Las invariantes pedagógicas de Freinet: mapa para evitar el naufragio

Es interesante observar los comentarios que se desataron con la noticia de la baja calificación de México en la prueba PISA, muchos de los cuales revelan pensamiento dicotómico: “La culpa es de la NEM, hay que regresar a lo que siempre se ha hecho” o “PISA busca generar mano de obra sumisa”.
Un análisis más integral permite reconocer que: desde que PISA existe (2000), México ha obtenido los últimos lugares, también con gobiernos del PRI o del PAN; que la caída de resultados en el último examen es un fenómeno global, multifactorial, agravado por la pandemia y la exposición excesiva a las pantallas. Por otro lado, independientemente de quiénes sean responsables de la caída, o de si esa prueba es impertinente o un gasto injustificable (aprox. $81 millones para el CENEVAL y la OCDE), el problema es real.
Falta indagar a qué se están enfrentando estudiantes y profesores que explica las malas notas, y qué conviene hacer para superar el problema.
Al señalar que éste es multifactorial, vale precisar que en la sociedad encontramos: grave desigualdad, violencia intra- y extra-familiar, desinterés por la escuela, ideología mercantil y meritocrática, anomia, depresión, adicciones… Desde que la SEP se fundó, en el SEN encontramos, (igual que en otros gremios): autoritarismo, burocratismo, trato al profesorado como obrero subalterno; estandarización de planes, programas, enseñanza y evaluación (a pesar de las enormes diferencias socioculturales y económicas), justificación pretendidamente «científica» de la exclusión y jerarquización mediante exámenes; desatención a la infraestructura escolar; deficiente formación-capacitación inicial y actualización normalista en los nuevos modelos; olvido de excelentes iniciativas, experiencias y materiales de la SEP a través de su historia; desarticulación de los actores implicados: subsistemas, instituciones, niveles, escuela/comunidad y docentes entre sí; cultura del caciquismo, charrismo, corrupción, ausentismo, laxitud, simulación, celo profesional o canibalismo…
Con estas condiciones, sorprende que tantas personas elijan esta profesión y sigan comprometidas y entusiasmadas con ella. ¡No es para menos, pues es una de las más apasionantes y nutritivas que existen!
Mucho se ha señalado que los desafíos que impone la realidad han propiciado las mejores propuestas de educación popular alternativa en todo el mundo. Por eso, si se busca desarrollar el pensamiento crítico en la escuela, habrá que iniciar por sus profesores.
Partamos de que el pensamiento dicotómico (visceral, mágico, mítico, romántico, ingenuo), propio de la niñez y adolescencia, persiste en la edad adulta, especialmente en condiciones turbulentas, como las actuales, pues brinda seguridad.
En estas condiciones, pensar críticamente no significa dudar de todo, ni regresar a viejas prácticas, ni “echarle más ganas” para aprobar exámenes, sino ser capaces de construir mapas que orienten, den certezas y eviten el naufragio.
Uno de esos mapas lo ofrece la pedagogía Freinet, practicada en escuelas públicas, privadas y comunitarias mexicanas, desde 1940.
He aquí una síntesis de lo que Freinet llamó “invariantes pedagógicas”:
*Los niños son activos y pensantes. *Su comportamiento depende de su estado bio-psico-social. *El respeto mutuo y el trato digno son condiciones básicas de la renovación educativa. *Ser mayor no significa estar por encima de los demás. *Si eres docente, habla lo menos posible; al niño no le gustan las lecciones ex catedra. *El tanteo experimental y la reflexión sobre el error son fuentes de aprendizaje. *Como el juego, el trabajo es connatural al niño. *A nadie le gusta, que lo controlen, le manden autoritariamente, actuar como robot, ni hacer cosas sin sentido. *Sólo la democracia prepara para la democracia. *El trabajo debe ser motivado; si es elegido no cansa. *Todos queremos tener éxito; el fracaso inhibe y destruye el entusiasmo. *Al niño le gusta el trabajo individual o en equipo, en una comunidad cooperativa. *El orden y la disciplina son necesarios. *La memoria es valiosa sólo si se vincula a la vida. *El castigo, la sobrecarga de trabajo, las calificaciones son siempre un error y nunca consiguen el objetivo buscado. *La esperanza optimista en la vida justifica todos los tanteos y nuestra acción educativa.
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