonora, que no reunía las condiciones de seguridad en las que operaba.

Han transcurrido tres años desde el 5 de junio de 2009 y hasta la fecha no hay justicia verdadera.

Este 5 de junio los padres de las víctimas realizaron, en lo que fue la guardería, “La vigilia de las luces” que consistió en entonar canciones, oraciones y poemas en memoria de las inocentes víctimas.

El Ayuntamiento de Hermosillo no llevó a cabo ceremonia alguna para recordar el hecho que enlutó a todo el país, así son de insensibles las autoridades.

El entonces titular del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, ha de dormir muy tranquilo, siente que no tiene culpa alguna por las omisiones en las que haya incurrido, y a título de expiación de culpas señala que ya fue investigado y absuelto. Pero sigue en el ambiente político en el equipo de campaña presidencial de la panista Josefina Vázquez Mota, quien en su visita a la Universidad Iberoamericano señaló que sería removido de su cargo.

Y como siempre en situaciones graves que atañen a la imagen de un Gobierno Federal, Estatal o Municipal, hay actitudes erráticas, investigaciones tardías o malhechas y como siempre el hilo se revienta por lo más delgado y funcionarios menores son acusados.

En 2010, Felipe Calderón aseguró en Los Pinos, que en la averiguación previa se ratificaría el dictamen de un perito contratado por los padres de las víctimas, pero no hay esclarecimiento de los hechos ni sanción para los verdaderos culpables.

Y los nostálgicos consideran que cada gobierno, del color que sea, hace sacrificios humanos a la arbitrariedad, autoritarismo, corrupción e indolencia.

rangel_salvador@hotmail.com

 

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba