Opinión

Ken Wilber

Punto y seguido

Por: Ricardo Rivón Lazcano

Todos sabemos que vamos a morir, pero no todos comprendemos la seriedad del asunto. Mis observaciones indican que algo tiene que ver la edad. La cultura también. Nosotros, occidentales indecisos, o involuntarios, dependemos más de la edad, aunque eso signifique solamente elevar la probabilidad de comprender dicha seriedad.

Comprender la seriedad del asunto me ha llevado a explorar una literatura que ya estaba ahí, que siempre ha estado.

Decía Borges que la maquinaria del mundo es harto compleja para la simplicidad de los hombres.

Encontré un libro en la ya referida aquí http://www.lecturasinegoismo.com. Un libro de Ken Wilber que en realidad es un libro de David González Raga escrito por Ken Wilber. Es una buena antología:

Se quejan del orden jerárquico. Están en contra de todo tipo de ordenamiento vertical. Pero no dudan en emitir juicios jerárquicos que les llevan a sostener que su visión es mejor que las alternativas. Dicho de otro modo, ellos mismos disponen de su propia jerarquía, una jerarquía muy poderosa aunque, eso sí, a menudo oculta y sin articular, lo cual resulta contradictorio.

-La verdad de una deducción lógica no depende de su relación con los objetos sensoriales sino de su consistencia interna. Nosotros podemos formular un silogismo lógicamente impecable como: “Todos los unicornios son mortales. Tarnac es un unicornio. Por consiguiente, Tarnac es mortal”, que, sin embargo, sea erróneo y carezca de todo sentido empírico por la sencilla razón de que nadie ha visto jamás un unicornio.

-(Alguien dirá que los unicornios han sido vistos en más de una ocasión y por más de uno, incluso, aunque con menor frecuencia, se han visto elefantes rosas).

-La literatura, por ejemplo, no está compuesta de partículas subatómicas; pero tanto la literatura como las partículas subatómicas están compuestas de holones.

-(Arthur Koestler acuñó el término holón para referirse a aquello que, siendo totalidad en un determinado contexto, es al mismo tiempo parte de otro contexto. La totalidad es más que la suma de sus partes, y esa totalidad puede influenciar y determinar, en muchos casos, la función de las partes).

-Hay ocasiones en que un determinado holón de una jerarquía natural no se contenta con el puesto que ocupa y trata de dominar a la totalidad imponiendo una jerarquía de dominio, una jerarquía patológica (algo que ocurre, por ejemplo, cuando una célula cancerosa acaba sometiendo a la totalidad del cuerpo, cuando un dictador fascista tiraniza al cuerpo social, o cuando un ego represivo esclaviza al psiquismo).

-Desde la época de Freud (y Marx y Ludwig Feuerbach), ha prevalecido una actitud reduccionista hacia la espiritualidad, según la cual, todas las experiencias espirituales, incluso las más elevadas, se interpretan como regresiones, se interpretan como regresiones a las rudimentarias estructuras propias del pensamiento infantil.

-El espíritu es, ciertamente, no racional, pero no está más acá sino más allá de ella. El espíritu trasciende e incluye a la razón, no la excluye. La racionalidad como cualquier estado concreto de la evolución, tiene sus propias limitaciones, represiones y distorsiones, pero los problemas inherentes a un determinado nivel se ven resueltos (o, mejor dicho, disueltos) en el siguiente nivel de desarrollo. Esta es la grandeza y miseria de la razón: proporciona extraordinarias capacidades y soluciones nuevas a la vez que introduce sus propios problemas concretos que sólo pueden resolverse en los dominios superiores y transracionales.

-(El mesianismo es una enfermedad epidémica. Son muchos los mesías, tal vez un tercio de la población. Están consagrados a mejorar la vida de las otras dos terceras partes, aun en contra de su voluntad. La epidemia se nota en muchos campos: feminismo, ecologismo, espiritualismo. Todos carecen de una adecuada distancia con respecto a sí mismos, a su ego y a su juego de obligar a los demás a acomodarse a su visión de las cosas. Políticamente correctos, desconocen la alegría y la felicidad que acompaña al humor autotrascendente, humor que librera de los toscos juegos de poder egoicos).

El libro de Wilber (y González) fue publicado en 2001 por la editorial Kairós.

@rivonrl

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