La sábana de la hipocresía (Eureka)

Ella fue la única que volteó a ver mi cámara. Tiene una mirada fruncida; basta verle los ojos para comprobar su tormentoso pasado. Y entre tantos trajes, corbatas y un vestido verde, por ahí; mismos que saturaban su horizonte con las cámaras de sus teléfonos; sí, ella fue la única que volteó a ver mi cámara.
Este 7 de noviembre, Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz en 1992, se presentó en la Universidad Autónoma de Querétaro ante los medios, gracias a una posicionada Facultad de Derecho que ofreció la conferencia de prensa. Esto se dio horas antes de que recibiera el Premio Internacional “Hugo Gutiérrez Vega” que la UAQ otorga a figuras “ilustres” desde hace 14 años.
— No obstante, un fantasma sigue persiguiendo las ausencias de Kuri. Y es que no hace falta hacer memoria, tan solo con escribir la palabra “fiscal” en Google, las noticias de medios nacionales arrojan los titulares: “Él es Víctor Antonio de Jesús Hernández…” Hoy se sabe, aunque no se sabe, el acuerdo al que se ha llegado por parte del Ejecutivo Queretano con el Gobierno Federal, pues fue tanto ruido—hasta en Televisa—, que al final tuvo que salir Citlalli Hernández de la Secretaría de las Mujeres con un Carnal, ya regañado.
Sin embargo, esto es solo la sábana del disfraz. Querétaro tuvo un espantoso Halloween, pues resonaba el miedo de verdad que los activistas, ciclistas y hasta estudiantes, vivieron desde el 10 de dicho mes; fueron los estudiantes detenidos por la PoEs de Kuri, tras enseñar una bandera de Palestina en un evento de la ONU con sede en la ciudad y no bastó con el garrote, pues el 25 se hizo más ruido y con cacerolas como forma de hartazgo que esta sociedad tuvo, ante la evidencia de los hechos represivos en los que la Policía Municipal aventó perros a mujeres artesanas indígenas, con bebés en brazos.
Lo único que se limpió el copetudo ordenado, fue el sudor pues nadie contaba con la obra maestra de una institución que calló por largos días una represión contra sus estudiantes; la entrega de un premio a una activista maya-quiché de Guatemala quién ha vivido el exterminio de su pueblo, y de su familia nucleica.
“Es muy importante su pregunta” — empezó con la respuesta a la pregunta que le hice ante si era necesario una disculpa pública por parte del Gobierno Kuriestatal, debido a que hoy se presumen acuerdos de resolución, pero no ha habido un recuento ni aceptación de los daños; al contrario, pagaron multas los afectados. Nadie entendió, que entre tantos “halagos” provenientes de mentes blanqueadas que alardean los estudios de la “Doctora” Menchú, todos estaban poniendo el disfraz al fantasma de la represión querétaro-sionista; pues fue la misma niña desvestida de sus raíces que tuvo que emerger en el mar del círculo académico, para que su voz sea realmente visibilizada.
Casi nadie entendió; a lo mejor por eso, ella fue la única que volteó a ver mi cámara.
Fantasmas y solo fantasmas son los que vemos, entre sábanas transparentes de cultura o de educación, pues mientras otros viven el hoy y el ahora, lo único seguro que tenemos es que, en Querétaro, se reprime.



