Opinión

La fábula de las hormigas

Por Ricardo Rivón Lazcano

Acostumbro sugerir a mis alumnos leer con detenimiento y reflexionar sin prisas los epígrafes de textos que abordamos en clase, o los que por su parte encuentren en el camino. Me parece que en ellos sus autores tratan de transmitir la esencia de sus discusiones, de sus propuestas, concepciones más serias. Los epígrafes son rendijas por las que se trasminan las ideas. Pero además, lo hacen suavemente.

José Antonio Marina (JAM) nos ofrece uno de ellos: “El hombre ocasionalmente se tropieza con la verdad, pero la mayor parte de las ocasiones se levanta y sigue su camino”. La verdad es una de esas piedras con las que no queremos tropezar dos veces. Preferimos otras para tropezar, aunque de por medio vaya nuestro ridículo.

Dice la fábula: Los hormigueros son sociedades perfectas, porque cada miembro se sacrifica por el bien común: la perpetuación del hormiguero. Están regidos por una misteriosa inteligencia colectiva que funciona con sorprendente eficacia. Cada hormiga es una estúpida partícula que, sin saber por qué ni para qué, hace lo que tiene que hacer “estupendamente”.

Pero un día las hormigas se volvieron inteligentes, reflexivas autónomas y libres. Se volvieron kantianas, y esto, que debería haber elevado la calidad de vida del hormiguero, desbarató su convivencia. Bergson, que también se ocupó de las hormigas, sacó una conclusión desconsolada: “La inteligencia tiene un poder disolvente”… La hormiga capaz de pensar por sí misma no quiso ya diluirse en el hormiguero, estableció sus propios fines, descubrió que el bien común tal vez no lo era para ella. Se encontró desgarrada entre la lógica del hormiguero y la lógica individual.

La primera generación de hormigas kantianas todavía oyó resonar en su interior la antigua voz del hormiguero, diciéndole que debía respetar la ley colectiva impresa en su interior, pero poco a poco esa voz se debilitó. La razón autónoma de la hormiga se encerró en su argumento. “Si quiero ser libre, no tengo que escuchar la voz del hormiguero sino mi propia ley. Y ésta me dice que no tengo más que una vida, y que no sería racional cambiar mi bien por el bien ajeno, aunque éste sea la salvación de la comunidad.” El ideal de la inteligencia privada es convertirse en un gorrón con éxito. Termina la fábula.

Con todo y los pesares, a lo último que uno debe renunciar es a pensar, es más, nunca renunciar. En otro epígrafe, abducido de Jerome Bruner, JAM presenta a la inteligencia humana como un patrimonio no de cada persona, sino un bien comunal y la mayor expresión de lo comunal es, sencillamente, lo cultural. Y remata con dos epígrafes más: “La cultura ha sido siempre aprovechamiento de inconvenientes” de Ortega y Gasset y “Una cultura es un cuerpo complejo de normas, mitos e imágenes que penetran al individuo en su intimidad, estructuran los instintos, orientan la emociones” de Edgar Morin.

Hoy sabemos que los jóvenes se parecen más a los miembros de su generación que a sus familias y los hijos no entienden a los padres por una sencilla ubicación generacional.

Una definición de Ética, frente a Moral y Estética.

Ésta es una respuesta de Marina. La Moral es el conjunto de normas para vivir. Cada una de las culturas adopta unas, de manera que hay tantas morales como culturas, es un concepto sociocultural. Lo que estamos viendo ahora es que no podemos vivir con tanta fragmentación de morales, porque lleva al enfrentamiento, y que necesitamos hacer una moral transcultural, que es a lo que a mí me gusta llamar Ética. Ética sería una moral transcultural, cuyo contenido es el conjunto de soluciones de máximo nivel que la inteligencia es capaz de inventar para resolver los problemas que afectan a la propia felicidad y a la felicidad de la comunidad. Por eso funciona a favor nuestro.

No hay nada más destructivo para la Ética que considerar que es un conjunto de prohibiciones, de deberes, de normas, ¿entonces quién la va a querer? Nadie. No, es un conjunto de soluciones a conflictos irremediables que tiene la naturaleza humana. Conflictos internos, que es que tenemos deseos contradictorios y conflictos externos, que es que tenemos deseos contradictorios las distintas personas.

La Estética no intenta resolver problemas vitales, lo que intenta es crear valores que producen una determinada experiencia, a mi juicio lo más característico de la experiencia estética es que produce un sentimiento de euforia ante lo que la libertad humana puede hacer con poquitas cosas, y en ese sentido sí me gustaría acercarlo a la Ética, porque dentro del impulso ético estaría el crear valores atractivos que hicieran menos hostil el mundo que nos rodea, y así la parte de la ética inventiva, la de crear cosas nuevas estaría ligada a la Estética, que es la que estudia la capacidad de crear valores que tiene el ser humano.

Y las minimidades

En el poniente de la ciudad hay una luna entera, bonita y lejana. Son las 7:03 de la mañana. Vámonos.

En el futbol, como en la vida, ante una jugada dudosa uno ve penalti a favor cuando le conviene.

Weber hablaba de vocación y la reunión, el diálogo, el acuerdo y la construcción de consensos, son vocación.

No puedo imaginar el ánimo interno de Obama, lo que sí el encanecimiento veloz.

Las acusaciones sin fundamento, las amenazas, las mentiras viles no son de universitarios cabales.

En el humor también se rompen géneros. Es mejor que romperse otra cosa.

Los azotes de la crisis llegan primero que la propia crisis.

El agua rebotada, los cibolis y la sequía me causaban sorpresa y fascinación.

Podrá no gustar, pero de que hay música…

Cuando otro te mira tú te alteras, aunque no quieras, aunque no lo notes.

Además, como estábamos en tonalidad poética, me atreví a usar la imaginación.

Es cierto, estaremos muertos más tiempo del que estaremos vivos.

Según el Informe Lugano, el capitalismo sobrevivirá solamente si elimina a la mitad de la población mundial.

Por pedir equidad democrática en la contienda por la rectoría UAQ, dicen que ya los “tengo hasta la madre por estar chingue y chingue”. Pero no renuncian a seguir manejando discrecionalmente recursos universitarios.

En los 140 caracteres hay una demasiada dosis de uno mismo.

La duda es el horizonte más lejano entre todos. La más hermosa e inquietante también.

Sí, ahí empezó todo, en un aplauso.

Qué cansado esto de los infiltrados, topos de ralea distinta. Amigos tuyos que siempre se dijeron así.

Rudeza innecesaria y quejándose.

Digan algo de los errores de propios.

Mentalidad y buena técnica, disciplina y entrega honorable.

Cierto desconcierto ¿Puedo ir rápido a la cafetería?

El sarcasmo no se crea ni se destruye, sólo se perfecciona.

Tu opinión es tan respetable como criticable la mía, pero no se vale soslayar las reglas que ya tenemos ni divagar en ambigüedades abstractas.

La zona norponiente del más viejo Centro Histórico se inunda de olor a carnitas gracias al Obrador García que está en Morelos, entre Nicolás Campa y Ezequiel Montes.

Me hiciste sentir un golpe de emoción en el mero centro del pecho. Ferrocarrileros somos en las vías andamos.

Síntesis: Ok, solicito me disculpen. Me ofusqué.

 

rivonrl@gmail.com Tuiter @rivonrl

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