Opinión

Insultos y gritos pagados

Rafael Vázquez Díaz

PARA DESTACAR: Hay una manipulación dolosa respecto a la información que se les da a las personas jubiladas; queda claro que se les ha dicho hasta el cansancio que el Rector de la UAQ es el culpable de todos sus males. En segundo término, hay un contubernio entre el STEUAQ y el SUPAUAQ de Saúl García con la cúpula panista.

El día del Quinto Informe de Rectoría llegué a plaza de Armas con mi cartel de reclamo al gobernador Francisco Domínguez –por la falta a su promesa de aumentar en un 17 por ciento los recursos a la Universidad- y con mi playera que rezaba: “Hablemos del presupuesto”. De pronto sentí que una mano me tomaba del brazo y al voltear un adulto mayor me increpaba: “¿Por qué traes eso, muchacho? ¿Sabes que el Rector me está quitando dinero? ¡Me descuentan mil 500 pesos! y él se los queda”.

Me quedé pasmado, había escuchado del problema de los jubilados y la complementariedad (entre el IMSS y la UAQ) pero no había charlado con ninguna de las personas jubiladas y no tenía ni idea de la información que ellos tenían.

Le comenté que no era así la situación: le dije que era ilógico que cualquier trabajador ganara más como jubilado que como trabajador activo y que en todo caso, las retenciones que hace la UAQ (particularmente las que tienen que ver con impuestos), son por disposición gubernamental y que en ningún momento pasan por las manos de Rectoría. “¡No! Gilberto se las queda…” –me increpó de nueva cuenta pero ahora con un dejo de duda. Entonces le expliqué que las retenciones salariales son impuestos que administra la federación y que la asignación de recursos presupuestales eran en todo caso, competencia del Poder Legislativo, al cual el gobernador perteneció como diputado y senador… por eso me manifiesto contra él y los sindicatos que quiere controlar al interior de la Universidad. Hasta ese momento la charla -que había sido un intercambio tranquilo y en un tono muy relajado- fue interrumpida por un joven con una cámara que gritó al mismo tiempo que me señalaba: “¡Este es el que está diciendo que los jubilados cobran sin trabajar!” y al instante comencé a recibir los gritos, chiflidos y una señora –de la que sí pude averiguar el nombre: Mancera Rodríguez Montoro- que se me acercó molestísima, vociferando algo que no pude entender porque inmediatamente al verla, varios sindicalistas se sumaron con megáfonos a gritarme: “Órale, cobarde ¡cobarde!”.

Sólo atiné a decirle a la señora Mancera: “¿Yo qué? ¡Está provocando el señor! ¡Si acabo de llegar a la plaza! ¡Yo acabo de llegar!” y sentí la mano del maestro Luis Gerardo Ayala, que me comentó tranquilamente: “Déjalos, para que haya violencia se necesita de dos”, por lo que decidí seguir su consejo y guardé silencio mientras levantaba mi pancarta frente al grupo enardecido. De lo antes referido hay múltiples testigos.

El pequeño incidente se hubiera quedado ahí si no fuera porque un par de horas después noté que tenía muchísimas notificaciones debido a una red de cuentas en Twitter, que aseguraban que había agredido a los sindicalistas, a periodistas, a mujeres y hasta a niños pequeños. El trasfondo de los ataques en mi contra es más oscuro de lo que parece.

Hace algunas semanas el periodista especialista en redes, Alberto Escorcia Giordano, señalaba que hay redes gubernamentales para acosar, amedrentar y amenazar a defensores de derechos humanos y a periodistas críticos. En Querétaro la fórmula es la misma: cuentas anónimas que inventan rumores e insultan a los usuarios.

Pueden revisar los perfiles todavía: @Josefa_UAQ, @Elmilbatallas, @interesUAQ, @KarolVera_ , @orquiza_g, @2006Yin, @IrisMedina_, @PolitoQueretaro, @SanGuerra_. Estas cuentas -conocidas como “bots” o “troles” dependiendo de su manejo- se encargan de retuitear a otros perfiles como @XQueretaro (quien controla la información que se publicará desde el resto de cuentas) y que además de amedrentar a docentes -como al maestro Ángel Balderas o al mismo doctor Gilberto Herrera- comparten notas contra el PRI y corrigen o descalifican aquellas que tengan información contraria a las administraciones de los panistas. De la misma manera comparten por consigna información del Programa Estatal de Seguridad, de la Fiscalía General del Estado de Querétaro y la Policía Estatal de Querétaro y si… al mismo Gobernador Francisco Domínguez.

Rescato dos cosas terribles: uno, hay una manipulación dolosa respecto a la información que se les da a las personas jubiladas; me queda claro que se les ha dicho hasta el cansancio que el Rector de la UAQ es el culpable de todos sus males (hasta de los impuestos que les descuentan en sus nóminas) y en segundo término, hay un contubernio –ya muy documentado por medios de comunicación- entre el Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUAQ), la explanilla aspirante a la dirigencia del Sindicato Único del Personal Académico (SUPAUAQ) presidida por el maestro Saúl García y la cúpula panista que tiene a un equipo –muy probablemente trabajando a cargo del erario- para desprestigiar a la Universidad Autónoma de Querétaro, atacar a sus docentes, a partidos políticos rivales y defender al gobierno panista en turno así como a sus aliados.

Repito en este espacio lo que los integrantes de la comunidad universitaria hemos dicho hasta el cansancio: Francisco Domínguez Servién, gobernador del estado de Querétaro ¡Saca las manos de las decisiones autónomas de la UAQ! ¡Cumple tus promesas de campaña! ¡Brinda el presupuesto justo y necesario a la educación pública!

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