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Insólito giro ¿hacia la izquierda? del neoliberal Kuri (¡!)

En otro artículo había comentado cómo se comporta la “ciudad victimaria neoliberal” (E. Duering), que domina actualmente a la capital queretana. Continúo, señalando que en ella se dan dos movimientos contradictorios por parte de quienes toman las decisiones públicas: 

*Por un lado, domina gran permisividad o extremo anarquismo, vestido de “libre empresa”, que busca achicar al máximo al Estado, para que éste no le cobre impuestos, ni le ponga reglas, más bien le done predios “improductivos” y le conceda todo tipo de cambios de uso de suelo para sus negocios. Libertad que en los hechos opera como ley del más fuerte, permitiendo a los pudientes, “merecedores” o “gente decente y bien educada”, acumular grandes fortunas, vivir en hermosos palacios con campos de golf, fuentes, jardines, lagos artificiales y casetas de vigilancia. 

*Por otro lado, para lograr esa libertad (exclusiva de los pudientes), la ciudad neoliberal se amanceba con la ultra derecha (F. Gómez Rincón): apoyada por un fuerte aparato jurídico y represivo, que amenaza, multa, agrede, viola, encarcela, tortura y asesina a quien ose defender el derecho de todos a la igualdad, al bienestar, a un trato digno, a un trabajo decente; o también a quien ose protestar por los despojos, acaparamientos y privilegios de las élites, exigiendo justicia para toda la población. 

Esto último deja claro que ese anarquismo neoliberal (individualista y de derecha) es radicalmente opuesto al anarquismo socialista o popular (de izquierda), que contribuyó a impulsar importantes revoluciones en todo el mundo, entre ellas la mexicana, con líderes como los hermanos Flores Magón, Serdán o Revueltas, que lucharon por la equidad, la justicia y la emancipación para todos, sin excepción. 

En la ciudad neoliberal, estos ideales de la izquierda se bautizan de “comunismo” para asustar a la población.

Como hemos experimentado en los últimos tiempos, el neoliberalismo ha agravado de tal modo las desigualdades sociales y la devastación de la naturaleza, generando tremendas crisis civilizatoria y climática, que, en todo el mundo, miles de intelectuales (Hessel, Klein, Krugman, Stiglitz, Chomsky…) y movimientos de “indignados” por diversas causas, se han desbordado exigiendo a quienes dirigen a los Estados, detener la crisis o, mejor, “¡que se vayan todos!”. (Quienes afirman que “AMLO es el culpable de todo”, no están comprendiendo este contexto global, pues sucede exactamente al revés: Él es el único presidente en México que ha intentado frenar al neoliberalismo, principal causante de las crisis). 

Aunque los gobernantes queretanos se nieguen persistentemente a reconocerlo (porque “viven en el cielo”, diría Ricardo Raphael), hace tiempo que esa crisis global penetró nuestra ciudad y la gente común y corriente, sí que la padece. 

Fue tan brutal y sorpresivo el golpe que recibió Kuri, cuando “el tigre” popular le rugió gritando “¡Fuera!” (en aquella memorable reunión en que AMLO presentó aquí a Claudia Sheinbaum, como presidenta electa de México) que, al parecer, nuestro soberbio gobernador de la derecha neoliberal se trastornó y dio un insólito giro hacia la izquierda (¿?).

Ahora resulta que hace cambios en su gabinete, para “entrar a una nueva etapa profundamente social”; pues “seremos un gobierno con un enorme espíritu popular, nunca populista” (que conste), para “apoyar a la población más rezagada”; para “focalizar la atención en los más vulnerables”. “Como nunca, vamos a darle la oportunidad de subir a la gente más humilde” y “nos enfocaremos en reducir las brechas que nos separan” (Economista 2 sept 2024).

¿Qué tan confiable puede ser ese inesperado “cambio de rumbo”, cuando nombra a Alfredo Botello (reconocido miembro del Yunque), Coordinador de Asesores del Ejecutivo; rescata a Arturo Torres, exsecretario municipal (señalado por desfalco al erario); nombra unilateralmente a Ana Paola López Birlain, nueva secretaría de Cultura (sin consultar de nuevo a la comunidad de artistas que vuelven a rechazarla) y unge al alcalde Luis B. Nava ¡nuevo Secretario de Desarrollo Social! (quien ni idea tiene de lo que sucede en los barrios populares que ha gobernado, por estar demasiado ocupado con su espejito mágico del “Querétaro maravilla”)? 

Carmen Vicencio

Miembro del Movimiento por una educación popular alternativa (MEPA) maric.vicencio@gmail.com

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