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La Política Exterior de la 4T

A lo largo de muchas décadas la política exterior fue, digamos, un tinte de orgullo para
México.
Vivíamos en un régimen autoritario, ciertamente del antiguo partido hegemónico
del PRI, pero la política exterior era como una excepción, era la parte digna y luminosa de
México, y esto tenía que ver, por un lado, con antecedentes, con la historia y, por otro lado,
con la formación de nuestros cuadros diplomáticos.


La cancillería mexicana tiene una formación en el Instituto Matías Romero de Estudios
Diplomáticos con cede en la ciudad de México, que es donde se forman estos diplomáticos
y, estos que egresan, son altamente calificados, es gente que ama nuestro país, que defiende
y que dispone de los instrumentos para eso. No podría ignorar que en los años del PRI y
también en los años del PAN, el jefe del Ejecutivo, que de acuerdo con nuestra Constitución
tiene la atribución de designar a nuestros embajadores y cónsules con la aprobación del
Senado, hayan utilizado estos espacios privilegiados a veces para apartar enemigos
políticos o a veces para premiar.
Se podía mandar a un poeta como Octavio Paz a India y a
lo mejor, lo menos importante era la relación bilateral, pero fue como una especie de beca
para que estudie a profundidad la filosofía y para que escriba sus ensayos, otro, por
ejemplo: Lázaro Cárdenas en el preámbulo de la ruptura con Plutarco Elías Calles, envía
como embajadores a dos figuras del “Callismo” que fueron conspiradores en contra de él.


Entonces sí, la política de designación de diplomáticos y cónsules tiene este componente
pragmático y revisamos el capítulo de designación de embajadores, tendríamos que decir,
por un lado, que está todo un carril en donde se ubican esos gobernadores priistas que
rindieron la plaza, incluiría el caso de Quirino Ordaz que se desempeñó como gobernador
de Sinaloa y actual embajador de México en España, y este tiene muchas implicaciones, por
una parte hay que reconocer que particularmente en las elecciones del 2021 en donde se
eligió gobernador a Rubén Rocha hubo una participación decisiva del Cartel de Sinaloa

bajando a punto de pistola candidatos, secuestrando decenas de operadores electorales,
irrumpiendo en casillas y robando urnas. Ese gobernador que permitió esto y no denuncio
nada, es premiado como embajador en España, lo cual parece que abre otra línea, el de una
diplomacia que abre conflictos y un conflicto muy importante, el conflicto con España.


El entonces Presidente López Obrador nos dijo varias veces que la mejor política exterior
era la política interior, mostrándose que no le preocupaba el mundo y con un enorme
desinterés y, en donde también propuso a personajes muy controversiales y donde decidió
convertir en embajadoras a las viudas de sus amigos,
designando a: Lilia Eugenia Rosbach,
viuda de José María Pérez Gay en Argentina; Martha Susana Peón Sánchez, viuda de
Gustavo Iruegas en Honduras y Raquel Serur, viuda de Bolivar y Chibarria en Ecuador.

Digamos es otra línea que siguió el expresidente. ¿Y qué decir en este caso de Claudia
Sheinbaum? Pues que ha reproducido y replicado esta misma visión, se mantiene el
conflicto con España
, un conflicto tan absurdo y artificial que tiene como uno de sus
componentes aquel reclamo de López Obrador de que el gobierno de España ofreciera
disculpas a las comunidades originarias de nuestro país por lo que ocurrió hace 500 años, es
decir, disculpas por los horrores de la conquista, cuando México no era México y cuando
España no era España. Esta actitud también con el problema con Ecuador donde finalmente
termino declarando a nuestra embajadora persona “non grata” y la relación muy compleja
con Estados Unidos y no menor con Perú.

Este gobierno de la 4T es capaz de tener una intervención en aspectos internos de otros
países, pero al mismo tiempo pregonar que respeta el principio de la no intervención. Diría
que el saldo de la política exterior de la 4T, es un saldo muy penoso,
porque un país que no
dispone de un poderío militar debe tener en la diplomacia una de sus mejores herramientas
para la defensa de los intereses del país.


Trapitos al sol


No necesitamos 500 personas levantando la mano, sobre todo si no hacen trabajo
legislativo. La realidad es que muchos de los legisladores son solamente soldados de sus
propios partidos, se necesita una reforma que vaya al corazón,
que es un abuso y un
absurdo el que el año pasado los partidos políticos nos hayan costado 530 millones de
dólares en un país en el cual tenemos uno de los gastos sociales más bajos de todos los
miembros de la OCDE, mientras tanto: ¡vivamos con las alegrías de los pobres y con las
alegrías del soberano!


A la Tribuna.

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