Opinión

La Revolución de octubre y el ‘Che’

A 50 años de su muerte, la figura del ‘Che’ se agiganta. La consigna de “¡Hasta la Victoria Siempre!” ilumina la lucha de los explotados, de los pobres y de los excluidos de cualquier rincón del mundo.

 Rusia

La Revolución de octubre (según el calendario juliano) o de noviembre (según el calendario gregoriano) fue sin la menor duda un acontecimiento trascendental en la historia mundial. En el largo proceso de gestación de la misma, el zarismo autoritario constituyó el detonante político, primero para la revolución agraria de 1905 y posteriormente para el avance de diferentes grupos sociales que se oponían al mantenimiento del sistema de dominación impuesto por Nicolás II.

Antes del triunfo de los bolcheviques, tras la destitución del zar, la duma (gobierno y parlamento), lidereada por Alexander Kerensky, en la que estaban representados varios grupos sociales, mencheviques, social-revolucionarios y bolcheviques, entre otros, impulsa una serie de medidas políticas de la transición para salvar la crisis.

Los bolcheviques proponían un programa denominado “Paz, Pan y Tierra” que integraba la alianza obrero campesina; el reparto inmediato de tierras a los campesinos, además de la creación de la figura de los soviets en las fábricas y la toma del poder por la vía revolucionaria, así como medidas procedentes del corpus teórico heredado de Carlos Marx y Federico Engels, de impulsar la organización de las clases explotadas con el fin de establecer el socialismo; a través de la lucha armada, se hizo presente tanto en León Trotsky, el estratega militar del Ejército rojo de la Revolución rusa, como en Vladímir Ilich Ulianov, más conocido como Lenin, el estratega ideológico y el revolucionario de los discursos incendiarios.

El primer intento de toma del poder con la finalidad de suprimir a la duma fracasó y Lenin tuvo que salir al exilio. Sin embargo, el poder de Kerensky en la duma fue decayendo por la crisis social y económica de todas la Rusias. Finalmente, gracias a la revuelta de los soviets de Petrogrado se desata la guerra civil y triunfa la llamada Revolución de octubre, con la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), al mando de Lenin.

El triunfo del partido bolchevique con un sistema de producción planificada centralmente, diferente al capitalismo constituye el inicio de la lucha de los bloques mundiales y posteriormente, al término de la Segunda Guerra Mundial, al inicio de la “Guerra Fria” entre Estados Unidos y la URSS. Eso hasta la caída del muro de Berlín y la declaratoria de Gorbachov del fin de la URSS y de la emergencia de la Comunidad de Estados Independientes. Después de la caída del muro y del desgajamiento del bloque socialista, Francis Fukuyama, habla de “El Fin de la Historia”. Mucho habrá que analizar de esta experiencia.

El ‘Che’

El pensamiento socialista en América Latina y la acción política derivada del inicio de la Revolución cubana, en la que un grupo de revolucionarios que coincidieron en México a mediados de los años cincuenta, se dieron a la tarea de generar un grupo de 80 combatientes revolucionarios, entre los que estaban Fidel Castro Ruz y Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como “El Che”, por su origen argentino.

Muchas vicisitudes pasaron en nuestro país, pero finalmente, salieron por el golfo de México en el “Granma” para desembarcar en las playas cubanas e iniciar la guerra contra el tirano Fulgencio Batista (1952-1959) y atacar el cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, un 26 de julio de 1956. Fracasa el movimiento guerrillero y Fidel Castro es encarcelado, haciendo su propia defensa jurídica, con su famoso discurso, convertido en libro, titulado “La Historia me Absolverá”.

Posteriormente es liberado y se rearticula el movimiento rebelde “26 de julio” y una de las regiones, la de Santa Clara, le corresponde al legendario ‘Che’ Guevara. Las fuerzas revolucionarias, después de un proceso creciente de afianzamiento entre las bases campesinas, van ganando terreno, hasta lograr el avance de las fuerzas guerrilleras sobre La Habana, la cual es tomada el 1 de enero de 1959, estableciendo un gobierno revolucionario que alfabetiza, reparte tierra, crea un sistema de salud y de dota de vivienda, establece la dictadura del proletariado y organiza centralizadamente la economía, bajo un esquema socialista entre 1960 y 1961.

Años de la “crisis de los misiles” y de la fracasada operación de grupos anticastristas, apoyados por EE.UU., en Playa Girón. El ‘Che’ renuncia al Ministerio de Economía y primero se lanza al Congo y posteriormente a Bolivia. Ambas incursiones militares dirigidas por el comandante ‘Che’ Guevara, fracasan.

Sin embargo, en Bolivia, la guerrilla guevarista, sin arraigo entre el campesinado indígena y sin apoyo del Partido Comunista Boliviano, se va extinguiendo hasta su derrota total y al apresamiento, y después fusilamiento del ‘Che’, un 9 de octubre de 1967. A 50 años de su muerte, la figura del ‘Che’ se agiganta, superando en la memoria histórica de la utopía, al afán capitalista de hacer del ‘Che’ una mercancía de consumo en las nuevas generaciones. La consigna de “¡Hasta la Victoria Siempre!” ilumina la lucha de los explotados, de los pobres y de los excluidos de cualquier rincón del mundo.

Además, opino que en el actual proceso electoral de la UAQ para la Rectoría debe imperar la democracia, la libre elección de los universitarios sin presiones de las autoridades, la transparencia y la equidad en la contienda.

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