Opinión

La chachalaca voraz

Por: Omar Árcega E.

Cuando creí haberle escuchado decir todas las sandeces posibles, me volvió a sorprender. En efecto abrió de nuevo la boca, como suele suceder no salió algo positivo, bueno o enriquecedor para el país o el mundo. Al contrario escupió lo que lleva en su interior: cinismo, pragmatismo voraz y preocupación sólo por sus intereses personales. Me refiero al tristemente ex Presidente de México, Vicente Fox.

La última

Su declaración tiene tres partes: 1) Su postura a favor de la legalización de las drogas; 2) La idea de que una vez legalizada él estaría dispuesto a producirla y comercializarla, y 3) Que no estaría mal verla en los “Oxxos”. Cada una de ellas vale la pena analizarlas con cuidado pues lo retratan a él y, lo más importante, dicen algo de nosotros como mexicanos.

La postura de legalizar las drogas no es una decisión que se deba tomar a la ligera, hay que verla como un tema de salud pública. Ciertamente quienes la consumarían sería bajo su propio riesgo, pero los efectos en su salud por una utilización prolongada, tarde o temprano, tendrían que ser atendidos por el sistema de salud público, lo que implicaría erogaciones que consumidores o no pagamos con nuestros impuestos.

El ejemplo lo tenemos con el tabaquismo, ahora el estado gasta millonadas en atender enfisemas y cáncer de pulmón, parte de eso sale de los impuestos de los que nunca hemos fumado y si hubieran existido restricciones para su consumo, ahora las instituciones de salud podrían utilizar estos recursos en otro tipo de problemas. Un consumo prolongado (seis meses) de la mariguana disminuye la inmunidad celular, aumentando el riesgo de contraer enfermedades; mientras que el resto de las drogas son fácilmente eliminadas por el cuerpo, la mariguana se adhiere a las zonas adiposas y desde ahí daña permanentemente al sistema inmunológico. Con respecto al sistema nervioso, diversos estudios demuestran que las funciones mentales de personas que han fumado marihuana por más de seis meses tienden a disminuir. El THC del cannabis afecta las células nerviosas del cerebro, lo que a su vez afecta a la memoria. Por otra parte, la cantidad de espermatozoides deformados aumenta y disminuye su movilidad, lo que potencia la infertilidad masculina. En las mujeres, se ha detectado cambio en el ciclo menstrual y los hijos de mujeres que fuman mariguana generalmente presentan un peso menor al nacer (1/2 kg a 1 kg menos) y tienen la cabeza más pequeña de lo normal. Todo ello implica costos sociales que se traducen en dinero contante y sonante y valdría la pena preguntar: ¿Como sociedad podríamos pagarlos dentro de 10 ó 15 años?

Con respecto a que Fox estaría dispuesto a producir mariguana pues es un buen negocio, esto nos pinta a un hombre ambicioso, preocupado en enriquecerse sin importar que en el camino destruya vidas humanas. Estuvimos gobernados por un tipo que prima sus intereses personales por encima de los comunitarios, un empresario no humanista, con poco sentido de la ética y de la responsabilidad para con sus semejantes. Desde aquí ya no sorprenden algunas de las decisiones que tomo durante su mandato o la protección que brindo a los hermanos Bribiesca.

Y con respecto a su idea de que las drogas ya legalizadas se pudieran vender en Oxxos, nos muestra la banalidad y simpleza con las cuales analiza las situaciones. Parece ignorar que en las naciones donde se han legalizado las drogas, éstas se venden con restricciones de cantidad y en lugares especialmente construidos para ello. Esta poca conciencia de la complejidad de los problemas la podemos observar desde su campaña electoral, en expresiones como cuando dijo que resolvería la situación de Chiapas en 10 minutos. Es triste percatarse de cómo millones de mexicanos votaron por este personaje. El adagio se cumple una vez más: tenemos los presidentes que nos merecemos.

Cuestión pendiente

Legalizar o no ciertas drogas es un tema que requiere mucha reflexión y análisis, esto no es un tema de sólo libertad individual o de cambiar de estrategias en contra de la lucha contra los grupos del crimen organizado. No sólo implica el libre albedrio de las personas pues hay una serie de costos que todos, tarde o temprano, tendremos que pagar como sociedad.

Con respecto a los grupos criminales, es un hecho que pese a la legalización de ciertas drogas siempre existirá un mercado negro, pues siempre habrá algún tipo de restricción y en ellas los grupos criminales construirán sus negocios y oportunidades.

Al margen de lo que diga la chachalaca que tuvimos de Presidente, como sociedad debemos hacer un balance de los costos socioeconómicos a mediano y largo plazo, del impacto en el sistema de salud, de los pros y contras de una posible legalización pues puede ser que nos acabe costando más “el caldo que las albóndigas”.

twitter.com/Luz_Azul

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