Las mujeres afro: de la emancipación a la poesía a través de Shirley Campbell

La obra de la antropóloga, poeta y activista afrocostarricense contemporánea, Shirley Campbell Barr, quien a través de su escritura busca rescatar y celebrar la rica herencia de la diáspora africana, desafiando las narrativas históricas que han marginado las voces negras; fue discutida desde BORDERS, un crisol para los pensadores de frontera creado desde el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias de la Facultad de Filosofía de la UAQ. En este encuentro participaron Karla Rivera Tellez, Irene Cortez, Olín Alejandra Sánchez y, como moderadora, Adriana Terven Salinas, además de contar con la intervención musical de Sonidero Disidente.
Shirley Campbell encuentra en la escritura un poderoso acto de resistencia a través del cual temas como la identidad, la raza y la justicia social se vuelven el centro de su obra. Su objetivo es enaltecer y reivindicar la herencia africana, una fuente de orgullo que desafía las narrativas históricas que durante siglos se ha encargado de marginar e invisibilizar a las mujeres negras. Es a través de estas mismas obras que Shirley alcanza, inspira y da voz a estas mujeres que luchan contra la opresión y la discriminación en su día a día.
La poesía de Campbell confronta la invisibilización y los estereotipos raciales, destacando el empoderamiento de las mujeres negras y los pueblos afrodescendientes. Su reflexión permite visibilizar a la población negra, especialmente en aquellos países en donde se ha negado su herencia, como es el caso de México, en dónde sólo el 2% de la población se nombra y reconoce como afrodescendiente.
Durante el encuentro se dio lectura a dos poemas de Campbell: “No nací” y “Rotundamente negra”. En el primero aborda el autorreconocimiento y la identidad afrodescendiente, plasmando la lucha interna y colectiva por la aceptación y afirmación de las propias raíces. En el segundo, su poema más reconocido, se destaca la autoafirmación y el orgullo racial, en donde la negritud es reivindicada con dignidad y se promueve el amor propio, elementos que podemos ver plasmados en el último verso: “porque me acepto rotundamente libre, rotundamente negra, rotundamente hermosa”.
El cierre de este BORDERS estuvo a cargo de Sonidero Disidente, cuya intervención musical complementó la experiencia, resignificando en la música las voces de mujeres afrodescendientes que, a menudo, quedan desdibujadas bajo la sombra de los hombres. De esta forma, nos damos cuenta de que la música, al igual que la poesía, es un acto de resistencia.
Divulgación, Facultad de Filosofía.



