Opinión

Las expectativas de las otras elecciones

Por: Jorge Antonio Torres Anaya

No sé ustedes, pero yo recuerdo muy bien la reelección del anterior presidente de los Estados Unidos antes de Obama. Algunas de las personas con las cuales platiqué en aquel entonces compartían el mismo sentimiento de desesperanza ante la reelección de aquel que había exportado la Doctrina Monroe a Medio Oriente, utilizándola como el motivo perfecto para hacerse de grandes yacimientos de petróleo en un territorio que otrora fuera apoyado por el gobierno gringo para frenar el paso de la extinta Unión Soviética. Rememorábamos el 11 de septiembre desde las regiones no-gringas para ver en esa fecha la excusa de una invasión y una “liberación” del terrorismo de Medio Oriente.

Para cuando se publiquen estas letras la reelección de Barack Obama se habrá ratificado en todos los medios alrededor del orbe. Ya habrá un derrotado Romney perdido entre uno que otro tabloide haciendo alusión a lo que viene en cuando al renovado gobierno gringo, expresando sus esperanzas y su punto de vista acerca de las elecciones. Sandy habrá dejado de ser noticia para dar paso a las nuevas expectativas depositadas en Obama.

¿Qué expectativas se tienen en las tierras comprendidas entre el Río Bravo y la Tierra del Fuego?

Está muy claro que las minorías étnicas y culturales en la nación gringa fueron las que nuevamente han colocado a Barack Obama a la cabeza de una de las naciones más fuertes del mundo. Ya no digamos que es la más poderosa, porque las noticias venidas de esas latitudes referentes a la seguridad social, el servicio de salud y el acceso al empleo arrojan una imagen muy distinta de la que anteriormente se tenía de este país. El movimiento Occupy Wall Street, a pesar de los golpes recibidos y las amenazas a sus líderes, sigue siendo el referente de las enormes diferencias que imperan hacia dentro de la sociedad gringa. Muy cercano a la Gran Depresión, por los indicadores de bienestar social en el país de las barras y las estrellas, dista mucho de ser la gran panacea donde anteriormente se depositaba el llamado “sueño americano”.

“América para los americanos”, decían. En unas elecciones donde las minorías vuelven a depositar su confianza en un proyecto venido de un integrante de una comunidad otrora excluida como es la afroamericana, la esperanza es la unidad de cambio circulante no sólo en las calles de las ciudades gringas, sino en las ciudades del mundo, especialmente de aquellas que exportan la mayor cantidad de trabajadores para los campos y las fábricas de Estados Unidos. Se esperan las reformas a las políticas migratorias que tanto ha prometido y que son el sueño de miles de latinos, que comparten su trabajo con europeos, asiáticos, africanos y gringos. Es un hecho relevante que las minorías hayan conformado la mayoría que le dio la victoria a Obama y no está de más que esperen un poco de gratificación al respecto. Por eso hay que tener la mirada puesta en el extremo norte de nuestro país y esperar a ver qué sucede.

Además opino que se debe de respetar la libertad de expresión en los medios de comunicación, legislarse adecuadamente sobre los derechos indígenas, evitar que los grandes capitales se involucren en nuestras elecciones y dejar de disfrazar el fraude electoral desde los medios. #YoSoy132

@AntonioTorresA

antoniotorresanaya@gmail.com

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