Opinión

Las supuestas “elecciones del narco”

Por Ricardo Noguerón Silva

El domingo 13 de noviembre del 2011, se llevaron a cabo las elecciones para gobernador, presidentes municipales y la renovación del Congreso local en el estado de Michoacán. Tal como se preveía en las encuestas, el resultado de la elección para gobernador se dividió en tercios, en una elección muy cerrada.

 

En espera de los resultados oficiales de la elección, el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares) contabilizó el cien por ciento de los votos, con los siguientes resultados: Fausto Vallejo Figueroa, candidato del PRI y el PVEM, 35.39 por ciento; Luisa María Calderón, apodada Cocoa, candidata del PAN y PANAL, y además hermana del Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, se ubicó en segundo lugar, con 32.67 por ciento de los votos; Silvano Aureoles, del PRD, en tercer puesto, con 28.88 por ciento.

 

A pesar de esto, Luisa María Calderón, la hermana del Presidente de México, anunciaba con bombos y platillos el triunfo del blanquiazul en el estado; sin embargo, ahí no terminaría la cosa.

 

Para el lunes 14, ya las cosas no eran muy alentadoras para su causa. El PRI tomó una ventaja consistente de cerca de tres puntos porcentuales, misma que se mantuvo así hasta el fin del conteo.

 

Con la realidad a cuestas, la ahora, ex candidata del PAN, se hace presente ante los medios de comunicación declarando con tajante explicación la razón de su inesperada pero por demás inminente derrota: La mano del “narco”, había estado presente en la elección.

 

En sus declaraciones, Cocoa afirmó que grupos delictivos tomaron control de las casillas y carreteras en varias zonas del estado, mismas que “motivaron” el voto de la ciudadanía hacia el partido tricolor.

 

Ciertamente, tales declaraciones hacen tornar la situación por demás delicada ya que la guerra contra el narcotráfico, o lucha (heroica), como le ha denominado el Presidente a su bélica actuación, ha provocado incertidumbre y temor en el grueso de la sociedad mexicana, teniendo que contar con la intervención de las fuerzas armadas en todo momento, incluso, dentro del proceso electoral michoacano… ¿y luego entonces?

 

Al día de hoy el proceso electoral purépecha, debido a la consagración del estado como uno de los más violentos a nivel nacional, se ha proclamado como una de las elecciones más vigiladas en la historia del país a cargo de los militares y las policías estatal y federal. No es ningún secreto, que en el estado del “Tata Vasco”, existen regiones enteras donde impera la autoridad del crimen organizado, inteligente y no irracional, como lo asegura Felipe Calderón, con la suficiente capacidad logística, recursos materiales y humanos para lograr sacar a flote una elección a como dé lugar; siempre y cuando el candidato de su interés así lo haya acordado.

 


Los “Templarios” del PRD vs. “La Familia” del PRI. El PAN… ¿la víctima?

Hoy día, ser la hermana del Presidente y contar, además de con el apoyo total del primer mandatario y los medios de comunicación nacionales, con los recursos económicos y militares de la federación para competir en una elección “estatal”, no es suficiente para colocarse a la cabeza de gobierno del singular estado michoacano. Si no es así… ¿entonces cómo?

 

A pesar de en estos últimos años ganar mucha fuerza y contar con los recursos del grupo Atlacomulco y sus aliados, para el PRI le era difícil competirle de tú a tú a un PRD que por mucho tiempo ha dominado el escenario político michoacano y que en esta ocasión, contaba con los recursos de la entidad puestos a disposición por el todavía gobernador, Leonel Godoy.

 

Sin embargo, es inexplicable y hasta cierto punto inverosímil, que los rebosantes recursos de la federación y el dinero destinado a los programas de asistencia social, que por cierto tanto necesitamos usted y yo como ciudadanos mexicanos que somos, hayan sido insuficientes para inclinar la balanza a favor del blanquiazul esta ocasión.

 

Para justificar tanta ineptitud y nepotismo desbordado, elementos entendidos a la perfección por los nativos de la tierra del ate de membrillo, a quienes siempre subestima la clase política, la brillante excusa de la intervención del crimen organizado o narco, como algunos prefieren llamarle a los grupos delictivos obstinados en hacer cosas malas, sin lugar a dudas es la adecuada si se quiere victimizar una elección, y por supuesto a doña Cocoa (Luisa María Calderón, que por si no nos hemos dado cuenta es la hermana consentida del Señor Presidente), que a todas luces, y a pesar de tanto dinero invertido en pulseras GPS, “se durmió en sus laureles” y dio por hecho el triunfo.

 

La anterior suposición, difiere por supuesto del argumento, no del Presidente ni de la señora Cocoa, tampoco del PRD y mucho menos del PRI, el gran triunfador, sino del histórico testimonio que de manera “casual”, fue publicado en forma audible y escrita en los medios de comunicación nacionales. De alguna manera, no tengo idea de cómo, las afirmaciones de la candidata panista al gobierno de Michoacán, obtuvieron el sustento necesario para poner en duda el legítimo o no, pero al fin y al cabo triunfo, del priista Fausto Vallejo.

 

De acuerdo con un audio difundido por Milenio Tv, el crimen organizado o narco, como a usted se le haga más cómodo nombrarlo, sí participó en las pasadas elecciones de Michoacán… ¿pero cómo? no con votos por supuesto, sino amenazando a la ciudadanía con asesinar a miembros de sus familias e incendiar sus casas si no votaban por los candidatos del Partido Revolucionario Institucional.

 

La información proporcionada por Milenio, indica que el audio identifica al malhechor Horacio Morales Baca, alias “El Perro”, miembro importante del cártel de “La Familia”, mismo que se encargó de la operación para evitar la llegada de “Los caballeros templarios”, otro grupo de malosos, quienes apoyaron las pretenciosas aspiraciones del candidato del PRD, Silvano Aureoles, aportando a su campaña nada más y nada menos, según “El Perro”, la nada despreciable cantidad de dos millones de dólares. Estas dos acciones son consideradas no sólo como delitos electorales, sino como actos de corrupción y terrorismo.

 

De acuerdo a los datos de Milenio, insisto, dicho audio se grabó de manera intencional como parte de la presión a los pobladores para después, ser entregado al Jefe y comprobar que en verdad, los ejecutores, hacían muy bien su trabajo al amenazar a la gente para cumplir con el compromiso establecido de votar por el PRI.

 

Posteriormente, cosa que aún no explica Milenio ni nadie, el audio fue filtrado para su difusión, pretendiendo ser una prueba contundente, al menos ante la sociedad, de las afirmaciones de Luisa María Calderón, alias Cocoa, hechas hace apenas unos días.

 

Real o no, parece sospechoso que a punto de impugnar la elección, Acción Nacional tenga, aunque sea de pura chiripa, pruebas tan claras para presentar ante el Tribunal Electoral.

 

La derrota es dolorosa y aún siendo la hermana consentida del Presidente… sabe a Cocoa.

 

Audio: “El Perro” (El narco sí votó en Michoacán)

http://www.youtube.com/watch?v=LlWFmpfbrE4

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba