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Las propuestas panistas de limitar el voto

Natalia Torres es un claro ejemplo de personajes del PRIAN que se quieren presentar como apartidistas o como “ciudadanos” cuando en realidad tienen claras sus posturas políticas de derecha, incluida la filiación partidista. Por ejemplo, el caso de Xóchitl Gálvez.

Esta persona, desde hace poco, ha estado en el ojo de la discusión pública después de haber afirmado que solo debería votar la gente “preparada”, que eso lo podía repetir hasta 75 veces y que le “valía turbo madres” si la gente estaba de acuerdo o no con su “brillante” propuesta, contraria a la democracia a nivel internacional.

La propuesta de Torres va en un sentido totalmente opuesto a la Constitución mexicana, la cual establece, claramente, que es un derecho de la ciudadanía votar en las elecciones (artículo 35) y que los requisitos para la ciudadanía son ser mexicana o mexicano, haber cumplido los 18 años y tener un modo honesto de vivir (artículo 34), algo elemental que una “maestra en derecho constitucional”, como lo es Torres en la Universidad Panamericana (de donde también es egresada), debería saber.

Torres oculta que está afiliada al PRI, de Alito Moreno, desde el 29 de agosto de 2019 y jura y perjura que “no es panista”. Sin embargo, colabora (y todo parece indicar que no es gratuitamente) con el senador panista por Querétaro, Agustín Dorantes. Varios videos muestran a Torres, en Querétaro, repartiendo volantes del PAN junto a Dorantes. No creo que viaje de la Ciudad de México a Querétaro para hacer eso de manera voluntaria.

Y hace poco, Torres apareció afuera del aula forense de la Facultad de Derecho de nuestra universidad junto al dirigente estatal panista, Martín Arango, promocionando una conferencia que daría a estudiantes de Derecho, seguramente para promocionar su bizarra propuesta de limitar derechos a gente que ella considera como “no preparada”.

La objeción principal a la propuesta de Torres es que considera ella, y todos los que defienden su postura anquilosada, como gente “preparada”, pues para ser profesora universitaria difícilmente podría ya no ganar, sino ni siquiera participar en un concurso de oposición para obtener una plaza como profesora en una universidad pública, pues hasta donde se sabe solo cuenta con licenciatura y carece de estudios de posgrado, no solo de doctorado, sino ni siquiera de maestría. Para los estándares de las universidades públicas mexicanas (y también extranjeras) Torres no sería una persona preparada como para obtener una plaza de tiempo completo. ¿Por esto habría que limitarle su voto? ¡Claro que no!

El problema de quien hace este tipo de propuestas es que parte de la hipótesis falsa de que ellas y ellos sí están “preparados” y que, por lo tanto, su propuesta aplica a las otras y a los otros.

En la época del partido casi único del PRI, el partido de Torres, hasta los muertos votaban. ¿Lo harían porque estaban “preparados”? En esa época había quien votaba más de una vez. ¿Lo harían porque estaban “preparados”?

Las autoridades electorales (incluidos jueces y magistrados) que avalaron los fraudes electorales en las elecciones presidenciales de 1988, 2006 y 2012, esos sí, ¿estaban “preparados”?

A Torres se suma el militante panista del Estado de México, Javier Albarrán, que también propone quitar derechos de ciudadanía a gran parte de la población al hacer otra propuesta “brillante”, la del «voto por familia» o «voto por casa» para que solo vote una persona por familia, eliminando así el derecho a votar de los demás miembros de la familia.

anbapu05@yahoo.com.mx

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