Opinión

La UAQ en la encrucijada de su historia

Tigres de Papel

José Luis Álvarez Hidalgo

PARA DESTACAR: Se trata de defender la autonomía sindical universitaria y, más aún, la Autonomía Universitaria (así con mayúsculas). Es la madre de todas las batallas, porque se lucha no sólo por la Universidad propia, sino que va en el sentido de defender a la educación laica, pública y gratuita de la ola privatizadora del gobierno neoliberal de Peña Nieto y de Francisco Domínguez.

Nuestra Alma Mater ha sobrevivido a diversos pasajes muy difíciles y complejos en su historia que, incluso, han comprometido peligrosamente el bien más preciado de toda universidad pública: la Autonomía. Si nos remontamos al principio de la historia y sólo por mencionar algunos, los retos comienzan con la fundación de la propia Universidad.

La adquisición de la valiosísima autonomía; la defensa del Patio Barroco por parte del exrector, Hugo Gutiérrez Vega; la exigencia de presupuesto justo y la gran marcha universitaria a la que convocó la entonces Rectora, Dolores Cabrera Muñoz, ante otro gobernante panista; la huelga que estalla hace un año el STEUAQ, apoyada y auspiciada esta vez por el PRI-gobierno de Calzada y llegamos al escabroso presente con la intervención directa del gobierno, otra vez panista, de Francisco Domínguez Servién, en el actual conflicto con el presupuesto y los sindicatos universitarios.

Y, ahora sí, la UAQ está frente a la encrucijada de su historia. Como nunca antes, la Autonomía universitaria está en riesgo.

No se trata de sensacionalismo, no es alarmismo, no son ganas de escandalizar, pero la situación se agrava aún más con la insistencia en el error de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, la secretaría del Trabajo del infausto José Luis Aguilera Rico y todos los hombres del gobernador que son pagados como asesores políticos y no dan pie con bola para decirle que es hora de dar marcha atrás en dar el absurdo apoyo a un Comité espurio, a una huelga que ya fue votada en contra por casi mil maestros afiliados al SUPAUAQ y enderezar la nave antes de que termine por hundirse. El gobierno de Francisco Domínguez está haciendo agua y nadie parece darse cuenta.

El Quinto Informe de labores del Rector Gilberto Herrera Ruiz, sienta un precedente fundamental: por primera vez, un Rector de nuestra máxima casa de estudios da un informe de labores fuera de los recintos universitarios y toma la plaza pública para hacerlo de cara a la ciudadanía, al pueblo de Querétaro.

Pese a las proclamas de los agoreros del desastre que vaticinaban un escenario catastrófico y que lo consideraban más como una medida política que académica, y al intento de boicotearlo por parte de los saboteadores que se aposentaron en plaza de Armas, con un ayuno taquero y tamalero a modo de protesta y en contra del informe, fracasaron rotundamente. El informe en la plaza de todos tuvo un éxito contundente y se exhibió el músculo que tenemos los universitarios para enfrentar la adversidad y exigir o que nos corresponde.

Incluso, la cobertura informativa del suceso fue un tanto desigual: mientras el periódico ‘Plaza de Armas’ le daba una amplia cobertura, el ‘Diario de Querétaro’ le daba muy poco espacio en primera plana y sólo señalaba que el Rector “moviliza a la UAQ” (con el sesgo político que esta aseveración implica) y que destacaba aún más la nota donde se ensalza a Querétaro por ocupar el séptimo lugar en creación de empleos (una porra indirecta al gobierno estatal); en el mismo tenor lo hizo ‘Noticias’ al señalar que el informe se realizó “en medio de fuertes protestas y aplausos”. Este diario privilegia la nota de color y falsea la información ya que las “fuertes protestas” sólo fueron los destemplados gritos e insultos de dos jóvenes que increpaban al Rector con megáfono en mano.

Lo que está en juego no es poco, se trata de defender, a costa de lo que sea, la autonomía sindical universitaria y, más aún, la Autonomía Universitaria (así con mayúsculas) de la UAQ. Se trata de la madre de todas las batallas, porque se lucha no sólo por la Universidad propia, sino que va en el sentido de defender a la educación laica, pública y gratuita de la ola privatizadora del gobierno neoliberal de Peña Nieto y de Francisco Domínguez y de todos aquellos que están sometidos al mandato de los organismos financieros internacionales, los verdaderos autores intelectuales de la crisis que estamos padeciendo.

Por ello, es vergonzoso el papel de esos seudouniversitarios que le hacen el juego al poder y no les importa poner en riesgo la Autonomía de nuestra Universidad al permitir y alentar la intromisión abierta y directa del gobierno estatal para imponer sus directrices al interior de la Universidad Autónoma de Querétaro. No es ocioso decir que la verdad y el honor (lema de nuestra Alma Mater) no está de su lado. Qué pena.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba