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La autonomía universitaria es más que una monedita de oro

Habemus iudices populorum
Ante el conocimiento público de la presentación de la Iniciativa de Ley que se presentó en el Congreso del Estado de Querétaro, para la Reforma a la «Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Querétaro», por parte de la Diputada Rosalba Vázquez Munguía, Presidenta de la Comisión de Equidad de Género y Derechos Humanos, en calidad de «Pre-dictamen», los universitarios, de diferentes maneras salieron en defensa de la autonomía y de las formas de gobierno que han regido a nuestra universidad.

Por su parte, las y los académicos universitarios respaldamos y confiamos en los procesos internos de la vida universitaria, conforme a la normatividad existente en la institución, como lo es la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Querétaro, que en su artículo primero establece que “es un organismo público descentralizado del Estado, dotado de autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propio. La autonomía implica la facultad y responsabilidad de gobernarse a si misma, bajo los principios de libertad de cátedra, libertad de investigación de difusión de la cultura y libertad para prestar servicio social a la comunidad”.

Otro instrumento de la legislación universitaria tiene asidero en el “Estatuto Orgánico” de la UAQ, en el que se establecen las facultades y atribuciones, desde el Consejo Universitario, los procesos electorales, pasando por las áreas de conocimiento, las diferentes unidades académicas, por los secretarios y directores de la estructura de la rectoría, por los consejos académicos y técnicos de las facultades, hasta aterrizar en la Escuela de Bachilleres.

En ese sentido, cuando la UAQ pide respeto a las intromisiones de actores políticos de todo signo, en las definiciones y quehaceres que le competen como Máxima Casa de Estudios en la entidad, lo que está haciendo es en congruencia ética con la responsabilidad social que la Constitución Política de nuestro país le confiere.

Los diversos actores universitarios, trabajadores administrativos y manuales, estudiantes, docentes, investigadores, extensionistas y difusores de la cultura, hemos participado en los procesos de consulta interna sobre los procesos democráticos y formas de gobierno, desde los foros sindicales sobre la Universidad Moderna, a través sus delegaciones sindicales, asambleas y Consejo Consultivo, proponiendo cambios, adecuaciones, ajustes, actualizaciones y reformas, con respecto a la plataforma de Derechos Humanos y Laborales, al mismo tiempo que los principios y prácticas de Igualdad, equidad y paridad de género, por ejemplo en la propia Reforma a los ESTATUTOS de nuestro organismo sindical y a su vez, hemos participado activamente respaldando los trabajos de consulta y discusión  universitarias que han impulsado diferentes administraciones y bases universitarias, como en los periodos de gestión de Alfredo Zepeda (1994-2000), Dolores Cabrera (2000-2006) Raúl Iturralde (2006-2012) y Teresa García (2018-2024) y las acciones de seguimiento de Silvia Maya Llano, actual rectora de la UAQ.

La plana mayor de la UAQ expresó, claramente en el Comunicado dirigido a la Comunidad Universitaria, a la LXI Legislatura, a la Opinión Pública y a la Sociedad en General, del pasado 2 de junio de 2025, la exigencia al Congreso del Estado de Querétaro de “No avanzar en la aprobación del “proyecto de pre-dictamen recibido por esta Universidad, ya que este no ha sido construido bajo los principios y mecanismos establecidos por nuestra institución, carece de respaldo de sus órganos de gobierno y no está articulado al proceso técnico y participativo que actualmente está en curso”.

En conclusión, como actores universitarios unidos en torno a la defensa de la autonomía universitaria, expresamos nuestro alivio ante el retiro de la Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la UAQ, por parte de las diputadas Rosalba Vázquez Munguía, Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y Derechos Humanos de la LXI Legislatura, con el respaldo de la diputada Claudia Díaz Gayou, cuestión que se acordó entre las diputadas y las autoridades universitarias el día jueves 5 de junio del presente. Sin duda, la UAQ ha trabajado en la homologación de sus normas con la perspectiva de género, igualdad, equidad y paridad y se han generado instancias académicas en el curriculum de los planes y programas de estudio para integrar esta mirada.

Ciertamente hay retos y pendientes que cubrir en este ámbito, pero los universitarios no necesitamos la tutela de ningún partido, ni saltamos de gusto por la supuesta solidaridad que manifiestan por parte de la bancada panista en favor de la autonomía universitaria en el Congreso del Estado. La UAQ y su autonomía no debe ser moneda de cambio en las disputas partidarias entre panistas y morenistas y sus respectivos aliados, en la lucha por la hegemonía política en la entidad.

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