Opinión

Justicia y libertad. Valores en conflicto

Por: Julio Figueroa

Adán y Eva tenían todo en el Paraíso. Vivían desnudos y sin trabajar ¿Eran felices? Les faltaba una cosa: poder decidir. ‘Sí’ y ‘No’, sobre los frutos del árbol prohibido. Y un día ejercieron su libertad y quisieron saber. Y aquí estamos. No sabemos pero queremos saber.

Dos miradores. La justicia y la libertad. Desde la justicia social y la solidaridad, la calificación de Cuba es alta; desde las libertades individuales y los derechos humanos, es reprobada.

Libertad para ejercer la crítica al poder y exigir justicia e igualdad frente a los privilegiados del poder.

Justicia en nombre del bien común, contra la razón de Estado y contra los privilegios del Estado.

Los crímenes del Estado revolucionario y el culto a la personalidad son injustificables. Combatir el mal haciendo más mal en nombre del bien.

Todo hombre grande es terrible.

Los revolucionarios liberaron a los cubanos; hace falta que los cubanos se liberen de los revolucionarios.

Toda revolución es terrible y autoritaria.

¿Cómo aplaudir a la revolución lo que criticamos en la democracia?

Fue uno de los más grandes habladores americanos del siglo XX.

Un gran animal político.

Un monstruo revolucionario.

Un hombre sobre sus pies y su lengua / un nombre bajo su propio peso.

Tal vez le hubiera gustado morir antes, en combate, como el ‘Che’, como Camilo, como tantos, y no en la cama, viejo y…

Dicen que al final solo deseaba pararse en la esquina y ver pasar a la gente.

Todo héroe es terrible.

El capitalismo no es el mal absoluto ni la revolución es el bien supremo.

No creo en la doble satanización: Estados Unidos por los revolucionarios y Cuba por los demócratas. Ni en la doble idealización: la democracia sin imperialismo y la revolución sin libertades. La realidad mundial es compleja.

La mayoría puede preferir la justicia… Las minorías tienen derecho a la libertad… Choque de valores. ¿Qué hacer? Ceder un poco cada uno y no matarse en nombre de absolutos abstractos.

Querer eliminar el mal absoluto e imponer el bien supremo es desconocer la terrible y compleja condición humana y pretender suprimir todas las contradicciones de la vida que son el motor del mundo. Error político, moral y social. Hay que reconocer el mal y los límites en nosotros mismos. Y aceptar y contar con los otros, y desde luego combatirlos y/o quererlos.

No se trata de condenar ni de echar porras. Se trata de saber qué es lo que pasó y por qué pasó. Yo no lo sé. A pesar de haber probado la manzana del árbol prohibido.

La historia y las circunstancias hacen la vida; los individuos se sublevan y se subliman, dan sorpresas y crean sus circunstancias y hacen la historia.

¿En la Cuba de los Castro son posibles medios como ‘Proceso’, ‘Libertad de Palabra’ y TRIBUNA DE QUERÉTARO? Es decir, medios críticos del poder revolucionario.

Cuidado, algunos utopistas pueden ser asesinos asesinos.

Si la democracia no es una panacea, la revolución tampoco lo es.

Hechas bien las cuentas… Aquí suspendo el juicio… Cada quien haga sus cuentas.

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