Opinión

LAS RAZONES DE LA HUELGA DE HAMBRE DE LOS ACADÉMICOS DE LA UNICOL

Francisco Ríos Ágreda, delegado de Jubilados del SUPAUAQ

Para doña Jacinta, Teresa y Alberta, por su lucha digna y consecuente

Todavía al redactar estas líneas, el jueves 12 de junio, los académicos de la Universidad de Colima mantenían la huelga de hambre, con duración de 43 días (que al aparecer la edición de Tribuna de Querétaro del lunes 16 de junio del 2014, ya serían 47 días), con la exigencia de una solución a las reiteradas demandas de clarificación de los recursos millonarios del Fondo Social de Apoyo al Pensionado (FOSAP), la reinstalación de Leonardo César Gutiérrez como secretario general del SUTUC y la violación de, al menos, 35 cláusulas de Contrato Colectivo de Trabajo. Apenas el pasado miércoles 4 de junio del presente, se realizó, en la ciudad de Colima, frente a Palacio de Gobierno, una movilización social de solidaridad con los huelguistas colimenses, con el respaldo de 60 organizaciones sindicales nacionales; entre las que se contaban la Nueva Central de Trabajadores (NCT), el combativo Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), los integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Chapingo (STAUACh), del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Guadalajara (STAUG), del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Sinaloa (STUAS), del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Iberoamericana (STUIA), del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (SUTUACM), además de sindicatos locales y regionales; e inclusive contó con la presencia y representación de organizaciones sociales. Por alguna razón que desconozco, hasta el momento, no se hizo público un pronunciamiento, que como delegado de los Maestros Jubilados y Pensionados del SUPAUAQ, propuse previamente a los integrantes del Comité Ejecutivo y al Consejo Consultivo del SUPAUAQ, para su sesión ordinaria del pasado 30 de mayo. Sin embargo, dado que continúa la abstinencia alimentaria de quienes permanecen en huelga de hambre, me parece pertinente darlo a conocer a como delegado de los Maestros Jubilados y Pensionados del SUPAUAQ.

1.-Nos preocupa profundamente la situación de impasse en que se encuentra la huelga de hambre de los compañeros académicos Leonardo César Gutiérrez Chávez (exsecretario general del SUTUC), Javier Herrera Báez, Pedro Vidrio Pulido, José de Jesús Lara Chávez, Jesús Ponce Ochoa, Herminio López Ramírez y José Miguel Rodríguez Reyes, quienes iniciaron una huelga de hambre desde el pasado 28 de abril de 2014, habiendo cumplido ya más de un mes de ayuno, sin encontrar una salida a sus peticiones laborales. Por razones graves de su salud, han declinado en la huelga de hambre, pero no en sus demandas, los profesores Javier Herrera Báez y José Miguel Rodríguez Reyes; estos dos últimos, a partir del pasado 2 de junio, por deshidratación, hipertensión y pérdida del conocimiento, con peligro inminente de perder la vida.

2.-Nos solidarizamos con las legítimas demandas por incumplimiento del Contrato Colectivo de Trabajo, signado entre la Universidad de Colima (UNICOL) y el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC), con violaciones al mismo, por lo menos, en 35 cláusulas.

3.-Compartimos con los huelguistas del SUTUC la exigencia de transparentar el Fondo Social de Apoyo al Pensionado (FOSAP), creado en el año 2005, bajo una cuenta de la Universidad de Colima con el Banco Santander, con aportaciones del 5 por ciento de los trabajadores y 10 por ciento de las autoridades universitarias. Los huelguistas desconocen, hasta el momento, la cantidad existente en el FOSAP y los manejos del mismo, a nueve años de su constitución.

4.-Solicitamos la reinstalación del Comité Ejecutivo, presidido por Leonardo César Chávez Gutiérrez, en tanto las causales de la destitución están vinculados con la exigencia de rendición de cuentas en el manejo y administración del FOSAP.

5.-Pedimos la formación urgente de una Comisión de Mediación, aceptada por ambas partes, para encontrar una salida al conflicto universitario y sindical, de tal forma que no se deteriore más la salud de los cinco sindicalistas, que suman, al momento, más de un mes en Huelga de Hambre. Inclusive, hay sobradas razones humanitarias para impulsar una vía rápida de solución integral a las justas demandas de los integrantes del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC).

En síntesis, esperamos que tanto Eduardo Hernández Nava, rector de la Universidad de Colima, como Mario Anguiano Moreno, gobernador de Colima, instalen los mecanismos necesarios para alcanzar una solución expedita al conflicto universitario y sindical que viven la UNICOL y los ayunantes del SUTUC. Me parece que aún es momento para expresar, como universitarios y como sindicalistas, nuestra solidaridad a los huelguistas del SUTUC. Además, termino con una pregunta a los lectores: ¿Para qué sirven los reyes y las monarquías en pleno siglo XXI?

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