Opinión

Juan Gabriel

JICOTES

Por: Edmundo González Llaca

Juan Gabriel no solamente era un compositor inspirado, sino que nadie como él cantaba mejor sus propias canciones, las bailaba y les daba cuerpo. Reflejo de que sus palabras no eran un objeto cultural sino la expresión de una vivencia concreta de todo su ser físico y espiritual.

Tuve la ocasión de asistir a uno de sus espectáculos. Esa vez, no sé si siempre lo hacía, con frescura, desenfado y sinceridad expresaba sus inclinaciones eróticas. El proceso de seducción tenía como culminación una pregunta: “¿Levante la mano quién quiera conmigo?”. Sin discriminación de género un horizonte de manos cubría el lugar.

Su muerte prematura es testimonio de una entrega absoluta en la existencia y en el escenario de la comunión íntima de su inspiración, su música, su canto y su baile. Fue un diálogo interno y externo tan intenso que no lo resistió mucho tiempo su corazón. Descanse en paz.

Francisco Domínguez y sus milagros chafas

El gobernador Francisco Domínguez tiene como reconocidas cualidades su capacidad para organizar ferias ganaderas y su habilidad para gestionar recursos financieros. Consciente de que este es su principal patrimonio político lo pregona con imaginación desbordante.

En repetidos foros, es decir, no se trata de un desliz sino de una mentira reiterada, ha afirmado que Querétaro ha tenido un crecimiento de un 9.5 por ciento anual, días después rectificó y dijo que el crecimiento es del 8.2 por ciento. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía lo corrigió y afirma que Querétaro creció al 2.1 por ciento.

La cifra más baja para los niveles alcanzados los últimos años. Mientras Domínguez calificó nuestra economía como el “Milagro queretano”, el Inegi lo contradijo diciendo que Querétaro tiene “Semáforo rojo”. No dudo de que Querétaro tenga algunos éxitos económicos, pero eso de llamarlo milagro, es tan cierto como los “milagros” que venden afuera de la catedral.

Economía en rojo

Un amigo panista me reclama, afirma que aun reconociendo que fuera mentira lo que afirma el gobernador Francisco Domínguez y que el Estado no haya crecido al 8.2 por ciento sino al 2.1 por ciento, como sostiene el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), mi obligación ética era reconocer que Querétaro es una potencia en el sector aeronáutico y automotriz.

Respondo. Afirmé que sin duda Querétaro tiene logros económicos y éste es uno de ellos. Pero lo que tampoco dice el gobernador es que si bien en esos sectores industriales existe un gran dinamismo, el sector que es el auténtico motor de nuestro crecimiento es el sector terciario, los servicios y el comercio, que no muestran esa pujanza; no digamos el de la construcción que apenas creció un 0.4 por ciento.

En suma, no puede manejar el gobernador ese optimismo hueco, cuando el resumen es que el semáforo de la economía en Querétaro está en rojo. Color bastante feo.

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