Opinión

“La pregunta… del águila que se levanta”

Por: María del Carmen Vicencio Acevedo

El pasado 1º de septiembre, Radio Universidad dio a luz a un nuevo programa radiofónico sobre educación, “La pregunta… del águila que se levanta”, que se trasmite todos los sábados de 12 a 13 horas.

Este nuevo espacio inicia con el pie derecho (o, mejor, con el izquierdo, según la geometría política), buscando trascender los límites escolares, pues la educación es una tarea que a TODOS atañe. Independientemente de lo que hagamos en la vida, todos somos educadores-educandos, pues siempre estamos inacabados y aprendiendo. Y es que la educación no es más que el proceso de construcción del hombre (ya como ser genérico, ya en sus múltiples concreciones personalísimas).

¿En qué clase de seres humanos nos convertimos a través de los contextos (económicos, políticos socioculturales, institucionales) que habitamos; de los mensajes mediáticos que nos impactan; de las relaciones que establecemos con los demás y con el mundo? ¿Cómo nos forman los ambientes de aprendizaje que nos dan la ciudad, el barrio o la televisión?

El nombre del programa viene de varias consideraciones: La pregunta es constructora del ser humano. Éste se distingue del resto de las especies por tener la facultad de interrogar: ¿qué es esto?, ¿qué hago aquí?, ¿quién soy yo?

Cuando pequeños, los humanos manifiestan gran capacidad de admiración y curiosidad. Formulan preguntas sobre todo lo que perciben (¿por qué?, ¿para qué?) y las expresan con gran confianza en sí mismos, sin temor a ser señalados como “tontos” o “ignorantes”.

Cuando adolescentes, su mente vibra rebosante de dudas, pues descubre las múltiples contradicciones entre los discursos y las realidades sociales; sólo que algo se les atraviesa, bloqueando su expresión. Para un adulto es muy difícil saber de qué están hechos los pensamientos de los muchachos, cuando éstos aprenden la inhibición y saben que develar su alma puede resultar peligroso; temen la censura, el castigo, el desprecio social, y mejor se tragan sus incógnitas. De jóvenes-adultos ganan arrojo y se vuelven temerarios, cuestionando la voz del statu quo y dudando de lo obvio o “natural”, más su desparpajo no parece resistir el largo plazo.

Cuando maduros, aprenden a distinguir los contextos: cuándo, dónde y qué pueden preguntar y cuándo, dónde o qué no. Muchos dejan de preguntar, porque sienten en riesgo su seguridad. Más vale simular que todo va bien. Sólo que la simulación, a fuerza de repetirse, se vuelve negación. “Ya no oculto que dudo, simplemente dejo de hacerlo, porque mi cerebro se desgasta de tanto preguntar sin obtener respuestas y mis glándulas endócrinas secretan frustración”. Desechar toda duda es una fórmula para no sufrir: “El mundo es así y ni modo, no hay más; o te aclimatas o te aclimueres”.

La Pedagogía de la pregunta, propuesta por Paulo Freire, constituye, en cambio, el motor de todo conocimiento y de toda transformación social, pues se abre a la Pedagogía de la indignación, cuando conocemos los hilos que mueven al mundo y las causas profundas del sufrimiento humano. Pero más allá de la indignación aparece la Pedagogía de la esperanza, que es (como dice de la utopía Eduardo Galeano) la que nos hace caminar.

La intención de este espacio radiofónico es propositiva. Busca no sólo desmantelar ese modo de comprensión de la realidad que niega la diversidad humana, y se nos impone como único válido, sino dar voz a múltiples formas de ser y de educar que pululan por doquier, pero que son poco conocidas, porque los dueños del dinero y sus administradores (políticos) se empeñan en mostrar los fracasos de la educación popular, para así justificar la compraventa de sus franquicias tecnócratas, que moldean y producen los seres sumisos, con miedo y sin preguntas que a ellos convienen.

La segunda parte del nombre, “… del águila que se levanta” (Cuauhtlehuani, en náhuatl) es el reverso de Cuauhtémoc, “el águila que cae”. Este último rememora al México doliente, hijo de la violación. Cuauhtlehuani (indio que narró el drama de la conquista), simboliza, por un lado, el rescate de la historia para no olvidar y, por el otro, el resurgimiento (como ave Fénix) de la enorme riqueza cultural y el potencial creativo de nuestro pueblo.

México, Latinoamérica y el mundo entero tienen una riquísima tradición popular, sociocultural y pedagógica que intenta ser anulada por los modelos neoliberales (ahora vía Peña Nieto), obsesionados con la idea de que “la innovación” sólo puede surgir de la anulación del pasado y del diferente.

“La pregunta… del águila que se levanta” es un programa abierto a todos, conducido por Alicia García, Martín Martínez, Iris Romero y quien aquí escribe. En la producción cuenta con la importante compañía de Irma Rincón.

Esperamos su escucha y comentarios. (XUAQ, 89.5 de FM; o en www.uaq.mx/servicos/radio.html).

metamorfosis-mepa@hotmail.com

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