Infancias Digitales: Hacia una Legislación Feminista y Crítica de los Derechos Humanos

Estas ideas fueron presentadas en el Foro Interdisciplinario sobre Niñas, Niños y Adolescentes en el Entorno Digital, como parte del trabajo: “Protección Integral de los Derechos Digitales de Niñas, Niños y Adolescentes: Un Enfoque Feminista y Jurídico para la Igualdad de Género en el Entorno Digital”, organizado por la Facultad de Derecho de la UAQ.
La legislación digital en Querétaro, iniciativa conocida como Ley Kuri, propone la prohibición del acceso a redes sociales a personas menores de 14 años, y la exigencia de consentimiento parental hasta los 18. Si bien pretende proteger, en realidad instala una estructura de control que desconoce la subjetividad política de las infancias. Ante esto, es indispensable interpelar críticamente sus fundamentos desde el pensamiento feminista latinoamericano.
Descolonizar el derecho desde las infancias
La teoría crítica de los derechos humanos, impulsada por pensadoras como María Eugenia Rodríguez Palop, plantea que los derechos no son dispositivos neutrales, sino espacios de disputa política. Así también, Karina Bidaseca nos recuerda que no basta con denunciar la exclusión: es urgente desmontar los sistemas epistémicos que la sostienen.
Desde este enfoque, la Ley Kuri evidencia una racionalidad punitiva y adultocéntrica que despoja a les adolescentes de su agencia digital, sin considerar la pluralidad de sus experiencias, territorios y cuerpos.
El derecho a decir: voces feministas por la justicia digital
María Galindo, desde su activismo anarquista y despatriarcal, plantea que el poder patriarcal se reconfigura constantemente para conservar su legitimidad. Esta ley se enmarca precisamente en esa lógica: protege sin preguntar, excluye mientras dice incluir, silencia mientras afirma representar.
Por su parte, Rita Laura Segato ha sostenido que la violencia es un mensaje. Si el Estado se dirige a las infancias únicamente desde la prohibición y el castigo, ¿qué les está comunicando sobre su lugar en el mundo digital? ¿Qué pedagogía de ciudadanía se construye cuando se legisla sin su voz?
Interseccionalidad y vigilancia parental
Ochy Curiel, teórica clave del feminismo antirracista, señala que el control sobre los cuerpos racializados y feminizados es central para el sostenimiento del orden social. La imposición del consentimiento parental obligatorio —sin perspectiva interseccional— refuerza jerarquías coloniales y de género que históricamente han negado la autonomía a las juventudes racializadas, trans y no binarias.
Desde una mirada interseccional, la falta de políticas contra la violencia de género digital, la vigilancia unilateral de las adolescencias y la ausencia de participación juvenil configuran un régimen normativo que margina en nombre de la protección.
Por una legislación crítica, situada y feminista
El pensamiento crítico-feminista latinoamericano propone otra forma de legislar: desde la escucha, la participación, la reparación y la justicia epistémica. Legislar lo digital no puede implicar más barreras, sino más puentes.
La exigencia es una legislación que proteja a las infancias y adolescencias como sujetas de derechos, también en los algoritmos y con reconocimiento a las diferencias. Que no se imponga desde el miedo, sino que se construya desde la dignidad, la memora y la imaginación política. Que proteja sin excluir, que acompañe sin tutelar y empodere sin reprimir.
Docente Investigadora de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, Responsable del Centro de Estudios “Articula”. Transversalizar, transformar, políticas públicas institucionales, estudios jurídicos, ético filosóficos y estrategias de intervención para promover la igualdad de género en las Instituciones de Educación Superior (IES), registrado en la Secretaría de Planeación y Gestión Institucional con clave de registro UAQ-CE-029, Maestra en Filosofía y Doctora en Derecho.



